Aloe, mirra y llanto
Para quien ella
Quería tanto.
Así subía al Camposanto,
Con su duelo,
Su luto, sin canto.
Al llegar, la piedra movida,
No hay cuerpo,
Pero hay Vida...
Perpleja, se espanta!!!
...
A buscar
Se levanta.
Hay quien quiere
Un lugar para el amor
Aunque esté sepultado.
Preferible eso,
A ir a buscarlo.
¿Dónde lo han dejado?
¿Dónde han puesto al amor?
¿Se lo habrán llevado?
Al duelo
Se le suma el desvelo
De la ausencia.
Hay quien prefiere
Nichos pasados
Cargados de ensueños,
Que empezar a buscar
El amor...,
En el jardín,
A tu lado,
En el huerto,
En el hortelano.
Preguntas que tienen
Delante la respuesta,
Inadviertida esta,
Hasta que tu nombre
Se pronuncia nuevo
Con aquella memoria entrañable.
Salta de gozo entonces,
Clama, que el amor
Vive entre nosotros,
Nos precede
Y camina contigo.
Nada ha cambiado,
Y sin embargo,
Todo es Nuevo
Bajo el Sol.
Un abrazo.
Jesús.