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Mensaje Espiritual

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  • Ana de Rivera
      Recuerda   Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos, para luego
    Mensaje 1 de 7 , 16 may 2012
       

      Recuerda

       

      Hay tristezas que son como las cascadas

      de los ríos, se deslizan suaves y bajan

      por tu vida sin detenerse ante los obstáculos,

      para luego desembocar en las playas

      de tu futura alegría.

       

      Cuando notas que tu mirada pierde el brillo

      del atardecer, recuerda que en la mañana

      sube el sol, quien hará de tu hoy el inicio

      de tu día... por eso siempre espera

      el mañana con la cabeza erguida.

       

      Continúa simpatizando con la vida,

      aún cuando no brille tu sol.

       

      Todos los sinsabores que pudiste percibir

      en la vida, tienen como finalidad que recuerdes

      que aún te queda el sentido del gusto

      para diferenciar lo bueno de lo malo.

       

      Sólo se vive un día a la vez, por eso

      aunque tengas prisa, tienes que esperar

      24 horas para ver el mañana.

       

      Cuánto amor hay en el cielo para ti.

       

      Deseo recordarte que siempre habrá

      una fuente abierta y la abundante lluvia

      te hará mantener en tu pensamiento

      lo importante que eres para Dios,

      lo intenso que te ama y lo fuerte

      que te abraza para jamás dejarte.

       

      Eres el latir del corazón de Cristo Jesús.

      Eres la razón de su llegada al mundo.

      Eres la sonrisa que acaricia sus labios

      desde ahora y para siempre.

       

      ¡Créelo! Es cierto, sino mira al Calvario...

       

      Siempre que tiendas a juzgarte,

      haz un alto en tus pensamientos y alaba

      a Dios por lo que sí te dio para que adornes

      todo lugar en el cual estés.

       

      Mantén presente que Dios maneja

      tu dolor en una forma perfecta,

      como sólo un Padre Santo puede hacer.

       

      Nunca olvides que...

       

      La vida es un lujo, es el gusto de lo exquisito

      por mantener un pie frente al otro.

      Sí, la vida es un lujo, lujo para amar,

      Para respirar, para soñar y para ser feliz.

      Por eso gasta tu vida como si fueras millonario.

       

      Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños

      cuando se saben amados, y que logres ver

      en éste día que naciste para recibir una caricia

      en cada uno de tus latidos, que te des el gusto

      de perfumar tu boca con palabras llenas

      del aroma de tu interior. Y que la paz

      que rodea el paternal corazón de Dios

      sea la que te mantenga saturado de

      tranquilidad en éste, tu único día

      que te corresponde vivir.

       

      Estar vivo es uno de los regalos más hermosos

      que podrás mantener tanto en tu espíritu,

      como en tu alma y en la eterna juventud.

      Por eso manifiesta tu viveza en todo

      lo que haces, ríe como si fuera la última vez,

      sueña como los niños y haz de ti un ser humano

      que vive y deja vivir.

       

       

       

      ¡Claro que puedes!

       

      Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz
      susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera.
      Cuando esa voz te dice:

      "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?".

      Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar,
      la voz de la esperanza y del estímulo.
      No es la que te dice "no puedes hacerlo",
      sino la que te dice: "¡Claro que puedes!".

      Mucha gente carece de la confianza,
      la autoestima y la voluntad para intentar el éxito.
      Algunos empiezan bien, pero no logran
      terminar bien lo que empiezan.
      Algunos pueden tener miedo de perder;
      otros pueden tener miedo incluso de ganar.
      Hay quienes se desmoralizan porque le prestan

      atención a la voz que les habla de abandonar

      el intento y darse por vencidos.
      Lo que oyen es:
      "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás".
      Pero hay otro mensaje que también podrás oír
      si solamente escuchas.
      Es el que te dice: ¡Claro que puedes!".

      Como la flor que, creada de una sola semilla,
      termina por florecer, el sueño que guardamos
      en nuestro interior tiene todo el potencial
      para volverse realidad.
      Donde hay un sí, puede haber un no,
      pero también se abrirá un camino.
      Recuerda que la gente también elige al no elegir.
      No se trata solamente de lo que hacemos,
      sino muchas veces también de lo que no hacemos.

      De modo que planifícalo, trabaja para lo que

      realmente quieres y no tengas miedo de soñar.
      Piensa en todas las oportunidades en las que

      alcanzaste verdaderamente tus metas.
      No hagas caso de las voces que tratan

      de desmoralizarte; no tienes que darles importancia.
      Siempre dependerá de ti no elegir la voz
      que te dice que no podrás, sino la que te dice:
      "¡Claro que puedes!".

      Sueña y dale vida a tus sueños.

      Depende de ti.

       

      Unido a Ti, y luego vendrá lo demás

       

      Como sarmiento, fundido a Ti Señor,

      seré yema de perdón y de reconciliación.

      Ante un mundo penetrado por el rencor,

      sabré que Tú me envías a ser instrumento de tu amor.

      Porque  sin Ti, Señor, la vida es corta

      y, los días de esa vida, son fruto que despuntan

      pero, a la vuelta de la esquina, pronto se malogran.

      Por ello, Señor, que primero esté unido a Ti.

      Que  no me preocupe tanto de lo que hago

      ni, tampoco Señor, de aquello que no hago.

      Que, acercándose la noche, siempre me pregunte:

      ¿He  estado unido a Ti, Señor?

      Y,  entonces, sólo entonces… el fruto amanecerá

      en  las ramas de mi vida.

      Y, entonces, sólo entonces… el fruto aparecerá

      sabiendo que de Ti viene y en mi florece.

       

      Unido a Ti, luego vendrá lo demás.

      Porque siento que, muchas veces Señor,

      me detengo en mis propias fuerzas,

      considero que, todo lo que acontece,

      se debe a mi esfuerzo y talento,

      a mi sudor y empeño,

      a mi inteligencia, creatividad e impulsos.

      Porque siento que, muchas veces Señor,

      soy amo de mi propia hacienda

      cuando, en realidad, es toda tuya.

       

      Unido a Ti, luego vendrá lo demás.

      Que no me preocupe tanto, Señor,

      de  si trabajo mucho, poco o demasiado.

      De si, mis desvelos, son fecundados por los éxitos.

      De si, mis siembras, dan lugar a innumerables cosechas.

      De si, mis palabras, mueven conciencias o corazones.

      Que, ante todo y sobre todo, esté unido a Ti.

      Y, entonces, sólo entonces,

      amanecerá el fruto en la rama de mi generosidad,

      aparecerá el fruto en el sarmiento de mi pobre vida,

      brotará el fruto en el tronco de mi fe sin fisuras,

      explotara el fruto en el vástago de mi esperanza.

      Si, Señor, unido a Ti… y luego vendrá lo demás

      porque, Tú Señor, eres artífice, savia,

      empuje, vida y sangre que corre por mis venas.

      Amén.

       

      P. Javier Leoz

       

      Mensaje Espiritual" <maosimani@...

       



        Ana L. de Rivera 

       
       
       
       
       
       

       
        
       
       

       

       


       

       

       

       

       

       

       

       

       

       



       




       
       





    • Oscar Cardoso Corbo
      De: Ana de Rivera ** * * *Recuerda* Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los
      Mensaje 2 de 7 , 17 may 2012

        De: Ana de Rivera


         

         

        Recuerda

         

        Hay tristezas que son como las cascadas

        de los ríos, se deslizan suaves y bajan

        por tu vida sin detenerse ante los obstáculos,

        para luego desembocar en las playas

        de tu futura alegría.

         

        Cuando notas que tu mirada pierde el brillo

        del atardecer, recuerda que en la mañana

        sube el sol, quien hará de tu hoy el inicio

        de tu día... por eso siempre espera

        el mañana con la cabeza erguida.

         

        Continúa simpatizando con la vida,

        aún cuando no brille tu sol.

         

        Todos los sinsabores que pudiste percibir

        en la vida, tienen como finalidad que recuerdes

        que aún te queda el sentido del gusto

        para diferenciar lo bueno de lo malo.

         

        Sólo se vive un día a la vez, por eso

        aunque tengas prisa, tienes que esperar

        24 horas para ver el mañana.

         

        Cuánto amor hay en el cielo para ti.

         

        Deseo recordarte que siempre habrá

        una fuente abierta y la abundante lluvia

        te hará mantener en tu pensamiento

        lo importante que eres para Dios,

        lo intenso que te ama y lo fuerte

        que te abraza para jamás dejarte.

         

        Eres el latir del corazón de Cristo Jesús.

        Eres la razón de su llegada al mundo.

        Eres la sonrisa que acaricia sus labios

        desde ahora y para siempre.

         

        ¡Créelo! Es cierto, sino mira al Calvario...

         

        Siempre que tiendas a juzgarte,

        haz un alto en tus pensamientos y alaba

        a Dios por lo que sí te dio para que adornes

        todo lugar en el cual estés.

         

        Mantén presente que Dios maneja

        tu dolor en una forma perfecta,

        como sólo un Padre Santo puede hacer.

         

        Nunca olvides que...

         

        La vida es un lujo, es el gusto de lo exquisito

        por mantener un pie frente al otro.

        Sí, la vida es un lujo, lujo para amar,

        Para respirar, para soñar y para ser feliz.

        Por eso gasta tu vida como si fueras millonario.

         

        Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños

        cuando se saben amados, y que logres ver

        en éste día que naciste para recibir una caricia

        en cada uno de tus latidos, que te des el gusto

        de perfumar tu boca con palabras llenas

        del aroma de tu interior. Y que la paz

        que rodea el paternal corazón de Dios

        sea la que te mantenga saturado de

        tranquilidad en éste, tu único día

        que te corresponde vivir.

         

        Estar vivo es uno de los regalos más hermosos

        que podrás mantener tanto en tu espíritu,

        como en tu alma y en la eterna juventud.

        Por eso manifiesta tu viveza en todo

        lo que haces, ríe como si fuera la última vez,

        sueña como los niños y haz de ti un ser humano

        que vive y deja vivir.

         

         

         

        ¡Claro que puedes!

         

        Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz
        susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera.
        Cuando esa voz te dice:

        "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?".

        Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar,
        la voz de la esperanza y del estímulo.
        No es la que te dice "no puedes hacerlo",
        sino la que te dice: "¡Claro que puedes!".

        Mucha gente carece de la confianza,
        la autoestima y la voluntad para intentar el éxito.
        Algunos empiezan bien, pero no logran
        terminar bien lo que empiezan.
        Algunos pueden tener miedo de perder;
        otros pueden tener miedo incluso de ganar.
        Hay quienes se desmoralizan porque le prestan

        atención a la voz que les habla de abandonar

        el intento y darse por vencidos.
        Lo que oyen es:
        "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás".
        Pero hay otro mensaje que también podrás oír
        si solamente escuchas.
        Es el que te dice: ¡Claro que puedes!".

        Como la flor que, creada de una sola semilla,
        termina por florecer, el sueño que guardamos
        en nuestro interior tiene todo el potencial
        para volverse realidad.
        Donde hay un sí, puede haber un no,
        pero también se abrirá un camino.
        Recuerda que la gente también elige al no elegir.
        No se trata solamente de lo que hacemos,
        sino muchas veces también de lo que no hacemos.

        De modo que planifícalo, trabaja para lo que

        realmente quieres y no tengas miedo de soñar.
        Piensa en todas las oportunidades en las que

        alcanzaste verdaderamente tus metas.
        No hagas caso de las voces que tratan

        de desmoralizarte; no tienes que darles importancia.
        Siempre dependerá de ti no elegir la voz
        que te dice que no podrás, sino la que te dice:
        "¡Claro que puedes!".

        Sueña y dale vida a tus sueños.

        Depende de ti.

         

        Unido a Ti, y luego vendrá lo demás

         

        Como sarmiento, fundido a Ti Señor,

        seré yema de perdón y de reconciliación.

        Ante un mundo penetrado por el rencor,

        sabré que Tú me envías a ser instrumento de tu amor.

        Porque  sin Ti, Señor, la vida es corta

        y, los días de esa vida, son fruto que despuntan

        pero, a la vuelta de la esquina, pronto se malogran.

        Por ello, Señor, que primero esté unido a Ti.

        Que  no me preocupe tanto de lo que hago

        ni, tampoco Señor, de aquello que no hago.

        Que, acercándose la noche, siempre me pregunte:

        ¿He  estado unido a Ti, Señor?

        Y,  entonces, sólo entonces… el fruto amanecerá

        en  las ramas de mi vida.

        Y, entonces, sólo entonces… el fruto aparecerá

        sabiendo que de Ti viene y en mi florece.

         

        Unido a Ti, luego vendrá lo demás.

        Porque siento que, muchas veces Señor,

        me detengo en mis propias fuerzas,

        considero que, todo lo que acontece,

        se debe a mi esfuerzo y talento,

        a mi sudor y empeño,

        a mi inteligencia, creatividad e impulsos.

        Porque siento que, muchas veces Señor,

        soy amo de mi propia hacienda

        cuando, en realidad, es toda tuya.

         

        Unido a Ti, luego vendrá lo demás.

        Que no me preocupe tanto, Señor,

        de  si trabajo mucho, poco o demasiado.

        De si, mis desvelos, son fecundados por los éxitos.

        De si, mis siembras, dan lugar a innumerables cosechas.

        De si, mis palabras, mueven conciencias o corazones.

        Que, ante todo y sobre todo, esté unido a Ti.

        Y, entonces, sólo entonces,

        amanecerá el fruto en la rama de mi generosidad,

        aparecerá el fruto en el sarmiento de mi pobre vida,

        brotará el fruto en el tronco de mi fe sin fisuras,

        explotara el fruto en el vástago de mi esperanza.

        Si, Señor, unido a Ti… y luego vendrá lo demás

        porque, Tú Señor, eres artífice, savia,

        empuje, vida y sangre que corre por mis venas.

        Amén.

         

        P. Javier Leoz

         

        Mensaje Espiritual" <maosimani@...

         



          Ana L. de Rivera 

         
         
         
         
         
         

         
          
         
         

         

         


         

         

         

         

         

         

         

         

         

         



         




         
         








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        ¡¡¡Que Dios te de lo suficiente para comprender, compartir y poder amar.
        Hoy he comprendido que es la humildad la que nos abre las puertas del cielo. Namasté.
                                                                   Oscar

      • Ana de Rivera
        Buenas tardes, bendecido dìa !!     Si yo muriera hoy   Daría gracias a la vida por haberme soportado: mis enojos, mis miedos, mis frustraciones, mis
        Mensaje 3 de 7 , 22 ago 2012

           

          Daría gracias a la vida por haberme soportado:

          mis enojos, mis miedos, mis frustraciones,

          mis desilusiones, mi soberbia, mi vanidad, mi orgullo,

          mi pereza, y muchos otros defectos que poseo.

           

          Si yo muriera hoy, quisiera ver mi cuerpo tendido tal cual es,

          imperfecto, observando los detalles que nunca antes vi,

          mirarme por fuera y por dentro, cada fragmento mío q

          ue una vez fue tan ágil, verlo ahí inmóvil y pálido.

           

          Si yo muriera hoy, quisiera poder trasladarme donde están

          mis seres amados para brindarles consuelo y que sepan

          que conmigo siempre podrán contar donde quiera

          que me encuentre y que aunque ya no esté a su lado,

          mi esencia les dejaré para que me recuerden siempre.

           

          Si yo muriera hoy, me arrepentiría de no haberme arrepentido,

          de no haber logrado mis sueños de adolescente,

          de no haber luchado lo suficiente, de haber amado egoístamente,

          de no haber ayudado más allá de lo que me pedían,

          de no haber perdonado sinceramente.

           

          Si yo muriera hoy, revisaría cada segundo de mi vida,

          aquellos en los cuales me creía superior y en los que

          se hizo débil mi corazón, meditaría en los porqués:

          el por qué de la existencia, el por qué nacer para morir,

          el por qué no hice, el por qué callé, el por qué me detuve,

          el por qué fallé.

           

          Si yo muriera hoy, me apresuraría a tomar la mano

          de quienes amo y les diría lo importante que son para mí,

          escribiría a aquellos que hace mucho no saludo,

          porque mi tiempo se redujo a mi mundo,

          donde solamente existía yo.

           

          Visitaría enfermos, presos, gente con dolor, intentaría brindar

          en cada minuto un poco de mi interior, para dejar esas huellas

          en los demás, que les enseñe a no cometer los mismos errores.

           

          Pero… ¿Qué digo?

          ¿Qué hago hablando de lo que haría si muriera hoy?

          ¡Si aún tengo sangre en mis venas!

          ¡Si mi corazón late como nunca!

          ¡Si respiro, me muevo, vivo!

          ¿Por qué no hacer todo esto ahora?

           

          ¡Puedo cambiar mis defectos por cualidades!

          Transformar mi forma de ver la vida,

          ¿Por qué no observar mi cuerpo con detalle,

          aceptándome como soy?

          Dando gracias a Dios, principalmente

          porque Él fue el que lo formó.

          ¿Por qué no decirles a los que amo, cuánto

          los quiero en este momento?

          ¡Que sepan lo especial que son en mi vida

          y pueden contar conmigo siempre!

           

          ¿Por qué no escribir a mis amigos palabras de aliento

          ahora que estoy con vida?

          ¿Por qué no ir en busca de esos sueños que han madurado

          un poco, pero que pueden ser posibles?

          ¿Por qué no amar sin límites, sin imponer mis sentimientos?

          ¿Por qué no perdonar con el alma, si el perdón me libera?

          ¿Por qué no hacer un análisis de mi vida hoy?

          ¡Encontrar esos porqués que necesito conocer!

           

          Ver mi vida en forma de que pueda arrepentirme hoy.

          De lo que hice ayer y no guardar ese arrepentimiento

          para arrepentirme luego de no haberlo hecho.

          ¿Por qué no comenzar en este instante a visitar a aquellos

          menos afortunados que viven presos de su enfermedad?

          ¿Por qué no brindarle una palabra de aliento a aquellos

          que no pueden gozar de su libertad?

          ¿Por qué no extender mis manos para dar?

          ¡Puedo hacerlo ahora! ¡Aun no he muerto!

            

          ¡Despierta, ésta es la vida!

           

          ¡Despierta ya! ¡Esta es la vida!

          La vida no es lo que sucede cuando

          todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará

          cuando tengas eso que tanto deseas.

          La vida es lo que está pasando en este preciso instante.

          Tú vida en este momento es leer este párrafo,

          donde quiera que lo estés haciendo

          y con las circunstancias que te rodean ahora.

          En este momento tu corazón lleva sangre

          a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones

          llevan oxígeno a donde se necesita.

           

          En este momento algo que no podemos comprender,

          te mantiene vivo y te permite, ver, pensar, expresarte,

          moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres!

           

          No te acostumbres a la vida, no te acostumbres

          a despertar todos los días y estar aburrido,

          o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos

          y agradece todas las bendiciones que puedes ver,

          agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros,

          tu música preferida, la risa de tus hijitos.

          Pon tus manos en tu pecho y siente

          tu corazón latir con fuerza diciéndote:

          “Estoy vivo, estoy vivo, estoy vivo”.

           

          Yo se que la vida no es perfecta,

          que está llena de situaciones difíciles.

          Tal vez, así es como se supone que sea.

          Tal vez por eso se te han brindado todas

          las herramientas que necesitas para enfrentarla:

          Una gran fortaleza que te permite soportar

          las pérdidas, la libertad de elegir como reaccionar

          ante lo que sucede, el amor y el apoyo

          de tus seres queridos.

           

          Se también que tú no eres perfecto,

          nadie lo es. Y sin embargo, millones

          de circunstancias se han reunido para que existas.

          Fuiste formado a partir de un diseño maravilloso

          y compartes con toda la humanidad sus virtudes

          y defectos. Así está escrito en tus genes,

          en los genes de todos los seres humanos

          que han existido y en todos los que existirán.

           

          Tus pasiones, tus miedos, tus heridas,

          tus debilidades, tus secretos y tu agresión,

          los compartes con todos tus hermanos.

          ¡Bienvenido a la raza humana!

          Esos supuestos defectos son parte

          de tu libertad, parte de tu humanidad.

           

          Si te preguntas…

          ¿Quién soy yo para decirte todo esto?

          Te contestaré que no soy nadie,

          soy simplemente una versión diferente

          de lo que tú eres. Otro ser humano más

          entre miles de millones, pero uno que ha decidido

          ser libre y recuperar todo el poder de su vida …

          Espero que tú también decidas hacerlo.

           

          ¡Deseo que pases un excelente día!

           

           

          No porque duermas, deja de amanecer

           

          No porque llores, evitas el daño que causaron

          las lágrimas, ni porque rías, tampoco.

          La vida sigue y lo importante no es curar,

          sino prevenir y arriesgar.

           

          No sueñas, si no te atreves a pensar

          y se corre el riesgo de idealizar.

           

          No cambias, si no te lo propones

          y se corre el riesgo de vivir de otra manera.

           

          No tienes compañía, si no entregas más

          de lo que recibes y tienes el riesgo

          de que te dejen y quedes solo.

           

          No tienes frutos, si no los siembras

          y corres el riesgo de no cosechar.

           

          No tienes dinero, si no lo guardas

          y corres el riesgo de gastarlo.

           

          Si no amas, nadie te quiere y se corre

          el riesgo de que no te correspondan.

           

          Siempre tienes que dar, amar y entregar

          a los demás, más de lo que recibes,

          para no correr el riesgo de morir

          sin haber vivido y vivir para siempre en Dios

          y en el recuerdo de los que te conocieron.

           

          Colócate en el lugar del otro

           

          Colocarte en el lugar de otra persona implica

          ser uno con el otro por un instante, para saber

          cómo siente y piensa, a diferencia muchas veces

          de lo que nosotros creemos o interpretamos

          acerca de ellos.

           

          Estar en el lugar de otro, de vez en cuando,

          especialmente cuando vas a criticarlo,

          evitará dejarte llevar por la reacción

          y cometer una equivocación.

           

          Hoy pensaba que eliminar la crítica y el juicio

          de nuestra vida diaria es una tarea difícil de realizar,

          especialmente si has sido formado en este principio. 

          Al mismo tiempo, reflexionaba en lo pacífica

          que se tornaría nuestra existencia si lo lográsemos. 

          Piénsalo por un momento... ¿Estás de acuerdo?

           

          Siempre es más fácil ver desde afuera los errores

          que cometen los demás, pues fuimos enseñados

          a fijar nuestra atención en otros y no en nosotros. 

          Algunas veces la actitud crítica se vuelve un hábito

          difícil de concientizar; otras veces son la rabia,

          el dolor, la frustración, la envidia o los celos,

          la fuente de motivación para criticar duramente

          al otro, sin darnos cuenta que ignoramos

          una de las leyes que preserva el equilibrio

          del Universo, la Ley de acción y reacción,

          que es la causante de que todo lo que hagamos

          o entreguemos a los demás, nos sea devuelto

          siempre en la misma dirección, e incluso

          con mayor intensidad en casi todos los casos. 

          De esta manera la vida nos permite aprender

          al experimentar en nosotros mismos

          las consecuencias de nuestra forma de actuar.

           

          La próxima vez que sientas ganas de hacer

          algún comentario negativo acerca de alguien,

          detente y reflexiona:

          ¿Puedes con tu comentario mejorar

          su actitud o comportamiento; o tal vez

          darle solución a esa situación, o evitar

          un conflicto, o enfrentamiento posterior? 

          Si la respuesta es no, detente, porque

          puedes causar más daño que bienestar. 

          Si la respuesta es sí, entonces escoge

          el momento y las palabras que usarás

          para compartir con ellos tus sugerencia,

          dirigidas a construir y aportar.

           

          "Camina por la vida suavemente para

          no herir a otros y al mismo tiempo hazlo

          con firmeza para dejar una huella

          producto de tu diferencia".

           Mensaje Espiritual <maosimani@...

           

           



            Ana L. de Rivera 

           
           
           
           
           
           

           
            
           
           

           

           


           

           

           

           

           

           

           

           

           

           



           




           
           





          Buenas tardes, bendecido dìa !!
           
           

          Si yo muriera hoy

        • Julio Cesar Ortiz
              Recuerda   Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos, para luego
          Mensaje 4 de 7 , 6 mar 2013


             
             
            Recuerda
             
            Hay tristezas que son como las cascadas
            de los ríos, se deslizan suaves y bajan
            por tu vida sin detenerse ante los obstáculos,
            para luego desembocar en las playas
            de tu futura alegría.
             
            Cuando notas que tu mirada pierde el brillo
            del atardecer, recuerda que en la mañana
            sube el sol, quien hará de tu hoy el inicio
            de tu día... por eso siempre espera
            el mañana con la cabeza erguida.
             
            Continúa simpatizando con la vida,
            aún cuando no brille tu sol.
             
            Todos los sinsabores que pudiste percibir
            en la vida, tienen como finalidad que recuerdes
            que aún te queda el sentido del gusto
            para diferenciar lo bueno de lo malo.
             
            Sólo se vive un día a la vez, por eso
            aunque tengas prisa, tienes que esperar
            24 horas para ver el mañana.
             
            Cuánto amor hay en el cielo para ti.
             
            Deseo recordarte que siempre habrá
            una fuente abierta y la abundante lluvia
            te hará mantener en tu pensamiento
            lo importante que eres para Dios,
            lo intenso que te ama y lo fuerte
            que te abraza para jamás dejarte.
             
            Eres el latir del corazón de Cristo Jesús.
            Eres la razón de su llegada al mundo.
            Eres la sonrisa que acaricia sus labios
            desde ahora y para siempre.
             
            ¡Créelo! Es cierto, sino mira al Calvario...
             
            Siempre que tiendas a juzgarte,
            haz un alto en tus pensamientos y alaba
            a Dios por lo que sí te dio para que adornes
            todo lugar en el cual estés.
             
            Mantén presente que Dios maneja
            tu dolor en una forma perfecta,
            como sólo un Padre Santo puede hacer.
             
            Nunca olvides que...
             
            La vida es un lujo, es el gusto de lo exquisito
            por mantener un pie frente al otro.
            Sí, la vida es un lujo, lujo para amar,
            Para respirar, para soñar y para ser feliz.
            Por eso gasta tu vida como si fueras millonario.
             
            Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños
            cuando se saben amados, y que logres ver
            en éste día que naciste para recibir una caricia
            en cada uno de tus latidos, que te des el gusto
            de perfumar tu boca con palabras llenas
            del aroma de tu interior. Y que la paz
            que rodea el paternal corazón de Dios
            sea la que te mantenga saturado de
            tranquilidad en éste, tu único día
            que te corresponde vivir.
             
            Estar vivo es uno de los regalos más hermosos
            que podrás mantener tanto en tu espíritu,
            como en tu alma y en la eterna juventud.
            Por eso manifiesta tu viveza en todo
            lo que haces, ríe como si fuera la última vez,
            sueña como los niños y haz de ti un ser humano
            que vive y deja vivir.
             
             
             
            ¡Claro que puedes!
             
            Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz
            susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera.
            Cuando esa voz te dice:
            "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?".

            Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar,
            la voz de la esperanza y del estímulo.
            No es la que te dice "no puedes hacerlo",
            sino la que te dice: "¡Claro que puedes!".

            Mucha gente carece de la confianza,
            la autoestima y la voluntad para intentar el éxito.
            Algunos empiezan bien, pero no logran
            terminar bien lo que empiezan.
            Algunos pueden tener miedo de perder;
            otros pueden tener miedo incluso de ganar.
            Hay quienes se desmoralizan porque le prestan
            atención a la voz que les habla de abandonar
            el intento y darse por vencidos.
            Lo que oyen es:
            "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás".
            Pero hay otro mensaje que también podrás oír
            si solamente escuchas.
            Es el que te dice: ¡Claro que puedes!".

            Como la flor que, creada de una sola semilla,
            termina por florecer, el sueño que guardamos
            en nuestro interior tiene todo el potencial
            para volverse realidad.
            Donde hay un sí, puede haber un no,
            pero también se abrirá un camino.
            Recuerda que la gente también elige al no elegir.
            No se trata solamente de lo que hacemos,
            sino muchas veces también de lo que no hacemos.

            De modo que planifícalo, trabaja para lo que
            realmente quieres y no tengas miedo de soñar.
            Piensa en todas las oportunidades en las que
            alcanzaste verdaderamente tus metas.
            No hagas caso de las voces que tratan
            de desmoralizarte; no tienes que darles importancia.
            Siempre dependerá de ti no elegir la voz
            que te dice que no podrás, sino la que te dice:
            "¡Claro que puedes!".
            Sueña y dale vida a tus sueños.
            Depende de ti.
             
            Unido a Ti, y luego vendrá lo demás
             
            Como sarmiento, fundido a Ti Señor,
            seré yema de perdón y de reconciliación.
            Ante un mundo penetrado por el rencor,
            sabré que Tú me envías a ser instrumento de tu amor.
            Porque  sin Ti, Señor, la vida es corta
            y, los días de esa vida, son fruto que despuntan
            pero, a la vuelta de la esquina, pronto se malogran.
            Por ello, Señor, que primero esté unido a Ti.
            Que  no me preocupe tanto de lo que hago
            ni, tampoco Señor, de aquello que no hago.
            Que, acercándose la noche, siempre me pregunte:
            ¿He  estado unido a Ti, Señor?
            Y,  entonces, sólo entonces… el fruto amanecerá
            en  las ramas de mi vida.
            Y, entonces, sólo entonces… el fruto aparecerá
            sabiendo que de Ti viene y en mi florece.
             
            Unido a Ti, luego vendrá lo demás.
            Porque siento que, muchas veces Señor,
            me detengo en mis propias fuerzas,
            considero que, todo lo que acontece,
            se debe a mi esfuerzo y talento,
            a mi sudor y empeño,
            a mi inteligencia, creatividad e impulsos.
            Porque siento que, muchas veces Señor,
            soy amo de mi propia hacienda
            cuando, en realidad, es toda tuya.
             
            Unido a Ti, luego vendrá lo demás.
            Que no me preocupe tanto, Señor,
            de  si trabajo mucho, poco o demasiado.
            De si, mis desvelos, son fecundados por los éxitos.
            De si, mis siembras, dan lugar a innumerables cosechas.
            De si, mis palabras, mueven conciencias o corazones.
            Que, ante todo y sobre todo, esté unido a Ti.
            Y, entonces, sólo entonces,
            amanecerá el fruto en la rama de mi generosidad,
            aparecerá el fruto en el sarmiento de mi pobre vida,
            brotará el fruto en el tronco de mi fe sin fisuras,
            explotara el fruto en el vástago de mi esperanza.
            Si, Señor, unido a Ti… y luego vendrá lo demás
            porque, Tú Señor, eres artífice, savia,
            empuje, vida y sangre que corre por mis venas.
            Amén.
             
            P. Javier Leoz
             
            Mensaje Espiritual" <maosimani@...
             


             

             


             

                
          • Julio Cesar Ortiz
                  Recuerda   Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los obstáculos, para
            Mensaje 5 de 7 , 27 may 2013

               

               
               
              Recuerda
               
              Hay tristezas que son como las cascadas
              de los ríos, se deslizan suaves y bajan
              por tu vida sin detenerse ante los obstáculos,
              para luego desembocar en las playas
              de tu futura alegría.
               
              Cuando notas que tu mirada pierde el brillo
              del atardecer, recuerda que en la mañana
              sube el sol, quien hará de tu hoy el inicio
              de tu día... por eso siempre espera
              el mañana con la cabeza erguida.
               
              Continúa simpatizando con la vida,
              aún cuando no brille tu sol.
               
              Todos los sinsabores que pudiste percibir
              en la vida, tienen como finalidad que recuerdes
              que aún te queda el sentido del gusto
              para diferenciar lo bueno de lo malo.
               
              Sólo se vive un día a la vez, por eso
              aunque tengas prisa, tienes que esperar
              24 horas para ver el mañana.
               
              Cuánto amor hay en el cielo para ti.
               
              Deseo recordarte que siempre habrá
              una fuente abierta y la abundante lluvia
              te hará mantener en tu pensamiento
              lo importante que eres para Dios,
              lo intenso que te ama y lo fuerte
              que te abraza para jamás dejarte.
               
              Eres el latir del corazón de Cristo Jesús.
              Eres la razón de su llegada al mundo.
              Eres la sonrisa que acaricia sus labios
              desde ahora y para siempre.
               
              ¡Créelo! Es cierto, sino mira al Calvario...
               
              Siempre que tiendas a juzgarte,
              haz un alto en tus pensamientos y alaba
              a Dios por lo que sí te dio para que adornes
              todo lugar en el cual estés.
               
              Mantén presente que Dios maneja
              tu dolor en una forma perfecta,
              como sólo un Padre Santo puede hacer.
               
              Nunca olvides que...
               
              La vida es un lujo, es el gusto de lo exquisito
              por mantener un pie frente al otro.
              Sí, la vida es un lujo, lujo para amar,
              Para respirar, para soñar y para ser feliz.
              Por eso gasta tu vida como si fueras millonario.
               
              Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños
              cuando se saben amados, y que logres ver
              en éste día que naciste para recibir una caricia
              en cada uno de tus latidos, que te des el gusto
              de perfumar tu boca con palabras llenas
              del aroma de tu interior. Y que la paz
              que rodea el paternal corazón de Dios
              sea la que te mantenga saturado de
              tranquilidad en éste, tu único día
              que te corresponde vivir.
               
              Estar vivo es uno de los regalos más hermosos
              que podrás mantener tanto en tu espíritu,
              como en tu alma y en la eterna juventud.
              Por eso manifiesta tu viveza en todo
              lo que haces, ríe como si fuera la última vez,
              sueña como los niños y haz de ti un ser humano
              que vive y deja vivir.
               
               
               
              ¡Claro que puedes!
               
              Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz
              susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera.
              Cuando esa voz te dice:
              "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?".

              Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar,
              la voz de la esperanza y del estímulo.
              No es la que te dice "no puedes hacerlo",
              sino la que te dice: "¡Claro que puedes!".

              Mucha gente carece de la confianza,
              la autoestima y la voluntad para intentar el éxito.
              Algunos empiezan bien, pero no logran
              terminar bien lo que empiezan.
              Algunos pueden tener miedo de perder;
              otros pueden tener miedo incluso de ganar.
              Hay quienes se desmoralizan porque le prestan
              atención a la voz que les habla de abandonar
              el intento y darse por vencidos.
              Lo que oyen es:
              "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás".
              Pero hay otro mensaje que también podrás oír
              si solamente escuchas.
              Es el que te dice: ¡Claro que puedes!".

              Como la flor que, creada de una sola semilla,
              termina por florecer, el sueño que guardamos
              en nuestro interior tiene todo el potencial
              para volverse realidad.
              Donde hay un sí, puede haber un no,
              pero también se abrirá un camino.
              Recuerda que la gente también elige al no elegir.
              No se trata solamente de lo que hacemos,
              sino muchas veces también de lo que no hacemos.

              De modo que planifícalo, trabaja para lo que
              realmente quieres y no tengas miedo de soñar.
              Piensa en todas las oportunidades en las que
              alcanzaste verdaderamente tus metas.
              No hagas caso de las voces que tratan
              de desmoralizarte; no tienes que darles importancia.
              Siempre dependerá de ti no elegir la voz
              que te dice que no podrás, sino la que te dice:
              "¡Claro que puedes!".
              Sueña y dale vida a tus sueños.
              Depende de ti.
               
              Unido a Ti, y luego vendrá lo demás
               
              Como sarmiento, fundido a Ti Señor,
              seré yema de perdón y de reconciliación.
              Ante un mundo penetrado por el rencor,
              sabré que Tú me envías a ser instrumento de tu amor.
              Porque  sin Ti, Señor, la vida es corta
              y, los días de esa vida, son fruto que despuntan
              pero, a la vuelta de la esquina, pronto se malogran.
              Por ello, Señor, que primero esté unido a Ti.
              Que  no me preocupe tanto de lo que hago
              ni, tampoco Señor, de aquello que no hago.
              Que, acercándose la noche, siempre me pregunte:
              ¿He  estado unido a Ti, Señor?
              Y,  entonces, sólo entonces… el fruto amanecerá
              en  las ramas de mi vida.
              Y, entonces, sólo entonces… el fruto aparecerá
              sabiendo que de Ti viene y en mi florece.
               
              Unido a Ti, luego vendrá lo demás.
              Porque siento que, muchas veces Señor,
              me detengo en mis propias fuerzas,
              considero que, todo lo que acontece,
              se debe a mi esfuerzo y talento,
              a mi sudor y empeño,
              a mi inteligencia, creatividad e impulsos.
              Porque siento que, muchas veces Señor,
              soy amo de mi propia hacienda
              cuando, en realidad, es toda tuya.
               
              Unido a Ti, luego vendrá lo demás.
              Que no me preocupe tanto, Señor,
              de  si trabajo mucho, poco o demasiado.
              De si, mis desvelos, son fecundados por los éxitos.
              De si, mis siembras, dan lugar a innumerables cosechas.
              De si, mis palabras, mueven conciencias o corazones.
              Que, ante todo y sobre todo, esté unido a Ti.
              Y, entonces, sólo entonces,
              amanecerá el fruto en la rama de mi generosidad,
              aparecerá el fruto en el sarmiento de mi pobre vida,
              brotará el fruto en el tronco de mi fe sin fisuras,
              explotara el fruto en el vástago de mi esperanza.
              Si, Señor, unido a Ti… y luego vendrá lo demás
              porque, Tú Señor, eres artífice, savia,
              empuje, vida y sangre que corre por mis venas.
              Amén.
               
              P. Javier Leoz
               
              Mensaje Espiritual" <maosimani@...
               

               

               


               

                  
            • Oscar Cardoso Corbo
              De: Julio Cesar Ortiz * * *Recuerda* Hay tristezas que son como las cascadas de los ríos, se deslizan suaves y bajan por tu vida sin detenerse ante los
              Mensaje 6 de 7 , 31 may 2013

                De: Julio Cesar Ortiz


                 
                Recuerda
                 
                Hay tristezas que son como las cascadas
                de los ríos, se deslizan suaves y bajan
                por tu vida sin detenerse ante los obstáculos,
                para luego desembocar en las playas
                de tu futura alegría.
                 
                Cuando notas que tu mirada pierde el brillo
                del atardecer, recuerda que en la mañana
                sube el sol, quien hará de tu hoy el inicio
                de tu día... por eso siempre espera
                el mañana con la cabeza erguida.
                 
                Continúa simpatizando con la vida,
                aún cuando no brille tu sol.
                 
                Todos los sinsabores que pudiste percibir
                en la vida, tienen como finalidad que recuerdes
                que aún te queda el sentido del gusto
                para diferenciar lo bueno de lo malo.
                 
                Sólo se vive un día a la vez, por eso
                aunque tengas prisa, tienes que esperar
                24 horas para ver el mañana.
                 
                Cuánto amor hay en el cielo para ti.
                 
                Deseo recordarte que siempre habrá
                una fuente abierta y la abundante lluvia
                te hará mantener en tu pensamiento
                lo importante que eres para Dios,
                lo intenso que te ama y lo fuerte
                que te abraza para jamás dejarte.
                 
                Eres el latir del corazón de Cristo Jesús.
                Eres la razón de su llegada al mundo.
                Eres la sonrisa que acaricia sus labios
                desde ahora y para siempre.
                 
                ¡Créelo! Es cierto, sino mira al Calvario...
                 
                Siempre que tiendas a juzgarte,
                haz un alto en tus pensamientos y alaba
                a Dios por lo que sí te dio para que adornes
                todo lugar en el cual estés.
                 
                Mantén presente que Dios maneja
                tu dolor en una forma perfecta,
                como sólo un Padre Santo puede hacer.
                 
                Nunca olvides que...
                 
                La vida es un lujo, es el gusto de lo exquisito
                por mantener un pie frente al otro.
                Sí, la vida es un lujo, lujo para amar,
                Para respirar, para soñar y para ser feliz.
                Por eso gasta tu vida como si fueras millonario.
                 
                Que tu sonrisa sea parecida a la de los niños
                cuando se saben amados, y que logres ver
                en éste día que naciste para recibir una caricia
                en cada uno de tus latidos, que te des el gusto
                de perfumar tu boca con palabras llenas
                del aroma de tu interior. Y que la paz
                que rodea el paternal corazón de Dios
                sea la que te mantenga saturado de
                tranquilidad en éste, tu único día
                que te corresponde vivir.
                 
                Estar vivo es uno de los regalos más hermosos
                que podrás mantener tanto en tu espíritu,
                como en tu alma y en la eterna juventud.
                Por eso manifiesta tu viveza en todo
                lo que haces, ríe como si fuera la última vez,
                sueña como los niños y haz de ti un ser humano
                que vive y deja vivir.
                 
                 
                 
                ¡Claro que puedes!
                 
                Cuando quieras hacer algo y oigas tu propia voz
                susurrándote que no tiene sentido intentarlo siquiera.
                Cuando esa voz te dice:
                "¿Qué es lo que te hace pensar que puedes hacer esto?".

                Recuerda que hay otra voz que puedes escuchar,
                la voz de la esperanza y del estímulo.
                No es la que te dice "no puedes hacerlo",
                sino la que te dice: "¡Claro que puedes!".

                Mucha gente carece de la confianza,
                la autoestima y la voluntad para intentar el éxito.
                Algunos empiezan bien, pero no logran
                terminar bien lo que empiezan.
                Algunos pueden tener miedo de perder;
                otros pueden tener miedo incluso de ganar.
                Hay quienes se desmoralizan porque le prestan
                atención a la voz que les habla de abandonar
                el intento y darse por vencidos.
                Lo que oyen es:
                "Puedes olvidarte de eso; jamás lo lograrás".
                Pero hay otro mensaje que también podrás oír
                si solamente escuchas.
                Es el que te dice: ¡Claro que puedes!".

                Como la flor que, creada de una sola semilla,
                termina por florecer, el sueño que guardamos
                en nuestro interior tiene todo el potencial
                para volverse realidad.
                Donde hay un sí, puede haber un no,
                pero también se abrirá un camino.
                Recuerda que la gente también elige al no elegir.
                No se trata solamente de lo que hacemos,
                sino muchas veces también de lo que no hacemos.

                De modo que planifícalo, trabaja para lo que
                realmente quieres y no tengas miedo de soñar.
                Piensa en todas las oportunidades en las que
                alcanzaste verdaderamente tus metas.
                No hagas caso de las voces que tratan
                de desmoralizarte; no tienes que darles importancia.
                Siempre dependerá de ti no elegir la voz
                que te dice que no podrás, sino la que te dice:
                "¡Claro que puedes!".
                Sueña y dale vida a tus sueños.
                Depende de ti.
                 
                Unido a Ti, y luego vendrá lo demás
                 
                Como sarmiento, fundido a Ti Señor,
                seré yema de perdón y de reconciliación.
                Ante un mundo penetrado por el rencor,
                sabré que Tú me envías a ser instrumento de tu amor.
                Porque  sin Ti, Señor, la vida es corta
                y, los días de esa vida, son fruto que despuntan
                pero, a la vuelta de la esquina, pronto se malogran.
                Por ello, Señor, que primero esté unido a Ti.
                Que  no me preocupe tanto de lo que hago
                ni, tampoco Señor, de aquello que no hago.
                Que, acercándose la noche, siempre me pregunte:
                ¿He  estado unido a Ti, Señor?
                Y,  entonces, sólo entonces… el fruto amanecerá
                en  las ramas de mi vida.
                Y, entonces, sólo entonces… el fruto aparecerá
                sabiendo que de Ti viene y en mi florece.
                 
                Unido a Ti, luego vendrá lo demás.
                Porque siento que, muchas veces Señor,
                me detengo en mis propias fuerzas,
                considero que, todo lo que acontece,
                se debe a mi esfuerzo y talento,
                a mi sudor y empeño,
                a mi inteligencia, creatividad e impulsos.
                Porque siento que, muchas veces Señor,
                soy amo de mi propia hacienda
                cuando, en realidad, es toda tuya.
                 
                Unido a Ti, luego vendrá lo demás.
                Que no me preocupe tanto, Señor,
                de  si trabajo mucho, poco o demasiado.
                De si, mis desvelos, son fecundados por los éxitos.
                De si, mis siembras, dan lugar a innumerables cosechas.
                De si, mis palabras, mueven conciencias o corazones.
                Que, ante todo y sobre todo, esté unido a Ti.
                Y, entonces, sólo entonces,
                amanecerá el fruto en la rama de mi generosidad,
                aparecerá el fruto en el sarmiento de mi pobre vida,
                brotará el fruto en el tronco de mi fe sin fisuras,
                explotara el fruto en el vástago de mi esperanza.
                Si, Señor, unido a Ti… y luego vendrá lo demás
                porque, Tú Señor, eres artífice, savia,
                empuje, vida y sangre que corre por mis venas.
                Amén.
                 
                P. Javier Leoz
                 
                Mensaje Espiritual" <maosimani@...
                 

                 

                 


                 

                    




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                Somos tal como nos han hecho nuestros pensamientos por lo tanto, ten cuidado con lo que piensas.
                Las palabras son cosas secundarias.
                Los pensamientos viven y llegan lejos.
                 
                                                                          Swami Vivekananda 
              • Ana de Rivera
                Buenas noches !!   Hagamos que nuestra espera sea correcta...   Primero esperé crecer, quería ser grande, y no pude disfrutar de ser pequeño... después
                Mensaje 7 de 7 , 25 jul 2013
                  Buenas noches !!
                   
                  Hagamos que nuestra espera sea correcta...
                   
                  Primero esperé crecer, quería ser grande,
                  y no pude disfrutar de ser pequeño...
                  después espere el amor de mi vida,
                  y cuando llegó no me di cuenta de que ese era...

                  Me aleje de Dios porque pensé
                  que Él me había olvidado, y no supe esperar
                  las señales, y que Él estaba a mi lado
                  enseñándome el camino...

                  Hoy a más de la mitad de mi vida,
                  desperté y me di cuenta, que a pesar
                  de haber esperado sin saber qué esperaba,
                  sólo Dios supo darme la paz y la tranquilidad,
                  y sobre todo hoy mi fe es tan grande
                  que ya no espero, porque se que todo llega
                  a su debido momento, cuando Dios lo dispone,
                  porque para Él, su tiempo no es nuestro tiempo.

                  Entonces sé que vivo hoy y disfruto hoy,
                  y cuando lleguen aquellas cosas
                  que mi corazón desea, y sólo Dios sabe dar,
                  entonces sí voy a poder verlas y disfrutarlas,
                  sin dejarlas pasar esta vez...

                  Nunca es tarde para abrir nuestros ojos...
                  y nuestros oídos a la dulce voz del Señor.
                   
                  Motivos para creer
                   
                  Seguridad.
                  En medio de las dificultades, Dios, siempre apoya
                  con una mano (o con las dos) para que sigamos adelante.
                   
                  Alegría.
                  Un cristiano alegre es aquel que sabe ver las aristas
                  de la vida menos pronunciadas de lo que, a simple vista,
                  pueden aparentar.
                   
                  Constancia.
                  Hacer las cosas por el aplauso es fácil. Lo valioso
                  es realizarlas aún a sabiendas de que no siempre
                  serán reconocidas excepto por el mismo Dios.
                   
                  Esperanza.
                  Cuando el mundo es espada de sueños y de ilusiones,
                  el cristiano, se esfuerza por dar la vuelta a situaciones
                  que estaban abocadas al fracaso.
                   
                  Fraternidad.
                  Frente al individualismo, que todo lo invade y engulle,
                  el creer en Jesús implica avanzar no en solitario
                  y sí con alguien.
                   
                  Transparencia.
                  El engaño es hermano del aparentar lo que uno no es.
                  Escuchar al Evangelio es querer avanzar por la senda
                  de la verdad con uno mismo y con los demás.
                   
                  Serenidad.
                  El que espera y cree en Jesús encuentra siempre un espacio
                  para pensar, reflexionar las cosas. Creer en Jesús es estar
                  seguros de que nunca la cruz será más pesada que la fuerza
                  que nos da el Espíritu Santo para soportarla.
                   
                  Eternidad.
                  Creer es disparar los ojos hacia el cielo para ver la realidad
                  de la tierra, y lo que en ella acontece, con los ojos de Dios.
                  Un peligro que nos invade y descafeína es lo tangible,
                  el conformarnos con lo que vemos, disfrutamos o sentimos.
                   
                  Estas ocho razones se resumen en una palabra: FE
                   
                  P. Javier Leoz
                  Un corazón libre
                   
                  Un corazón libre es la mejor compañía
                  para un alma en paz.

                  Un corazón libre es aquel que no se aferra
                  a su propio modo de hacer las cosas,
                  que no se impacienta cuando las cosas
                  no suceden como quiere.

                  Un corazón libre sabrá seguramente
                  gozar de los consuelos espirituales
                  pero no depende de ellos;
                  y aceptará, al máximo de su capacidad,
                  los problemas que se le presenten
                  en lugar de los consuelos.

                  Un corazón libre no se ata tanto a planes
                  y modos de orar, como para que cualquier
                  cambio lo turbe y le cause ansiedad.

                  Un corazón libre no se apega
                  a lo que él puede controlar.

                  Un corazón libre ruega a Dios
                  que su nombre sea santificado,
                  que venga su reino, que se haga
                  su voluntad así en la tierra como en el cielo.

                  Porque si el nombre de Dios es santificado,
                  si viene a nosotros su reino,
                  si se hace su voluntad,
                  un espíritu libre no necesita
                  interesarse por ninguna otra cosa.
                   
                  San Francisco de Sales
                   
                   
                  De: Mensaje Espiritual <maosimani@...
                   

                   
                   

                  9 imágenes de rosas para el Día de las Madres
                    Ana L. de Rivera 

                   
                   
                   
                   
                   
                   

                   
                    
                   
                   

                   

                   


                   

                   
                   

                   

                   

                   

                   

                   

                   

                   



                   




                   
                   





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