Me sorprende el interés informativo que ha merecido en algunos medios la noticia de mi supuesta retirada de la vida política, en especial, porque siendo el protagonista de tal información no he sido consultado al respecto y, también, porque mi actividad política de esta semana, en concreto conferencias divulgadas por agencias en Barcelona o Pamplona, muy en contradicción con una actitud de “retirada”, no ha merecido una sola línea en tales medios.
Sólo deseo puntualizar que, en mi caso al menos, el relevo en determinados puestos directivos, no tiene por qué suponer la retirada de una militancia y dedicación que espero seguir prestando a Eusko Alkartasuna, allá donde pueda ser de alguna utilidad.
Lamento que, en ocasiones, la permanencia perenne en los cargos se califique peyorativamente como “apego al cargo”. Y la renovación en los mismos (en ocasiones, tan invocada como algo muy saludable), se interprete también peyorativamente, cuando es propuesta con tal intención.
No pretendo sino ser consecuente con la declaración que hice pública el 10 de marzo de 1998, cuando acepté la candidatura a Lehendakari por EA, en la que ya expresé, textualmente, “mi decisión de no ostentar en la siguiente legislatura ningún cargo institucional en Euskadi o fuera de Euskadi, ni en cualquier clase de entidad o empresa dependiente de las Instituciones Públicas”. Y todo ello, también como entonces, “sin perjuicio de que mi compromiso personal dentro de EA siga siendo tan firme como hasta ahora”.
Prentsa Bulegoa, 5-2-2001
NOTA: Se adjunta el texto íntegro de la declaración hecha pública por el propio Garaikoetxea el 10-3-98
DECLARACIÓN DE CARLOS GARAIKOETXEA
Tras manifestar reiteradamente mi deseo de no ser designado nuevamente candidato a Lehendakari, por considerar conveniente una política de renovación de candidatos y cargos, la Ejecutiva Nacional de EA, y otras instancias del partido me han pedido que reconsidere tal postura.
El respeto que debo a los militantes y responsables de EA que así se han manifestado me ha empujado a no rechazar una eventual nominación si el proceso en el que EA decidirá el programa y las candidaturas para las próximas elecciones culminan, en su día, con un consenso de los máximos órganos nacionales en lo que considero más importante que tal nominación: Un programa que responda al proyecto político propio y específico de EA. Al fin y al cabo, siempre debería ser más lógico que los partidos definieran previamente los contenidos básicos de los programas para que constituyan el compromiso fundamental de los candidatos.
En lo que se refiere a la próxima legislatura he considerado prioritarios al menos cuatro aspectos básicos:
1)Superación del actual marco de autogobierno y defensa del derecho de autodeterminación del Pueblo Vasco, de manera que nadie pueda argumentar que en las elecciones no somos claros a este respecto. Políticas decididas encaminadas a avanzar hacia la unidad de Euskal Herria y a la recuperación del euskara.
2)Defensa enérgica y uso exclusivo, pero firme, de las vías pacíficas y respeto a las instituciones emanadas de la voluntad popular de nuestro Pueblo, así como al pluralismo político que en ellos se acredita, aunque defendamos, con nuestra cuota de representatividad, la reforma del actual marco político.
3)Especial consideración del problema trascendental del paro estructural que aqueja a nuestra sociedad y de soluciones que se basen en un estudio serio y responsable de fórmulas de reparto del trabajo existente.
4)Defensa de un Plan de Paz en línea con las constantes propuestas que EA ha planteado en la Mesa de Ajuria Enea y en otras instancias, cuyos aspectos básicos serían:
a) La negociación en un clima que garantice la seriedad y el respeto de tal proceso negociador en todas las partes implicadas.
b) Respeto por parte del denominado MLNV y los representantes del Estado a las decisiones de los representantes de la mayoría de nuestro Pueblo.
c) Para evitar el bloqueo derivado de consensos imposibles o las mayorías circunstanciales, los acuerdos políticos de las mayorías podrán desarrollarse y ratificarse en el tiempo, antes de su incorporación al marco legal.
Finalmente, expreso mi decisión de no ostentar en la siguiente legislatura ningún cargo institucional en Euskadi o fuera de Euskadi, ni en cualquier clase de entidad o empresa dependiente de las Instituciones Públicas.
Deseo, pues, dejar claramente planteado un proceso de renovación para la próxima legislatura, sin perjuicio de que mi compromiso personal dentro de EA siga siendo tan firme como hasta ahora.
Vitoria-Gasteiz, 10-3-98