Garaikoetxea:"Hay que atajar mediante el diálogo sin coacciones el
enfrentamiento social al que nos puede abocar la ofensiva de ETA y la
cruzada antinacionalista vasca"
El ex Lehendakari y portavoz parlamentario de Eusko Alkartasuna, Carlos
Garaikoetxea, ha afirmado que "es preciso atajar mediante el diálogo y la
negociación sin coacción de ningún tipo entre todas las fuerzas políticas
representativas el progresivo enfrentamiento social al que puede abocarnos
la ofensiva de ETA y la cruzada antinacionalista vasca".
Garaikoetxea ha ofrecido una conferencia en el Centro Cívico La Bolsa de
Bilbao en torno a la situación política actual. El dirigente abertzale
arrancaba su intervención con un sentido recuerdo para Jesús Sánchez, el
conductor fallecido en Madrid tras una agonía de diez días. "Nada tan
irreparable y motivo de amargura como una muerte tan injusta que sume en la
desolación a seres inocentes", señalaba. Pero, según añadía, "llevamos
demasiados años girando en torno al mismo problema y no podemos resignarnos
a que esto siga así otros tantos más, por culpa del dogmatismo y el
desprecio a los derechos humanos de ETA, y el otro dogmaitsmo de quienes no
vacilan en sacralizar su razón de estado perpetuando el conflicto, al
decidir que sólo cabe el endurecimiento de las vías policiales para así
garantizar su propia concepción del Estado".
Tal como ha recordado, los conflictos entre un pretendido modelo
centralizador de los Borbones y los territorios vascos ya adquirieron dureza
bastante antes del expolio foral de 1839, cuando no había cuajado una
conciencia colectiva nacional. Esos conflictos "han adquirido particular
dramatismo a partir de este fenómeno (la mayor parte de los estados se
forman en el último siglo), y aunque se resolviera el problema de la
violencia de ETA, y al margen de ella, sería necesario encontrar una salida
a través del diálogo civilizado a los dos aspectos del problema: la invocada
unidad política de Euskal Herria, a través de soluciones de tipo
confederativo que no pongan en cuestión las respectivas instituciones
históricas de Navarra y la actual CAV, y el derecho del Pueblo Vasco a
decidir por sí mismo su futuro político, con fórmulas realistas, graduales y
progresivas en el tiempo, que en un período razonable de normalidad y
convivencia pacífica, permitan decidir a la sociedad vasca su propia
organización política", señalaba.
Según Garaikoetxea, "ETA no puede seguir condicionando por más tiempo una
situación política que desde la propia perspectiva del MLNV es absurda",
porque "la retirada de EH del Parlamento de Gasteiz es la gran baza del PP y
PSOE, que hoy arremeten escandalosamente en su operación de acoso al
Gobierno Vasco contra el euskara, los contenidos educativos y todo lo que
les suena a construcción nacional, imponiendo sus tesis con el apoyo de las
catorce ausencias de EH". "Si los principios éticos y democráticos que
exigen el respeto a los derechos humanos no fueran suficientes -subraya-,
tan inmenso error político debería hacer abandonar su estrategia rupturista
y violenta al MLNV".
El dirigente de EA considera "esperpéntica" la campaña del PP, "que llega a
amenazar a través de Arenas al Lehendakari con los tribunales por prorrogar
legítimamente los Presupuestos, después de que la Vicepresidenta del
Gobierno Vasco comprobara la actitud obstruccionista de la oposición para
consensuar otros nuevos"; y "escandalosos" los "ataques furibundos contra el
euskara y su enseñanza en centros controlados por los padres que los eligen,
ataques perpetrados por personas del PP que jamás alzaron su voz para
defender los derechos lingüísticos de los euskaldunes durante su más feroz
represión, ataques que constituyen un insulto a la inteligencia de las
familias que en número creciente eligen los modelos lingüísticos denostados
por el PP".
En opinión de Garaikoetxea, esta "cruzada antinacionalista vasca,
aprovechando el clima emocional de los atentados de ETA, sólo puede
desembocar en un enfrentamiento social progresivo que es preciso atajar
civilizadamente, mediante el diálogo y la negociación entre todas las
fuerzas políticas representativas, sin límites ni exclusiones de ningún
tipo, y con un desarme de los instrumentos de presión que se ejercen sobre
los eventuales interlocutores por la estrategia violenta de ETA, pero
también desde los enormes poderes del Estado que parecen secundar un
alarmante giro reaccionario desde las más diversas instancias (judiciales,
mediáticas, Defensor del Pueblo) llamadas por definición a mantener su
independencia de las directrices políticas del Gobierno".