Cargando ...
Se ha producido un error al cargar el contenido.

Edción 16-07-08

Expandir mensajes
  • José Manuel
    Pileta de Prehistoria 16-07-08 Descubren en Pedro Martínez, en Granada, túmulos funerarios de la Prehistoria
    Mensaje 1 de 1 , 16 ago 2008
       
       

      Pileta de Prehistoria

      16-07-08

      Descubren en Pedro Martínez, en Granada, túmulos funerarios de la Prehistoria - R

      La "Venus" de Willendorf a un siglo de su descubrimiento - R

      Descubren 48 telares con lino y un cilindro de hierro en el yacimiento de Cabezo Redondo. - R

      Hoy se inaugura en el Museo de la Ciencia de Valladolid la exposición 'Atapuerca y la Evolución Humana'.
      hasta el próximo 7 de septiembre

      EL PROFESOR JOSé MANUEL MAILLO IMPARTE MAñANA LA TERCERA CONFERENCIA DEL CICLO SOBRE PREHISTORIA EN PUENTE VIESGO (15-07-08)
      La ponencia de Maillo, "Los últimos neandertales en la Península Ibérica"...

      El Ayuntamiento y Sogitur gestionarán juntos la Cueva de los Murciélagos
      El Ayuntamiento de Zuheros, que el pasado día 5 tomó cargo de la gestión de la Cueva de los Murciélagos, hasta entonces en manos de la empresa madrileña Haribén, ha iniciado contactos con la Sociedad de Gestión e Inversión en Infraestructuras Turísticas de Córdoba (Sogitur) con la idea de llegar a un acuerdo de explotación conjunta sobre el monumento natural y sus actividades complementarias... El regidor del PP explicó que queda mucho por hacer, ya que hasta la fecha Haribén realizaba un mantenimiento de la Cueva y del parque temático de Prehistoria Viva «que dejaba mucho que desear y daba un aspecto de total abandono»...

      Fortea, paleontólogo «Tengo la esperanza de hallar huesos en el exterior de El Sidrón» - R

      Los últimos estudios datan El Sidrón entre los años 48.500 y 49.300 a. C.. - R

      Fortea elogia los hallazgos en la cueva de El Sidrón

      Fauna cantábrica impresa sobre piedra. - R - F (2)
      Fotos: Reno y zorro grabados; osos pintados;

      El hombre de Santimamiñe. - R - F
      Foto: el cuerno superior del bisonte de la derecha no existía antes de los años 60, cuando también ganó en intensidad el sombreado de la parte anterior del cuerpo del animal.

      Pescadores de merluza en el Neolítico.

      Voladuras y pinturas retocadas

      Visita la cueva

      De la Rasilla pide que se busque el equilibrio entre turismo y conservación.

      Abrirán moderno museo en Chavín de Huántar

      Hubo Dos Clases de Mamut Lanudo, y Una No Fue Extinguida Por el Hombre
      Stephan C. Schuster, profesor de bioquímica y biología molecular en la Universidad Estatal de Pensilvania, y Webb Miller, profesor de biología y ciencias de la computación en la misma universidad, dirigieron el equipo de investigación internacional...

      First Europeans shunned Neanderthal sex - R

      Reconstruction the brain morphology of Homo Liujiang cranium fossil by 3-D CT
      hominin fossils are the most important materials to explore human origins and evolution. Since most hominin fossils are incomplete, or filled with a heavy calcified matrix, it is difficult or often impossible to reconstruct the endocast in a real fossil without destroying it. Accordingly, traditional methods limited the study of human brain evolution. CT can explore fossils in a noninvasive way by transforming a real fossil into a virtual object, and make it possible for paleoanthropologists to extend the study of fossil specimens from the exterior to the interior. A new research, led by Wu Xiujie from Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology (IVPP), Chinese Academy of Sciences, is reported in Volume 53, Issue16 of Chinese Science Bulletin. Using high-resolution industrial CT, the Homo Liujiang brain image was reconstructed...
      Reference: Wu X J, Liu W, Dong W, et al. The brain morphology of Homo Liujiang cranium fossil by three-dimensional computed tomography. Chinese Science Bulletin, 2008, 53 (16).

      Pigment use and symbolic behavior in the Neandertals

      6,000-Year-Old Knife Unearthed At Safety Harbor Park
      Workers in Safety Harbor, Florida, discovered a 6,000-year-old knife in the city's Marshal Street Park, and alerted the curator of archaeology at the Safety Harbor Museum of Regional History. "When they realized what they had, they got on the phone," said city spokesman Brad Purdy...

      6,000-Year-Old Knife Unearthed At Safety Harbor Park - F
      Foto: Safety Harbor city workers picked the blade up and washed it in some water at Marshall Street Park when they realized it might be an artifact.

      28,000 Year-old Europeans' DNA Was Like Ours - F
      A group of geneticists, coordinated by Guido Barbujani and David Caramelli of the Universities of Ferrara and Florence, shows that a Cro-Magnoid individual who lived in Southern Italy 28,000 years ago was a modern European, genetically as well as anatomically...
      Foto: Tibia fragment. DNA was extracted from this fragment and from skull splinters, and all extracts yielded the same HVR I sequence. (Credit: David Caramelli et al. doi:10.1371/journal.pone.0002700.g001)

      28,000 year-old Cro-Magnon mtDNA from Italy

      Study shows 28,000 year-old Europeans' DNA was like ours

      Divers Seek Ancient History In North Port Salt Spring
       Scientists have a good idea of what Florida was like 12,000 years ago: hot and dry and twice as wide as now, with seas 400 feet lower. That would have put the Gulf coast of Florida about 100 miles west of today's shoreline.
      Turtles the size of beanbag chairs roamed the land, along with giant sloths, mastodons and saber-toothed tigers.
      A few humans passed through, too, briefly settling in spots where food was plentiful and where fresh water, sparse as it was, could be found.
      Little Salt Spring, which reaches more than 200 feet into the earth, was a hot spot back then, the Don CeSar of its time, a place where nomads gathered to spend time, hunt animals, feast and then move on...

      Divers search spring for signs of prehistoric life

      Exploration of underwater forest - F
      Underwater archaeologists will investigate the stumps of about 50 prehistoric trees in Loch Tay, Scotland. "We're looking for remains of people traveling up and down the loch, things they've dropped, how they've used the loch and settlement alongside or in the water, because crannogs were built out in the water," said Barrie Andrian, who is director of the Scottish Crannog Centre. ... Foto: One of the tree stumps could date back to 4,270 BC.

      Photo: Liang Bua cave


      Ver Fotos (F): 2008 / Julio (Acceso miembros)


      Artículos reproducidos (R)

      Descubren en Pedro Martínez, en Granada, túmulos funerarios de la Prehistoria

      Granada.- Un conjunto de túmulos funerarios de la Prehistoria ha sido descubierto en el municipio granadino de Pedro Martínez, un territorio donde se asentaron las primeras civilizaciones en la Península Ibérica como atestiguan los restos arqueológicos del Llano de la Campana o los dólmenes del Mencal.

      El alcalde de Pedro Martínez, Julián Lozano, ha explicado hoy a Efe que son de los primeros restos funerarios que se han descubierto en "muy buen estado".

      Los técnicos de la Delegación de Cultura en Granada que hicieron una visita de inspección al municipio manifestaron al alcalde que alrededor del nuevo hallazgo, "podría haber una docena de túmulos funerarios enterrados en su estado original", y mientras tanto, se encargan de elaborar el informe.

      Lozano se ha mostrado muy satisfecho con el descubrimiento, con el que le gustaría revitalizar la comarca de Guadix y El Marquesado, además del propio municipio.

      Pedro Martínez, enclavado al norte de la Hoya de Guadix, es un territorio que conoció las primeras civilizaciones del hombre prehistórico, tal y como demuestran los restos arqueológicos hallados en los yacimientos de Llano de la Campana, de los períodos Mesolítico y Neolítico-Bronce, y los dólmenes prehistóricos del cerro Mencal, que en árabe significa "tránsito" o "cementerio".

      El nombre del municipio se debe a que el duque de Gor cedió esta villa a su capitán de tropas, Pedro Martínez Pretel, tras conquistarla a los nazarís.

      Éste levantó primero su vivienda y, a continuación, para evitarse los desplazamientos a Gobernador para asistir a misa, mandó edificar la iglesia del pueblo, donde los primeros vecinos fueron los mismos labradores de sus tierras.


      La "Venus" de Willendorf a un siglo de su descubrimiento

      Pero es ,sin duda, la Venus de Wllendorf, la más conocida de todas estas estatuillas prehistóricas de la cultura auriñaciense.

      Fue encontrada en 1908 por el arqueólogo Josef Szombathy, en una terraza a treinta metros sobre el Danubio, cerca del pueblo de Willendorf, en Austria, aunque la primera noticia sobre su descubrimiento provino del antropólogo norteamericano George Grant MacCurdy, profesor de la Universidad de Yale que estuvo ese año visitando a Szombathy en Viena y cuando volvió a la Universidad contó acerca de su hallazgo.

      La estatuilla salió a la luz a raíz de unos trabajos para la obra de un ferrocarril.

      En un primer momento se pensó que la escultura había sido hecha entre los años 15.000 y 10.000 a. C. En los sesenta, la fecha fue revisada y se la dató entre los25.000 y 20.000 a. C, y en los ochenta entre los 30.000 y los 25.000 a. C.

      En el lugar de la excavaciones en Willendorf se encontraron nueve capas estratificadas de culturas diferentes y, en investigaciones recientes se determinó que la estatuilla se encontró en el llamado Asentamiento II, cuya estratigrafía se extiende desde la época auriñaciense hasta la magdaleniense, más cercana en el tiempo.

      Estos hechos permiten datar a la imagen hacia el año 24.000 a. C., en la Edad del Hielo, en un paisaje de estepa.

      Aunque parezca mentira, el yacimiento ha sido poco estudiado desde el descubrimiento y sólo a partir del 2006 recomenzaron los estudios multidisciplinarios que involucran a biólogos, geólogos e investigadores de otras disciplinas.

      Hacia la misma época, en 1908, se descubrió en una cueva de Laussel, en la Dordoña, un bajo relieve con una figura similar que se encuentra en el Museo de Bordeaux.

      La Venus de Willendorf, de 11,1 cm de altura , fue esculpida en una piedra caliza que no pertenece a la región del hallazgo, y está coloreada con un ocre rojizo.

      La imagen es la de una mujer obesa con un abdomen prominente que, sin embargo, no oculta sus genitales externos, que se encuentran muy visibles y detallados en su exterior, sin vello púbico.

      Una faja adiposa continúa el abdomen hacia la zona posterior. Las regiones glúteas no son exageradas sino más bien planas, contrariamente a otras Venus prehistóricas con nalgas prominentes y que Edouard Piette denominó esteatopígicas, en consonancia con las características de las tribus hotentotes de África.

      Las mamas son redundantes, sin pezones, y los miembros superiores, muy atróficos, parecen descansar sobre las mamas.

      La cabeza descansa sobre un cuello casi inexistente y tiene como característica, común a otras Venus, que los rasgos faciales están ocultos.

      Vista de perfil, la impresión es que mira hacia abajo, y se pueden observar siete círculos presuntamente de pelo que rodean completamente la cabeza , que tienen mayor volumen hacia la nuca y semejan bucles o rizos.

      Los miembros inferiores son también gruesos, se aguzan hacia la parte inferior y los pies no están señalados, tal como ocurre con otras Venus similares. El ombligo se encuentra muy bien delineado en el centro del abdomen.

      Están magnificadas, como en otras estatuas similares, las zonas del organismo vinculadas con la reproducción y con la crianza de niños, constituyendo en conjunto una serie de factores para un fallo eugénico positivo en la mente del hombre primitivo.

      Si bien era ampliamente conocida, la Venus de Willendorf estuvo celosamente custodiada en una caja de seguridad hasta 1998. En ese año se mostró por primera vez al público en una exposición arqueológica en el palacio de Schönbrunn y, a partir de esa época , se encuentra en el Museo de Historia Natural de Viena.

      Significado de la Venus de Willendorf

      Alrededor de la escultura se han tejido numerosas hipótesis, algunas más aceptables que otras.

      Se podría pensar que se trata de un retrato de una mujer determinada; sin embrago, la carencia de rasgos faciales y la repetición del estilo en diferentes culturas permiten descartar esta hipótesis.

      Existe la posibilidad de que la estatuilla sea la representación de una diosa y algunos autores propusieron que se trataría de la Madre Tierra, concepción común en diferentes culturas mucho más cercanas en el tiempo. Esta hipótesis se hace menos creíble al recordar que los hombres que la tallaron no eran agricultores, ya que la agricultura comienza en el 10.000 a. C. en la Anatolia Central, en el Asia Menor, y llegó miles de años después a la Europa central y septentrional.

      Lo más probable es que se trata de la representación idealizada del sexo femenino con su capacidad de engendrar vida, subrayándose las cualidades que más favorecen a ese objetivo, como son las caderas anchas, que permitirían el crecimiento natural del producto embrionario; las grandes mamas, garantía de lactancia abundante, y el panículo adiposo redundante, como testimonio de reserva energética y seguro de supervivencia.

      Los rasgos faciales y los miembros tendrían menos importancia para el objetivo básico y, por lo tanto, no sería necesario representarlos en detalle.

      El tamaño de la estatua, sólo algo más de 11 centímetros, y la imposibilidad de colocarla en posición vertical en bipedestación, por la ausencia de pies, permiten suponer que la misma era un tipo de amuleto para llevar en la mano, ya que cabe muy cómodamente en la palma.

      La "Venus" nos debe hacer reflexionar, asimismo, sobre el papel de la mujer en las sociedades nómades primitivas, cazadoras-recolectoras, en donde las actividades fundamentales para a la sobrevida estaban a cargo del hombre, en tanto la mujer mantenía el hogar en donde se encontrara.

      ♦ El nombre de "Venus" dado a estas reliquias pertenecientes al hombre inmediatamente posterior al de Neanderthal, que muestran por primera vez el cuerpo de un ser humano, tuvo un dejo irónico, pues la intencionalidad de los artistas prehistóricos no parece estar en la representación de la belleza, al menos como la entendemos hoy, si bien resulta imposible descifrar las inclinaciones estéticas de nuestros predecesores.

      En muchos ambientes la denominación de "Venus" es reemplazada hoy por la de "Mujer".

      Dr. Manuel Luis Martí.


      Descubren 48 telares con lino y un cilindro de hierro en el yacimiento de Cabezo Redondo

      Los últimos hallazgos confirman la relación del poblado con el 'Tesoro de Villena'

      16.07.08 - RAMÓN BERNABEU| VILLENA

      El yacimiento del Cabezo Redondo de Villena no para de dar sorpresas. Durante la presente temporada de excavaciones, los arqueólogos han descubierto un total de 48 pesas de barro juntas, que corresponden a uno de los telares utilizados por los pobladores de este enclave perteneciente a la Edad de Bronce. Incluso, en una de estas piezas se han encontrado fragmentos de hilo "que podría ser de lino", según ha señalado el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alicante, Mauro Hernández.

      En caso de que los análisis biológicos confirmasen de que se trata de restos de lino y no de lana, "podríamos suponer que en Villena ya se cultivaba lino en aquella época, un elemento que se empleaba para fabricar las prendas que vestían personas de un estatus superior", destacó Hernández.

      Pieza de hierro
      Pero eso no son todas las sorpresas que guarda el yacimiento arqueológico de Villena. Además el grupo de estudiantes de Arqueología, formado por una veintena de arqueólogos procedentes de las universidades de Alicante, Valencia y Granada, que llevan a cabo las prospecciones, consiguieron sacar a la luz un trozo de hierro "sin trabajar", que deberá pasar la prueba del Carbono 14 para poder ser datado con exactitud.

      La importancia de este hallazgo reside en que se trataría de la primera vez que se encuentran restos de mineral de hierro en este yacimiento datado entre los años 1500 y 1100 antes de Cristo, cuya época prehistórica corresponde a la Edad de Bronce. Por tanto, dicho hallazgo supondría una novedad muy importante para las investigaciones arqueológicas en toda la Península Ibérica.

      Por si esto fuera poco, también se han encontrado fragmentos de cerámica "lisa y decorada" y una especie de botón de oro, similar al utilizado para fabricar el Tesoro de Villena, "lo que corrobora la relación del Cabezo Redondo con el Tesoro de Villena", descubierto por José María Soler en la rambla del Panadero, según informó el profesor de la Universidad de Alicante, Mauro Hernández, quien dirige las excavaciones desde hace dos décadas. Además, el próximo año 2009, se cumplirán los sesenta años desde que José María Soler realizase las primeras excavaciones en el yacimiento villenero.

      Parque Arqueológico
      Cabe reseñar que el Cabezo Redondo es el yacimiento arqueológico "con mayor número de dataciones absolutas de la Comunitat Valenciana y, posiblemente, de la España mediterránea", subrayó Mauro Hernández. Por tal motivo, el catedrático de la UA y asesor del Museo Arqueológico Provincial (MARQ), no alberga ninguna duda de que el yacimiento villenense debe obtener la categoría de parque arqueológico, como ya la tienen otros espacios similares de la provincia de Alicante.

      Jornada de puertas abiertas durante el fin de semana

      El yacimiento de Cabezo Redondo de Villena abrirá este fin de semana sus puertas a todos aquellos visitantes que deseen conocer de cerca los orígenes y la historia de la provincia.

      La jornada de puertas abiertas, que se prolongará entre el sábado 19 y el domingo 20 de julio, permitirá a los visitantes disfrutar de una serie de visitas guiadas en el yacimiento por los propios arqueólogos que allí trabajan. Durante la visita los asistentes podrán conocer los últimos descubrimientos del 2008.

      La jornada de puertas abiertas, que este año lleva por nombre "¡Vive de cerca tu historia!", es una iniciativa del Ayuntamiento de Villena que lleva celebrándose desde hace 20 años para hacer extensiva la riqueza prehistórica del lugar, famoso por ser donde se encontró el Tesoro de Villena, hace ahora 59 años.

      Los interesados podrán concertar las visitas al yacimiento de Cabezo Redondo, que se desarrollarán de diez a una de la mañana y de cinco a nueve, en el horario de tarde.


      Fortea, paleontólogo: «Tengo la esperanza de hallar huesos en el exterior de El Sidrón»

      Geomorfólogos y sedimentólogos ya han estudiado el suelo para la nueva campaña

      Myriam MANCISIDOR
      «El futuro siempre es duro de escribir», afirmó ayer Javier Fortea, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, director del proyecto de El Sidrón y destacado especialista europeo en el arte paleolítico, en respuesta a qué espera de la caverna piloñesa donde hace siete años comenzó a indagar sobre la vida de los neandertales. La próxima campaña comenzará el próximo mes de septiembre en El Sidrón. Entonces, Fortea confía en hallar nuevos restos óseos en la galería del Osario, así como en el exterior.

      «Dentro de la cavidad aún deben quedar huesos y luego continuaremos intentándolo en el exterior, donde tenemos nuevos emplazamientos prometedores. Este terreno ya ha sido estudiado por geomorfólogos y sedimentólogos y tenemos muchas esperanzas», dijo Fortea antes de ofrecer en La Granda una charla sobre la evolución de la excavación.

      El paleontólogo destacó que en los últimos siete años, hasta 2007, su equipo encontró más de 1.500 huesos y alrededor de 400 piezas líticas. Dichas pruebas les sirvieron para investigar sobre cómo vivían los neandertales y se encontraron con que el «hombre de la caverna» sufría estrés alimentario y enfermedades bucales.

      Los hallazgos supusieron, además, logros y nuevos conocimientos. «La paleogenéticas es tal vez lo más desconocido», sentenció en alusión a la ciencia que estudia la conformación molecular del ADN encontrado en los fósiles. En este sentido, los responsables de la cavidad de Piloña han establecido ante la comunidad científica el protocolo para la obtención de muestras válidas de ADN.

      Fortea aprovechó, además, para referirse a las cuevas rupestres de Asturias declaradas recientemente Patrimonio de la Humanidad. «Creo que en la lista -cinco, en total- deberían figurar más cavidades, pero me parece bien que destaquen éstas», sentenció.


      Los últimos estudios datan El Sidrón entre los años 48.500 y 49.300 a. C.

      J. ESCUDERO PACHÉ MERAYO| LA GRANDA GIJÓN

      El responsable de las excavaciones en la cueva piloñesa, Javier Fortea, aseguró ayer en La Granda que con estos datos la hibridación entre neandertal y sapiens es imposible

      El yacimiento, protagonista en octubre de 'National Geographic'

      El yacimiento de El Sidrón es más antiguo de lo que se creía hasta ahora. El coordinador de las excavaciones arqueológicas en la cueva de Piloña, Javier Fortea, manifestó ayer que «los nuevos métodos de datación sitúan El Sidrón entre los años 48.500 y 49.300 antes de Cristo» y no en torno al 40.000 como se creía hasta ahora. Fortea realizó estas declaraciones en el curso sobre la investigación en la Universidad de Oviedo que se clausuró ayer en La Granda y en el que el catedrático de Prehistoria hizo un recorrido por los descubrimientos que la cueva ha sacado a la luz en los últimos años.
      Como consecuencia de esta nueva datación de El Sidrón, Javier Fortea manifestó que «al filo del 50.000 a. C. no había en Europa ningún hombre anatómico moderno». Se sabe por los análisis efectuados sal material genético hallado en la cueva piloñesa, en el que se ha visto una «diversidad genética limitada». Y por esta razón, el profesor de la Universidad de Oviedo cree que «cada vez hay más indicios de que no hubo hibridación entre el neandertal y el homo sapiens', por lo que no parece creíble que los neandertales contribuyeran a la génesis del hombre actual».
      14 muestras óseas
      Las catorce muestras óseas con ADN halladas en El Sidrón colocan a la cueva asturiana como la más importante del mundo en cuanto a material genético neandertal. De hecho, en 2007 este yacimiento fue seleccionado en el Proyecto del Genoma Neandertal. Sin embargo, Fortea quiere dar un paso más en la investigación y entrar en el núcleo celular.
      Javier Fortea también avanzó que El Sidrón será la portada de la revista 'National Geographic' del número de octubre. La revista de divulgación científica se centrará en las investigaciones llevadas a cabo en la cueva asturiana y difundirá recreaciones de los neandertales a partir de los restos óseos encontrados en el yacimiento. Asimismo, el catedrático de Prehistoria se refirió a la próxima publicación de la secuencia del genoma mitocondrial.
      Fortea también realizó un retrato robot del neandertal: cráneo muy voluminoso, prominencia del entrecejo, la nariz y la mandíbula, caja torácica con forma de tonel y robustez y espesor de las extremidades. Hasta el momento, el equipo dirigido por él ha sacado a la luz restos de nueve individuos: cinco adultos, dos adolescentes, un joven y un niño. Y no ha sido fácil. «El Sidrón es la cueva más complicada en la que he estado», asegura el catedrático de Prehistoria.


      Fauna cantábrica impresa sobre piedra

      El País Vasco alberga tres tesoros rupestres, las cuevas de Altxerri, Ekain y Santimamiñe, en las que la pintura negra triunfa sobre la roja y los grabados

      Bisontes, caballos, un ciervo, un oso y hasta una cabra montesa. En la cueva de Santimamiñe, en la ladera del monte Ereñusarre y muy cerquita de Guernika, hay una completa fauna paleolítica cercada de estalagmitas y estalactitas. En esta oquedad vasca, una de las de las tres junto a Ekain y Altxerri que la Unesco acaba de declarar Patrimonio de la Humanidad, hay un panel principal en el que se distinguen ocho bisontes, un caballo y una línea arqueada, que podría ser otro bisonte. Las pinturas que hoy tienen el premio del reconocimiento son las mismas que unos chicos encontraron en 1916 de forma causal, cuando avanzaron sesenta metros a través de la gruta y, tras una escalada nada fácil que hoy ya salva una escalera, pusieron sus perplejos ojos en lo que alguien dejó impreso en la piedra miles de años atrás.
      Esta cueva vizcaína es, además de un tesoro del arte parietal, un lugar de gran belleza geológica que se divide en distintos espacios, una antecámara y una cámara, con diferentes figuras y unos denominadores comunes: el color negro es el que prima y no abundan los grabados. Todo ello enclavado dentro del magdaleniense, en este caso inferior. Son del superior final las que muestran las paredes de otra cueva vasca, la de Ekain, en Deba, en la provincia de Guipúzcoa. La cavidad cuenta con una galería principal de 120 metros de longitud, donde se halla el conjunto de las pinturas, cuyo estado de conservación es muy bueno. Hay, también, otra pequeña ramificación lateral en la que se dibuja una gran cabeza de caballo pintada a tinta plana, un ciervo y cierva grabados, un salmón y cuatro cabras.
      Claro que las representaciones más importantes son las que se encuentran en el denominado gran panel de los caballos, en el que la pintura negra domina sobre la roja y también sobre la técnica del grabado, mucho menos empleada para retratar estos animales en los que se pueden apreciar incluso detalles morfológicos tales como las crines y diferencias de coloración entre el dorso y el vientre. Esta cueva, descubierta en 1969, tendrá muy pronto una réplica para facilitar su visita. Después de años de retraso, la recreación del pasado con técnicas modernas se inaugurará el próximo mes de septiembre.
      Queda una tercera cueva en la nómina de Euskadi con sello Unesco. Se trata de la de Altxerri, también en Guipúzcoa. Situada al pie de la ladera oriental del monte Beobategaña, en Aia, su descubrimiento data del año 1956, cuando se inició la construcción de una carretera por delante de un casero. Una de las explosiones descubrió una galería a la que entonces no se le dio importancia. Seis años después, miembros de la Sección de Espeleología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián exploraron la cavidad. No fue, pues, hasta 1962, cuando se recorrió la oquedad y se observaron unos trazos negros que dibujaban la figura de un bisonte. Quedaba más aún por ver. Quedaba por descubrir que es ése precisamente el animal más representado en una caverna probablemente algo posterior a la de Ekain en la que se dibujan una variadísima gama de especies, entre los que se incluyen aves, peces y hasta un serpentiforme.


      El hombre de Santimamiñe

      La cueva con arte rupestre más emblemática del País Vasco, cerrada al público para evitar el deterioro de sus pinturas, es una ventana a la vida en la Prehistoria

      LUIS ALFONSO GÁMEZ| BILBAO

      Hacía frío en Europa hace 14.000 años. Mucho frío. Ya no había neandertales -se habían extinguido milenios antes-, y nuestros antepasados sobrevivían como podían en un continente medio helado. A orillas del Cantábrico, un clan de cromañones tenía su hogar en la cueva de Santimamiñe, en lo que hoy es Vizcaya. No eran muchos. «Un grupo familiar no tendría más de veintitantos miembros, porque entonces es ingobernable, ni menos, porque en ese caso es demasiado débil», explica Mikel Unzueta, arqueólogo de la Diputación de Vizcaya y coordinador del Proyecto Santimamiñe 2007. Vivían de lo que cazaban, pescaban y recolectaban, y dejaron en las paredes de la caverna su legado, un arte que se recuperó para la Humanidad a principios del siglo XX y que, noventa años después, el hombre ha aislado del mundo para su pervivencia.
      Santimamiñe está en el monte Ereño, en Kortezubi, a pocos metros de la ermita de San Mamés, santo al que la gruta debe el nombre. Forma parte de la historia personal de muchos vascos: es la cueva que un día visitaron con la familia, donde tuvieron su primer, y probablemente único, contacto con el arte rupestre. Para los prehistoriadores es una joya, una de las contadas cavernas decoradas por los humanos que vivieron en Europa en el Paleolítico Superior, entre hace 35.000 y 11.000 años. Fue descubierta en 1916 por unos niños que entraron hasta el santuario, la cámara donde se encuentran 43 de las 50 figuras pintadas o grabadas en sus paredes: bisontes (41), machos cabríos (4), caballos (3), un oso y un ciervo.
      Una Vizcaya vacía
      Los restos más antiguos recuperados de Santimamiñe datan de hace 20.000 años y corresponden a huesos de reno, bisonte y otros herbívoros devorados en la cavidad por osos y lobos. Las primeras pruebas de ocupación humana se remontan a hace 14.000 años. En esa época, ya no hay en la región ni mamuts, ni rinocerontes, ni megaloceros, ciervos gigantes que superaban, en el caso de los machos, los dos metros de altura y estaban armados con cornamentas de más de tres metros de punta a punta. Con gran cantidad de hielo depositada todavía sobre los continentes, el mar se encuentra más lejos que hoy de la boca de la gruta y es una importante fuente de recursos para los habitantes de una Vizcaya, para nosotros, vacía. Unos 400 individuos repartidos en una veintena de clanes ocupaban el territorio en el que ahora viven 1,14 millones de personas.
      El hombre de Santimamiñe viste de cuero de la cabeza a los pies -camisola, pantalón y botas de piel vuelta- y se procura el sustento a diario. «Comía todo lo que pillaba: carne, pescado, algo de marisco, frutos, las hierbas blandas que se encontraba por el camino...». La cabra, el ciervo, el salmón y la trucha son habituales en su dieta. «El bisonte no es precisamente fácil de cazar. Es un animal muy rápido, con una masa tremenda». Sus armas son de piedra, hueso y madera, e incluyen arpones con los que pescar en los ríos y a la orilla del mar. El origen del sílex se sitúa en algunos casos en Las Landas, aunque eso no implica que los habitantes de la cueva vizcaína viajaran hasta allí. «Podían intercambiarse piezas durante encuentros de clanes a medio camino».
      Todo lo que se sabe de la cueva y sus ocupantes es fruto de tres periodos diferentes de excavaciones. El primero estuvo protagonizado por Telesforo de Aranzadi, José Miguel de Barandiaran y Enrique de Eguren, quienes entre 1918 y 1926 intentaron encontrar el patrón antropológico del vasco primitivo. «Es el equipo más importante que ha habido en la Prehistoria vasca», aseguraba Javier Fernández Eraso, de la Universidad del País Vasco, en las jornadas 'Santimamiñe. Un modo de entender el patrimonio', celebradas en Bilbao en abril. En los años 60, Barandiaran volvió a Kortezubi para reevaluar lo que había hecho décadas antes y, desde 2004, excava la cueva un equipo de arqueólogos dirigido por Juan Carlos López Quintana.
      A cal y canto
      El arte de Santimamiñe lo crearon las comunidades de cazadores-recolectores que frecuentaron la cueva entre hace 14.500 y 12.000 años. Con qué finalidad es algo que posiblemente nunca se sepa con certeza, aunque la mayoría de los prehistoriadores enmarca las pinturas y grabados dentro de rituales chamánicos en los cuales se divinizaría a animales. «No hay figuras superpuestas. Los artistas valoraban la obra de su antecesores», destaca Unzueta. Milenios después de su creación, cerca de un millón de personas admiraron ese arte desde los años 60 hasta que, primero, el santuario se cerró al público en 1997 y, luego, se decidió que las visitas no fueran más allá del vestíbulo. Todo para frenar el deterioro de unas pinturas hechas con carbón sobre la roca hace más de 12.000 años.
      Las figuras más dañadas están fuera del santuario, en una zona del pasillo donde han sufrido el roce de todo aquél que ha recorrido la gruta hasta el famoso 'huevo frito', formación rocosa que marcó durante décadas el final de la visita y a partir de la cual el guía solía decir que la cueva se prolongaba varios kilómetros, hasta adentrarse bajo el mar. No es así. La gruta tiene en realidad 365 metros. Las visitas, durante muchos años poco controladas, tienen un gran impacto en la cavidad. «Una de corta duración puede provocar un aumento de 3,1º C en la cámara de las pinturas, cuando la oscilación anual normal es de 1,2º C. Y también se dispara el CO2», destacó la geóloga María Zaparain, de la firma CRN Consultores, en el encuentro científico de abril. Por eso, al final la Diputación de Vizcaya ha optado por cerrar la cueva a cal y canto. A no ser que la tecnología permita en el futuro ver las pinturas directamente sin dañarlas, Santimamiñe nunca volverá a visitarse, excepto por razones científicas. «Los aparatos lo registran todo. Hasta las vibraciones de la puerta».
      Una recreación en 3D sustituye desde mediados de marzo la visita a la cavidad y permite disfrutar -el espectador tiende a agacharse cuando 'pasa' bajo una estalactica- de un recorrido por toda la gruta, incluido el santuario. Es una alternativa al cierre al que están abocadas todas las cuevas con arte rupestre si no queremos quedarnos sin esa parte de nuestra historia. «Si se descubriera ahora una en Vizcaya, no se abriría al público -adelanta el técnico foral-. Cada cueva rupestre es diferente, es una cápsula del tiempo con un mensaje. Y no podemos perder ningún mensaje».

      Pescadores de merluza en el Neolítico

      Los restos de una merluza de un metro de largo y unos 8 kilos de peso hallada en niveles neolíticos de Santimamiñe -ya existían la agricultura y la ganadería- plantean a los prehistoriadores un enigma por ahora sin respuesta. Datan de hace unos 5.000 años, cuando las pruebas más antiguas de la pesca de esta especie no se remontaban hasta ahora más allá de la Baja Edad Media, entre los siglos XI y XV.
      Barandiaran encontró en los años 30 en la cueva de Lumentxa, en Lekeitio, espinas de merluza que, como estaban donde no debían, se achacaron a restos de una comida reciente, a contaminación del yacimiento. Ahora, sin embargo, no hay duda acerca del origen prehistórico del pescado de Santimamiñe.
      La merluza se pesca en la actualidad a no menos de 10 kilometros de la costa. ¿Cómo llegó entonces hasta la cueva? ¿Vivía esta especie más cerca de la costa hace 5.000 años o es que nuestros antepasados ya eran capaces de adentrarse en el mar? Encajar estos restos en el Neolítico cantábrico es el último reto al que se enfrentan los más de cien expertos que trabajan para la Diputación de Vizcaya en el Proyecto Santimamiñe 2007.

      Voladuras y pinturas retocadas

      Santimamiñe sufrió en los años 60 el azote del turismo. Se emplearon barrenos para abrir pasos, se echó grava en el suelo, se excavaron escaleras en la roca, se colocaron pasarelas, barandillas y escaleras de metal, y se hizo luz donde no había llegado en millones de años. «El primer elemento contaminante era la luz. Había que apagar la cueva y no volver a iluminarla», recuerda el arqueólogo de la Diputación de Vizcaya.
      De la gruta se han sacado en los últimos años casi 300 focos, 4.500 kilos de barandillas y 2 toneladas de materia vegetal. Si no se ha levantado el suelo de grava es porque iba a ser peor el remedio que la enfermedad, por la cantidad de polvo levantado. El millón de visitantes que durante más de cuarenta años recorrió la cueva levantó a su paso partículas de polvo que se fueron depositando en las paredes, como una fina película imposible de quitar sin dañar la obra prehistórica. «Si siguiera pasando, con el tiempo, las pinturas quedarían ocultas bajo la capa de polvo».
      Los bisontes grabados en una roca troncocónica del pequeño santuario están rayados por generaciones de visitantes que han apoyado sus pies en la piedra. Y unas pocas figuras presentan retoques pictóricos contemporáneos. Así, a un bisonte le salió un cuerno y ganó en intensidad el sombreado de la parte anterior del cuerpo en los años 60. Más recientemente, alguien pintó un ojo al oso y añadió un ramal a la cornamenta del ciervo.


      First Europeans shunned Neanderthal sex

      Ewen Callaway

      Did the first modern humans in Europe share a bed with nearby Neanderthals? Almost certainly not, according to a new analysis of 28,000 year old Cro-Magnon DNA.

      The Cro-Magnons were the first modern Homo sapiens in Europe, living there between 45,000 and 10,000 years ago. Their DNA sequences match those of today's Europeans, says Guido Barbujani, an evolutionary anthropologist at the University of Ferrera, Italy, suggesting that "Neanderthal hybridisation" did not occur.

      His team published similar findings in 2003, but that study left open the possibility that the Cro-Magnon DNA had been contaminated by the researchers' own genes.

      Now, Barbujani's team has sequenced a section of DNA from everyone who handled the sample and found no trace of contamination.

      "We knew we had a full and complete list of people who had potentially contaminated the specimen," he says. "In this case we are really sure that that sequence does not represent contamination."

      Tom Gilbert, an expert on ancient DNA at the University of Copenhagen, Denmark, says the new tests convinced him of the Cro-Magnon DNA authenticity. "I was one of the guys who criticised it heavily the first time," he says.

      Prehistoric family tree
      The reanalysed Cro-Magnon DNA, which comes from maternally-inherited mitochondria, casts further doubt on the kinship between Neanderthals and humans, he says. However, the paucity of Cro-Magnon DNA samples – just a handful exist, with Barbujani's coming from a cave in southern Italy – still leaves the door ajar.

      Barbujani agrees that mitochondrial DNA alone can't rule out the possibility that Cro-Magnons and Neanderthals bred, but nearly every ancient human skeleton recovered in Europe belongs to either Cro-Magnons or Neanderthals, not the hybrids that would be expected from interbreeding.

      The only potential intermediate is a child's skull found in Portugal and dated to 24,500 years ago – after Neanderthals went extinct. However, other researchers have questioned the skeleton, suggesting it belonged to a "chunky" human child.

      Journal reference: PLoS ONE (DOI: 10.1371/journal.pone.0002700)



      Relacionado: Noticiario - Vídeos
      www.cuevadelapileta.org

       

       
    El mensaje se ha enviado correctamente y se entregará a los destinatarios en breve.