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La Melotonina: La hormona deficitaria en pacientes de Fibromialgia
El ritmo de sueño normal se consigue por el equilibrio entre dos
hormonas: cortisol y melatonina. La serotonina es la precursora de la
melatonina, una hormona que se encuentra deficitaria en pacientes con
fibromialgia (Schwarz, 1999) y que es considerada propiamente la
hormona del sueño. La melatonina se produce en la epífisis a la caída
de la tarde, con la desaparición de la luz solar.
Cuando aumentan los niveles de melatonina, disminuye la cantidad de
cortisol. Mientras que cuando reaparece la luz solar, irrumpe la
necesidad de movilizarse (cortisol) y disminuye la cantidad de
melatonina. Este proceso se ve reflejado en el hecho de que la orina
matinal sea rica en serotonina, como prueba de una menor necesidad
del precursor de la melatonina.
Se distinguen varias fases dentro del ciclo de sueño. La fase I se
caracteriza por una concentración baja de melatonina con un estado
somnoliento. La fase II, que precisa niveles de melatonina más altos,
es el inicio de las fases de sueño profundo III y IV, fases en que se
registran los niveles de melatonina más altos (Edwards, 1999).
Durante el sueño profundo se producen diferentes procesos
regenerativos, los cuales, necesitan un control endocrinológico bajo
la dirección de la testosterona y la hormona de crecimiento. Por eso,
las concentraciones más altas de estas hormonas en suero, se miden
durante el periodo de sueño profundo (Edwards, 1999).
Como ya se dijo en la Introducción, estudios de Bennett (1998)
muestran que los pacientes tratados con hormona de crecimiento
durante 9 meses presentan una mejoría notable. Este hecho prueba que
la carencia o la hiposensibilidad a la serotonina/melatonina provocan
la sintomatología de la Fibromialgia. Sin embargo, el tratamiento con
esta hormona representa un alto coste económico (Singh) y los efectos
desaparecen al cabo de uno a tres meses de suspender el tratamiento
(Besson).
La melatonina sintética, disponible desde 1993 en algunos países, es
conocida sobre todo como un medicamento que contribuye a la
recuperación de un sueño normal mejorando el estadio REM. La dosis
estimada para pacientes de FM es de 1-3 miligramos cada noche: no
obstante, en caso de insomnio grave, que es el problema de muchos
pacientes de FM, podría ser necesaria una dosis más alta (Singh,
1999).
Sin embargo, la melatonina no resuelve todos los problemas del sueño.
Ante todo es preciso verificar si será útil, estudiando el ciclo
secretor nocturno de la melatonina en cada paciente. El estudio de
dicho ciclo secretor se lleva a cabo obteniendo muestras de saliva a
las ocho de la tarde, once de la noche, tres de la mañana, cinco de
la mañana y ocho de la mañana, es decir, en total cinco muestras (que
se toman en un papel secante).
En los países en los que la melatonina no está disponible, diversas
medidas pueden aumentar la producción interna de esta sustancia:
Con una exposición a la luz diurna precozmente por la mañana, lo
antes posible tras el despertar.
Con una actividad física precoz por la mañana, y limitando la
duración de las siestas hasta un máximo de treinta minutos
Con un ejercicio físico como la marcha durante treinta minutos, antes
o después del desayuno
Evitar el café después de las cinco de la tarde y abstenerse del
alcohol durante la cena
Con un consumo de proteínas en el desayuno y el almuerzo, pero
evitándolas durante la cena, en la que se reemplazarán por hidratos
de carbono.
La cena se tomará varias horas antes de acostarse.
Es preciso evitar el trabajo mental o físico intenso después de las
seis de la tarde
Si el nivel de serotonina es bajo o inestable, la persona es
muchísimo más vulnerable al dolor crónico en caso de que contraiga
una enfermedad degenerativa o sufra una lesión o herida; al parecer
influye directamente en el comienzo de las migrañas, la depresión,
los síntomas del síndrome premenstrual y la fibromialgia, y en
algunas personas podría ser causa del síndrome del colon irritable.
Por otra parte, se ha descubierto que el patrón de depresión
estacional, es decir depresiones durante el otoño y el invierno
alternando con periodos de humor normal (eutimia) en primavera y
verano, se relaciona con cambios en la concentración plasmática de la
melatonina. Una de las mejores maneras de asegurarse una provisión
abundante y estable de serotonina es la fototerapia, o terapia de la
luz.
Parece ser que las intensidades bajas de luz, las que se producen en
los días cortos de invierno, contribuyen de modo importante a bajar
los niveles de serotonina. El estado depresivo llamado “trastorno
afectivo estacional” se ha relacionado con intensidades de luz
insuficientes.
La luz es necesaria para que el cuerpo pase eficientemente de la
producción de melatonina por la noche a la producción de serotonina
durante el día. La melatonina es importante para conciliar el sueño y
continuar durmiendo, pero si su producción continúa durante el día,
debido a la falta de luz, disminuye la cantidad de serotonina que se
puede producir. Esto suele ser causa de muchos de los síntomas
clásicos de la insuficiencia de serotonina, entre ellos la depresión,
el letargo, el deterioro de la capacidad cognitiva, el deseo de comer
dulces y la disminución de la líbido.
Además, la insuficiencia de serotonina baja el umbral del dolor y
aumenta el dolor ya existente. Este problema es muy común, sobre todo
en las regiones del mundo en que son muy cortos los días en invierno.
Por ejemplo, en el estado de Washington se calcula que la falta de
luz afecta gravemente a un 10 por ciento y moderadamente a otro 20
por ciento de la población. En el sur de California, en cambio, la
falta de luz sólo es grave en un 3 por ciento de los casos y moderada
en un 10 por ciento. Incluso en los climas soleados pueden verse
afectadas las personas que pasan dentro de casa casi todo el día.
Las mujeres son particularmente vulnerables a este problema durante
ciertos periodos de su ciclo menstrual, cuando el nivel de serotonina
podría estar ya bajo, lo cual sucede alrededor de la mitad del ciclo
menstrual, para permitir que se produzca la ovulación; después
continúa bajo unas dos semanas, y luego, justo antes de la regla,
baja aún más. Durante estos periodos, la falta de luz puede exacerbar
de modo importante los molestos síntomas del síndrome premenstrual,
entre los que está la mayor sensibilidad ante el dolor. De hecho, el
trastorno afectivo estacional y el síndrome premenstrual tienen
muchos síntomas comunes.
El motivo de que sea tan frecuente este problema es la inmensa
diferencia entre la cantidad de luz en un día soleado y la cantidad
de luz que hay por lo general dentro de casa. Para que la luz de
espectro completo active la liberación de serotonina debe tener una
intensidad mínima de 2.500 lux. Para liberar serotonina, con luz
artificial de espectro incompleto, su intensidad debe de ser de
10.000 lux.
Por lo general, las luces de las casas no son de espectro completo,
es decir, con todas las diversas longitudes de onda de la luz del
sol. Las únicas luces de espectro completo de uso común son las que
se ponen en los invernaderos para estimular el crecimiento de plantas
y flores.
Los investigadores creen que la fototerapia obtiene mejores
resultados con luces de espectro completo. Estas luces tienen muchas
ventajas sobre las luces corrientes. No deben ser excesivamente
brillantes, porque causarían agotamiento en los ojos.
Sus diversas longitudes de onda favorecen actividades bioquímicas
beneficiosas: por ejemplo, los rayos de luz ultravioleta activan la
síntesis de la vitamina D. Al parecer, estos rayos también bajan el
nivel de colesterol en la sangre, estimulan la glándula tiroides y
aumentan el nivel de estrógeno. En realidad, todas las vitaminas,
minerales y enzimas del cuerpo utilizan por lo menos una longitud de
onda específica.
Entre los beneficios para la salud de la luz de espectro completo se
encuentra una mayor longevidad. En un experimento, los animales
expuestos sólo a luces fluorescentes normales vivieron un promedio de
8,2 meses, mientras que los expuestos sólo a luz artificial de
espectro completo vivieron 15,6 meses. Los animales expuestos a la
luz natural vivieron 16,1 meses. Esto indica no sólo que la luz de
espectro completo es beneficiosa, sino también que la luz artificial
de espectro completo es casi tan beneficiosa como la luz natural del
sol.
No se sabe exactamente cómo la luz activa ciertas reacciones
bioquímicas, como la liberación de serotonina. Durante los últimos
años se aceptaba que la luz cambiaba la química cerebral al entrar
por los ojos, pero recientemente se ha descubierto que solamente la
luz dirigida a la piel es capaz de alterar la química cerebral.
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Mar, 11 de Ene, 2005 9:58 pm
"YANCHE" <llum@...>
yanchellum
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