Declaración de EA en el Día de la Mujer
Donostia, 8 de marzo de 2000
En
pleno año 2.000 todavía hoy es necesario seguir
reivindicando la igualdad de oportunidad entre hombres y mujeres.
Porque todavía existen aspectos que tienen que ser mejorados en la
participación de la mujer en el sistema productivo, en el reparto de la
riqueza y en la participación de la vida pública y privada, y su
posición en puestos de toma de decisiones.
Sistema Productivo
En
el sistema productivo, y a pesar de que los niveles de
escolarización de las mujeres es cuando menos igual al de los
hombres, se combina una baja tasa de actividad con un alto índice
de paro. Las condiciones en las que se encuentra la mujer también
es peor que en el caso de los hombres, por muchas razones: podríamos
citar las contrataciones temporales, a tiempo parcial, la desigualdad de
remuneración por el mismo trabajo, menores oportunidades de promoción, y
un largo etc.
En este
sentido desde Eusko Alkartasuna proponemos:
- Aplicar
leyes contra la discriminación por motivos de sexo.
- Poner
en práctica el principio de igualdad en el acceso del trabajo, la
contratación, el ascenso y las condiciones laborales.
- Instaurar
el principio de la remuneración igual por el mismo trabajo.
- Fomentar
el empresariado femenino y la participación en las mesas de negociación
colectiva.
Si bien
es cierto que el tejido productivo no favorece la participación de la
mujer en igualdad de condiciones, podría considerarse mucho más grave el
hecho de que las mujeres, en muchos casos, se ven obligadas a
“elegir” entre la dedicación a la vida privada y la vida laboral. Este
dilema, en muchas ocasiones empuja a las mujeres a desistir a la
hora de optar por su inserción laboral.
Pero
además, estas mujeres, aun no participando activamente en el sistema
productivo remunerado, generan una serie de bienes y servicios que
contribuyen a la mejora de la calidad de vida de los de su entorno.
Además de las labores del hogar, se encargan del cuidado
asistencial de las personas a su cargo y aunque su trabajo no esté
remunerado, no olvidemos que contribuyen a la generación de riqueza. Ante
esto, es necesario adoptar medidas dirigidas hacia la dignificación
del trabajo doméstico, por lo que sería lógico cuantificar este trabajo
en una “Cuenta Satélite”.
Reparto
de trabajo
Para
fomentar una mayor participación de la mujer en la vida pública, se hace
imprescindible el reparto de las tareas tanto en el ámbito público como
en el privado ,entre los hombres y las mujeres.
Las
labores de ámbito privado, como por ejemplo, el cuidado de la casa, de
los hijos, personas mayores, etc. han recaído tradicionalmente en las
mujeres, lo que les imposibilitaba poder desempeñar cualquier otro
trabajo fuera del hogar. En este sentido es imprescindible el desarrollo
de los nuevos yacimientos de empleo en el ámbito de los servicios
sociales. Porque además de generar empleo, mejoran la calidad de
vida.
Por todo
ello creemos necesarias las siguientes medidas:
- Medidas
de acción positiva destinadas a conciliar vida familiar y vida
profesional, ya que las mujeres siguen con su rol familiar
tradicional.
- Es
imprescindible un servicio de guarderías, servicio de ayuda a domicilio
como la asistencia a personas mayores, enfermas e incapacitadas.
Participación de la mujer en ámbitos de decisión
La
situación de la mujer se caracteriza todavía por la desigualdad en
distintos ámbitos de la sociedad. Pero, sobre todo, se observa en puestos
de responsabilidad de empresas, entidades y organismos tanto de
carácter económico, social, cultural y político.
A pesar de
la lenta evolución de la situación de la mujer, existe una casi total
ausencia de participación femenina en puestos decisorios, y este hecho
tiene sus consecuencias en la sociedad, ya que las decisiones tomarían un
carácter más real al haber sido adoptadas tanto por hombres como por
mujeres.
Para ello
proponemos:
- Eliminar
cualquier obstáculo que dificulte la participación activa de la mujeres a
cualquier nivel de la vida pública y privada, a través de la igualdad de
condiciones.
- Adoptar
estrategias para la promoción del liderazgo de las mujeres.
- Incorporar
la perspectiva de género previo a la toma de decisiones, teniendo en
cuenta las consecuencias que se pueden derivar de ellas.
- Impulsar
una nueva dinámica en la toma de decisiones que incluya a las
mujeres.
Prentsa Bulegoa
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Mié, 8 de Mar, 2000 3:52 pm
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