The therapeutic potential of melatonin in migraines and other
headache types.
Gagnier JJ.
Altern Med Rev 2001 Aug; 6(4):383-9
Según el autor "una irregularidad de la glándula pineal puede ser el
origen físico de las migrañas" y ciertas investigaciones han
encontrado descendida la melatonina en pacientes migrañosos. Existen
varios estudios en los que se ha observado que la administración de
melatonina reduce el dolor y la frecuencia de las crisis de migraña.
Como era de suponer el autor supone que la melatonina normaliza el
ciclo circadiano y de ahí que alivie la migraña y otras cefaleas.
Queda pendiente una estudio aleatorio y controlado para determinar la
autenticidad de la supuesta eficacia de la melatonina en la migraña.
Investigadores hallan una relación entre las irregularidades
hormonales y la jaqueca crónica
Las irregularidades hormonales podrían explicar por qué la migraña
puede volverse crónica, según revela un nuevo estudio publicado en el
Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry. Alrededor de un 3%
de la población sufre jaqueca crónica, con dolores de cabeza intensos
durante alrededor de 15 días al mes.
5 de diciembre de 2001
Los investigadores tomaron muestras de sangre de 17 afectados por
estas dolencias crónicas, tres de ellos hombres y el resto mujeres, y
se compararon con muestras de nueve personas sanas de similar edad.
Evaluando los niveles de cuatro hormonas diferentes, todas ellas
controladas por el hipotálamo, región del cerebro responsables de la
regulación de funciones básicas como la temperatura, el hambre o la
sed. Entre dichas hormonas se incluían la melatonina -involucrada en
la regulación del sueño - y el cortisol - producido cuando el cuerpo
está en situación de estrés.
En casi la mitad de los afectados por la migraña los picos en los
niveles de melatonina aparecían retardados frente a los individuos
sanos. Además, en aquellos que además sufrían insomnio, algo común
entre los afectados, los picos de melatonina eran significantemente
inferiores. Estas alteraciones en los niveles de la melatonina son
especialmente claves si se tiene en cuenta que la cantidad y la
temporalidad de su producción juegan un importante papel en la
regulación del ritmo circadiano y en la eliminación de radicales
libres. No se puede, sin embargo, afirmar aún que sus irregularidades
sean la causa o la consecuencia de la migraña crónica.
Los niveles de cortisol también eran significativamente mayores en
las personas con migraña, en quienes se observaba además niveles
inferiores de prolactina. Ésta hormona actúa neutralizando a un
neurotransmisor llamado dopamina, cuya supresión se ha mostrado
eficaz para tratar los dolores de cabeza.
A partir de los resultados, los autores concluyen que las hormonas
producidas en el hipotálamo podrían jugar un papel clave en la
migraña crónica, aunque habrá que profundizar en los estudios para
entender exactamente cómo interactúan. El descubrimiento podría
servir de base para el desarrollo de nuevas terapias para los
afectados.
En esta línea de pensamiento se sitúan algunos investigadores que
sugieren que el proceso fisiopatológico se origina parcialmente o en
su totalidad en el SNC y no en las estructuras vasculares. La
naturaleza episódica del acúmulo, que en la mayoría de los casos
observa un ritmo diario (circadiano), tiene la estampa del reloj
biológico. En algunos pacientes el acúmulo se presenta cíclicamente
cada medio año, anualmente o incluso bianualmente. La disminución
significativa de los niveles plasmáticos de testosterona durante los
ataques en comparación con los mismos pacientes en periodos de
remisión o con controles, fue la primera evidencia de la implicación
del hipotálamo en la cefalea en racimos. Posteriormente, otros
estudios han confirmado alteraciones o pérdida de la ritmicidad
circadiana en la secreción de cortisol, melatonina, testosterona,
prolactina, beta-endorfinas y beta-lipotropinas.
También se han podido comprobar alteraciones en el control de la
temperatura y de la presión
arterial.
Recientemente, en un estudio realizado en nueve pacientes con cefalea
en acúmulos inducida por la administración de nitroglicerina, se ha
podido demostrar, mediante PET, el aumento del metabolismo a nivel de
la sustancia gris hipotalámica ipsilateral durante la fase de dolor.
Estos
hallazgos, según sus autores, sugieren que la disfunción central a
nivel del hipotálamo pueda ser
la alteración inicial en la génesis de la cefalea en acúmulos.
La periodicidad de los ataques en la migraña cíclica, y la frecuente
asociación de la cefalea con ciclos fisiológicos, como por ejemplo la
menstruación, sugieren una alteración cronobiológica. Éste y otros
datos sugieren un papel relevante del hipotálamo en la fisiopatología
de la migraña. De hecho, el marcapasos cronobiológico que determina
el «tempo» de muchos eventos fisiológicos se localiza en la parte
anterior del hipotálamo (núcleo supraquiasmático —NSQ—). Además=
, el
hipotálamo tiene una importante función reguladora de las funciones
vegetativas y endocrinológicas. Alteraciones transitorias
hipotalámicas podrían explicar la periodicidad de los ataques, la
relación con determinados ciclos hormonales, los síntomas prodrómicos
(sueño, apetencia por dulces, cambios de humor, etc.), e incluso
alguno de los acompañantes vegetativos de las cefaleas
Serotonina en migraña la clasificación internacional de las cefaleas
las divide en:
1) Agudas (irritación meníngea, hipertensión endocraneana, cefalea
tensional aguda).
2) Recurrentes (migraña clásica, migraña común, cefalea en racimo o
cluster headache).
3) Crónicas (cefaleas tensionales).
La cefalea suele ser el síntoma no psiquiátrico que acompaña a más de
una consulta psiquiátrica. El correcto diagnóstico del tipo de
cefalea tiene implicancias pronósticas y terapéuticas. Las cefaleas
por tensión constituyen el 70% de todas las cefaleas, y
frecuentemente acompañan el curso de un trastorno psiquiátrico. Si
bien sólo el 5% de todas las cefaleas tienen una base neurológica
(hipertensión endocraneana, hemorragia subaracnoidea, meningitis,
etcétera), la gravedad que eso implica hace obligatorio en un primer
momento descartar estos diagnósticos. La migraña es un tipo de
cefalea mucho menos frecuente que las cefaleas por tensión, y que
responde a una fisiopatología distinta. Puede cursar con o sin auras,
tratándose de crisis paroxismales, frecuentemente unilaterales en su
comienzo y asociadas a náuseas, fotofobia, anorexia y vómitos,
pudiendo ser precedida por alteraciones sensoperceptuales o del
humor. Consta de cinco fases que se denominan pródromo, aura,
cefalea, fin de la cefalea y postdromo. Es común encontrar cefaleas
por tensión entre las crisis.
Avalan la participación serotoninérgica en las migrañas:(58)
1) La disminución del binding de imipramina tritiada en plaquetas de
migrañosos.
2) La agregación plaquetaria serotonino-dependiente aumentada en
migrañosos. Durante el ataque migrañoso la serotonina plaquetaria
disminuye y aumenta tanto su presencia en orina como la de su
catabolito, el A5HIA. Los niveles séricos de serotonina se encuentran
aumentados inmediatamente antes del ataque migrañoso y disminuidos
notablemente durante el mismo. Esto se debe en parte a la agregación
plaquetaria crónica que presenta este grupo de pacientes, estimulada
por la liberación del factor de agregación plaquetaria (PAF),
verdadero agente disparador, y por la serotonina. Esta última
estimula los receptores 5-HT2B (agregación plaquetaria) y 5-HT2C, con
liberación de óxido nítrico (potente vasodilatador), responsable de
la "inflamación estéril" o neurogénica de la migraña.
Soluciones clínicas en dolor y sueño.
El 15-17% de los dolores que los pacientes sufren provienen de
trastornos del sueño. Realmente, el dolor puede ser la causa más
común de trastorno del sueño secundario. Por el contrario, la
restricción de sueño puede provocar dolor (especialmente dolores de
cabeza) y los trastornos del sueño queden disminuir la tolerancia al
dolor. Relaciones circulares similares pueden existir entre la falta
de sueño y los desórdenes de carácter. La dirección de la patología
no siempre es clara.
Se ha sugerido que la alteración del sueño y la depresión pueden
llegar a ser causas que por sí mismas sustenten el dolor en el SNC.
Por esto, La identificación y el tratamiento de los trastornos del
sueño así como sus correlaciones psiquiátricas pueden ser de valor en
el conjunto del tratamiento de los síndromes dolorosos y
psiquiátricos.
Las más frecuentes dificultades relacionadas con el sueño en
pacientes con dolor son insomnios iniciales, despertares recuentes,
duración disminuida del sueño, falta de sueño diaria o fatiga y sueño
no reconstituyente. Estos problemas de sueño a menudo tienen
patogénesis multifactorial. Algunos de estos factores son desórdenes
psiquiátricos, tales como depresión y ansiedad y efectos de la
medicación; otros incluyen causas conductuales, tales como aumento
del tiempo que se pasa en la habitación de dormir, incremento del
repertorio de actividades realizadas en la habitación, disminución de
ejercicio al aire libre, horario diurno alterado y círculo
duerme/vela alterado. Las intrusiones alfa-delta en el sueño no-REM
(intrusiones de despertamiento en el sueño profundo) son comunes en
los pacientes y han sido observadas en fibromialgia, artritis
reumatoide, alteraciones de dolor heterogéneo (tales como dolores
dorsales y de cabeza) e insomnio. Algunos han hipotetizado que estas
intrusiones pueden ser responsables de las enfermedades comunes de
malestar y fatiga. Las intrusiones inducidas experimentalmente en el
sueño no-REM entre voluntarios sanos dieron como resultado debilidad
músculo esquelética, la cual se subsanó después de 2 noches de sueño
no perturbado. Este estudio sugiere los potenciales efectos
saludables que un sueño reparador puede tener en pacientes con
dolores.
Los trastornos dolorosos comúnmente asociados con las alteraciones
del sueño incluyen:
- - Dolor heterogéneo.
- - Artritis reumatoide, dolores de cabeza
(migraña, “cluster” y tensión).
- - Osteoartritis.
- - Fibromialgia.
POSIBLE PATOGENIA
El marcapasos biológico de los mamíferos es modulado
serotoninérgicamente, ello podría explicar porque el litio, que
aumenta la transmisión serotoninérgica, podría ser útil en el
tratamiento de las cefaleas hípnicas y de las cefaleas en racimos.
El llamado reloj biológico sería un dispositivo, de marcapasos
biológico que controlaría los ritmos circadianos y los ciclos
endógenos diarios. Se acepta que el más importante de los relojes
biológicos sería el núcleo supraquiasmático, constituido por dos
pequeñas agrupaciones celulares situadas en la parte anterior de
hipotálamo y por encima del quiasma óptico. Este marcapasos generaría
los ritmos circadianos sincronizándolos con situaciones ambientales
del entorno, fundamentalmente claridad - penumbra, o día - noche. La
función del sistema sería mantener un orden cotidiano en los procesos
fisiológicos, tales como la actividad enzimática, secreción hormonal,
y ciertos comportamientos.
El núcleo supraquiasmático proyectaría y recibiría también aferencias
de la sustancia periacueductal, de forma que se le podría considerar
un eslabón en la modulación del sistema álgico. Se han demostrado
terminaciones serotoninérgias que se reciben en el núcleo
supraquiasmático que proceden del núcleo del rafe. El núcleo
supraquiasmático tendría estrecha relación de vecindad y de
vinculación funcional con la glándula pineal, secretora de
melatonina.
La secreción disminuida de melatonina se ha demostrado en la migraña
menstrual (6), así como en la cefalea en racimos (7, 8). Hay
evidencia que la melatonina podría tener valor profiláctico tanto en
migraña como en cefalea en racimos (6, 9).
La melatonina mantendría diversas funciones fisiológicas, tales como
la modulación del sistema GABAérgico en los circuitos nociceptivos,
control del tono vascular cerebral, así como la facilitación de la
neurotransmisión mediada por los receptores 5HT2, y la producción de
mediadores que intervienen en la inflamación, como las
prostaglandinas E2, ello pudiera explicar como una disminución en la
secreción de melatonina, pudiera dar lugar al desarrollo de cefalea.
3. Fisiopatología de la migraña
Las personas que sufren migrañas heredan una predisposición
constitucional. En el tronco cerebral se ha situado el generador de
los ataques, los núcleos neuronales implicados son el locus ceruleus,
los núcleos del rafe y el dorsal del trigémino. Estos sistemas
neuronales sufren perturbaciones de la neurotransmisión por
noradrenalina y serotonina. Las conexiones del tronco del encéfalo
con áreas corticales están en un permanente estado de
hiperexcitabilidad y ponen en marcha variaciones de los potenciales
que explican el aura y los fenómenos de fotofobia y fonofobia. El
aura se explicaría por una depresión de los potenciales de la
corteza, que se siguen de una hipoperfusión cortical sanguínea, si se
superan los umbrales isquémicos puede producirse el infarto cerebral
migrañoso.
Las hormonas y factores bioquímicos involucrados en el desarrollo de
la migraña incluyen: las hormonas ováricas, secreción rítmica de
aldosterona, secreción nocturna de melatonina, sistema nervioso
simpático, prolactina y tono dopaminérgico, tono opioide, actividad
de las plaquetas, metabolismo del ácido araquidónico y
prostaglandinas.
La cefalea de la migraña se debe a una estimulación anormal del
sistema trigémino vascular (STV). Las neuronas del núcleo trigeminal
terminan en las paredes de los vasos craneales, en estas
terminaciones hay receptores presinápticos de serotonina del tipo 5-
HT1 y otros postsinápticos en la pared de los vasos. La deplección de
serotonina en la crisis causa una falta de estimulación en estos
receptores, lo que provoca una pérdida del tono vascular y permite
que la terminación nerviosa libere péptidos algógenos. Los más
importantes son el péptido relacionado con el gen de la calcitonina,
neuroquinina A y la sustancia P, que provocan la inflamación de la
pared vascular, aumento de la permeabilidad y edema. La inflamación
estimula las terminaciones del STV y provoca el dolor de cabeza. Hay
otros subreceptores 5-HT en el núcleo del trigémino, en las áreas
corticales parieto-occipitales, y en los centros del vómito que
explican la fonofobia, fotofobia, nauseas y vómitos.
Investigadores hallan una relación entre las irregularidades
hormonales y la jaqueca crónica
Las irregularidades hormonales podrían explicar por qué la migraña
puede volverse crónica, según revela un nuevo estudio publicado en el
Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry. Alrededor de un 3%
de la población sufre jaqueca crónica, con dolores de cabeza intensos
durante alrededor de 15 días al mes.
5 de diciembre de 2001
Los investigadores tomaron muestras de sangre de 17 afectados por
estas dolencias crónicas, tres de ellos hombres y el resto mujeres, y
se compararon con muestras de nueve personas sanas de similar edad.
Evaluando los niveles de cuatro hormonas diferentes, todas ellas
controladas por el hipotálamo, región del cerebro responsables de la
regulación de funciones básicas como la temperatura, el hambre o la
sed. Entre dichas hormonas se incluían la melatonina -involucrada en
la regulación del sueño - y el cortisol - producido cuando el cuerpo
está en situación de estrés.
En casi la mitad de los afectados por la migraña los picos en los
niveles de melatonina aparecían retardados frente a los individuos
sanos. Además, en aquellos que además sufrían insomnio, algo común
entre los afectados, los picos de melatonina eran significantemente
inferiores. Estas alteraciones en los niveles de la melatonina son
especialmente claves si se tiene en cuenta que la cantidad y la
temporalidad de su producción juegan un importante papel en la
regulación del ritmo circadiano y en la eliminación de radicales
libres. No se puede, sin embargo, afirmar aún que sus irregularidades
sean la causa o la consecuencia de la migraña crónica.
Los niveles de cortisol también eran significativamente mayores en
las personas con migraña, en quienes se observaba además niveles
inferiores de prolactina. Ésta hormona actúa neutralizando a un
neurotransmisor llamado dopamina, cuya supresión se ha mostrado
eficaz para tratar los dolores de cabeza.
A partir de los resultados, los autores concluyen que las hormonas
producidas en el hipotálamo podrían jugar un papel clave en la
migraña crónica, aunque habrá que profundizar en los estudios para
entender exactamente cómo interactúan. El descubrimiento podría
servir de base para el desarrollo de nuevas terapias para los
afectados.
Participación del hipotálamo en la migraña crónica.
Hypothalamic involvement in chronic migraine, Peresa M F P y col. J
Neurol Neurosurg Psychiatry 2001;71:747-751 ( December )
OBJETIVOS: La migraña crónica (MC), previamente llamada migraña, es
un trastorno con cefalea frecuente que afecta al 2%-3% de la
población general. La sobredosis de analgésico, insomnio, depresión,
y ansiedad son trastornos que menudo concurren con la MC. La
disfunción Hipotalamica se ha implicado en su patogénesis, pero nunca
se ha estudiado en los pacientes con migraña crónica.
El objetivo era analizar la participación hipotalamica en la migraña
crónica midiendo la secreción nocturna de melatonina, prolactina,
hormona de crecimiento y cortisol.
MÉTODOS: se tomaron un total de 338 muestras de sangre (13/pacientes)
de 17 pacientes con migraña crónica y nueve voluntarios sanos
emparejados por edad y sexo y se determinaron las concentraciones de
melatonina, prolactina, hormona de crecimiento y de cortisol todas
las horas durante 12 horas.
También fue evaluada la presencia de trastornos comorbidos.
RESULTADOS: se encontró un modelo anormal de la secreción hormonal
hipotalámica en migraña crónica.
Esto incluyó: (1) una prolactina nocturna disminuida en su pico
máximo, (2) aumentó de las concentraciones de cortisol, (3) una
melatonina nocturna tardía en alcanzar el máximo en los pacientes con
la migraña crónica y (4) concentraciones más bajas de melatonina en
los pacientes con migraña crónica e insomnio. La secreción de hormona
de crecimiento no difirió de los controles.
CONCLUSIÓN: Estos resultados apoyan la participación del hipotálamo
en la migraña crónica, demostrado por una desregulación de la
cronobiología y un posible estado hiperdopaminergico en los pacientes
con migraña crónica.
El Insomnio podría ser una variable importante en los resultados del
estudio.