Aunque sea un poco tarde, es bueno que se diga que cuando EH, siguiendo al milímetro los comunicados de ETA, se ausenta del Parlamento, está propiciando que el nacionalismo expansionista e imperialista español cometa sus ataques contra el euskera, el sistema educativo vasco, etc.., con total impunidad. Yo ya le dije a Otegi, el mismo día en que ETA anunció el final de la tregua, que aquella era la mejor noticia para Mayor Oreja; sin ETA en el escenario político, los españoles tenían un problema, que no es otro que el de sentarse y hablar de política. Con ETA actuando, el españolismo dirige todos sus cañones políticos contra el nacionalismo democrático y aprovecha para sacar adelante en Parlamento Vasco sus proposiciones antinacionalistas.
Por eso hemos dicho tantas veces que ETA y el Gobierno español se complementan perfectamente en su lucha contra nosotros. A ETA nunca le gustó Lizarra, y en eso también coincide con Aznar y Mayor Oreja. ETA quiere su protagonismo, imponer por la fuerza sus tesis, y el gobierno español no quiere ni oir hablar de sentarse para hablar de la salida política en Euskadi, una vez que ETA nos deje en paz de una puñetera vez.
Gorka Knörr