EUSKO ALKARTASUNA ANTE LA REUNION DEL
CONSEJO EUROPEO EN BIARRITZ
Eusko Alkartasuna
, ante la celebración del Consejo Europeo en Biarritz, quiere expresar su punto de vista ante los temas que ocupan la agenda del Consejo, la Comisión y la Conferencia Intergubernamental. En nuestra opinión, tanto la cumbre de Biarritz, como la que se celebrará en Diciembre en Niza, se deberían centrar en aspectos tan relevantes como la Carta de derechos Fundamentales, la revisión de los Tratados, el calendario de la ampliación de la UE y la elaboración de una Constitución Europea, tal como lo han venido manifestando en el Parlamento Europeo nuestro partido y el Grupo Parlamentario al que pertenece, Verdes/Alianza Libre Europea. Pero, ante todo, queremos subrayar que debe ser una ocasión propicia -la de la celebración en Euskalherria de la Cumbre- para exigir el reconocimiento del derecho democrático que nos asiste a la hora de plantear la reivindicación de nuestra voluntad de comparecer como pueblo libre en Europa, y para reclamar el papel protagonista de los Pueblos sin Estado y de las regiones europeas en la construcción de la Unión Europea.Para EA, la actual redacción de la Carta de Derechos Fundamentales, que debería ser vinculante, arroja un balance insatisfactorio, al no haberse cumplido ni el mandato que se adquirió en el Consejo de Colonia para que esta Carta refundiera, sobre las bases constitucionales comunes de los Estados miembros, tanto la Convención Europea de Derechos Humanos, la Carta Social Europea y el Protocolo Social Europeo, ni la toma en consideración de la resolución sobre la Carta del Parlamento Europeo. En conjunto el balance es un texto muy desigual, en el que los derechos sociales y medioambientales se han debilitado en relación con los derechos económicos o de propiedad, y no se ha mostrado intención alguna de que los ciudadanos puedan tener acceso al tribunal Europeo de Justicia en caso de que se violen los derechos recogidos en la Carta.
En cuanto a los trabajos de la Conferencia Intergubernamental (CIG) entendemos que se han de dar pasos, ya desde ahora, para una sustancial extensión del voto por mayoría y de la co-decisión del Parlamento Europeo, y abogamos porque no se de por concluida la CIG sin alcanzar acuerdos definitivos en estas materias, contra las voces que consideran que se pueden posponer acuerdos a una nueva CIG prevista para el 2004.
Poner fin al derecho de veto en el Consejo significaría que se podrían producir avances significativos de cara a la cooperación reforzada entre Estados miembros, yendo ya desde hoy hacia una mayor integración de sus políticas, respetando los derechos y los objetivos de la Unión, así como las prerrogativas de las instituciones, y permitiría, asimismo, que importantes materias económicas, fiscales, energéticas, sociales, medioambientales y, en general, políticas que preocupan a muchos millones de europeos y que afectan al desarrollo sostenible y solidario, no estuvieran sujetas al corsé del derecho de veto en el Consejo
Como miembros de un partido que aspira a la construcción de la Europa de Los Pueblos, queremos alzar también nuestra voz, como lo hemos hecho en el Parlamento, por la restricción del número de escaños a 700, en el futuro Parlamento ampliado, puesto que ello significaría, sin duda, una infrarrepresentación, tanto de corrientes ideológicas como de minorías nacionales o regionales.
La ampliación de la Unión Europea
La inminente ampliación de la UE es un reto en muchos sentidos, y no solamente en sus aspectos económicos y sociales. Para Eusko Alkartasuna se trata de un imperativo ético trabajar también en la configuración de un espacio de libertades que abarque al mayor conjunto posible de europeos. Somos conscientes de que no es tarea fácil, al tener que integrar países que proceden de situaciones y niveles diferentes en términos democráticos, económicos, sociales, culturales, etc..; y para darnos cuenta de lo complejo que resultan estos temas, no hay más que mirar los problemas que ocasionó la reunificación alemana. Pero es necesario ser ambiciosos, generosos y metódicos; somos partidarios de que en la cumbre de Diciembre en Niza se fije como objetivo el que para Diciembre del 2002 se concluyan las negociaciones de adhesión para un primer grupo de países, que permita su acceso efectivo antes de las elecciones del 2004. Con ello creemos que se acelerarían las expectativas de los demás países candidatos y las reformas internas que deben acometer para adaptar sus políticas a las de la UE.
Ante las consecuencias económicas que este esfuerzo de solidaridad requiere, no podemos por tanto actuar con la racanería política-financiera que se advierte hoy en la UE, donde se nos dice que se hace un gran esfuerzo para destinar el 0,3% del PIB comunitario para la ampliación de la Unión Europea.
Una constitución europea
EA
es un partido abiertamente partidario de una Constitución europea, entre otras cosas porque todos los cambios que precisamos en Europa no van a poder venir de la mano de los acuerdos entre gobiernos, sino que requieren un cambio radical en la toma de decisiones políticas en los distintos niveles de gobierno. Necesitamos superar el déficit democrático, e impulsar la participación ciudadana y el control parlamentario en la UE, y necesitamos además que se reconozca en el marco europeo el papel de los poderes y autoridades intraestatales de las Naciones sin Estado y de las regiones europeas.Son muchos los que hablan de que la UE no es solamente un mercado único; pues bien, es hora de definir, de verdad, en una Constitución, los derechos de los ciudadanos de la Unión, las competencias y los poderes de las Instituciones Europeas y la colaboración democrática entre los distintos niveles gubernamentales -UE, estados, naciones, regiones-.
Por lo tanto, en las reuniones del Consejo Europeo en Biarritz y en Niza, el Consejo puede y debe expresar su opinión sobre este proceso hacia una Constitución Europea, que debe involucrar no sólamente a los gobiernos estatales, sino al Parlamento Europeo, a los parlamentos estatales y a los parlamentos de las distintas naciones y regiones intraestatales. En este sentido, Eusko Alkartasuna y el grupo al que pertenece en el Parlamento Europeo, los Verdes/Alianza Libre Europea, son la fuerza que de una manera más coherente ha apoyado la causa de una Constitución para Europa, y sostendremos ese compromiso para que este proceso comience en la Cumbre de Niza.
Baiona, 13 de octubre de 2000