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RE: [furgovw] Una historia de mi viaje en Trabi

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  • Enrique Carneros
    Muy guapa tu aventura! , aunque ya pasaste lo tuyo, es de estas que con el tiempo se recerda entre risas y nostagia... Jose Campa Collar
    Mensaje 1 de 15 , 1 ene 2006
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      Muy guapa tu aventura! , aunque ya pasaste lo tuyo, es de estas que con el tiempo  se recerda entre risas y nostagia...

      Jose Campa Collar <pepin_cincuenta@...> escribió:
      Bienvenido, y a por el 2006



      >From: "xaffen" <xaffen@...>
      >Reply-To: furgovw@yahoogroups.com
      >To: furgovw@yahoogroups.com
      >Subject: [furgovw] Una historia de mi viaje en Trabi
      >Date: Sat, 31 Dec 2005 23:32:19 -0000
      >
      >
      >    Pues si,  Como ya había predicho cientos de veces sin convicción
      >alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos comunistas
      >y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
      >de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero sepa
      >que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la ultima
      >semana.
      >
      >Empecemos por el principio.
      >Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
      >aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles que
      >se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
      >resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
      >solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
      >El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
      >mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
      >año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
      >solución, con resignación decido darme por vencido y poner en marcha
      >la maquinaria para volver a casa.  Comienzo por llamar a mi antiguo
      >jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
      >lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no sin
      >gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos de
      >todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
      >quedarme).
      >Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma de
      >volver, pienso apurar todos los cartuchos.
      >   La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
      >recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho las
      >orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
      >pienso abandonar esta vida  Berlinesa sin un ultimo acto de
      >destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance, comienzo
      >la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
      >Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante claro
      >lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al día
      >y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
      >   No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet, demasiados
      >€ invertidos en revistas, periódicos, etc.  No logro encontrar nada
      >que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción comienzo
      >a descartar la idea.
      >   Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
      >un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO! Ahí
      >está lo que busco.
      >A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
      >localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
      >19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
      >encontrarme.
      >
      >El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
      >no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y salgo
      >allí montado en mi nuevo Trabi.
      >
      >Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
      >racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
      >
      >Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde a
      >preparar el equipaje .
      >Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana  salgo disparado en
      >dirección  Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
      >encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
      >primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
      >radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
      >instalación resulta de extrema dificultad debido a la  extraña
      >constitución del vehículo.
      >El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
      >importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
      >comenzado.
      >El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
      >el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
      >únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
      >Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
      >horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
      >correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la sensación
      >de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
      >como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
      >ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente para
      >este descanso.
      >Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
      >continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
      >estoy totalmente despejado como para conducir durante prácticamente
      >toda la noche.
      >La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde que
      >reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina parecen
      >reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
      >que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
      >mares y las cortinas de agua que levantan  los camiones inundan todo
      >el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora la
      >comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por el
      >asiento trasero del coche.
      >La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
      >A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
      >haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos ridículos
      >50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
      >mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
      >circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
      >dispongo a echarle un nuevo vistazo.  ½ hora de investigación e
      >intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
      >conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
      >no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en mi
      >coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
      >encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
      >El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
      >aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
      >ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
      >recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
      >anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un nuevo
      >cable de bujía y descartarlo.
      >La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
      >cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
      >creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y me
      >dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco está
      >ahí.
      >El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
      >vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
      >minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.  Con
      >imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
      >enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
      >Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
      >Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
      >investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
      >nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
      >dificulta mi tarea.
      >Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
      >parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
      >encendido de platinos que parece haberse desajustado.  Necesito
      >varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
      >escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
      >pero permite que el coche alcance los 80km/h.
      >No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún no
      >he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
      >intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
      >estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el día
      >ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en pararse
      >en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy estrechas,...
      >Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de 300km,
      >llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
      >constantes,...  Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
      >la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
      >desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
      >invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
      >sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
      >muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
      >En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
      >apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo ni
      >lugar para la depresión,  la angustia sigue ahí, el nudo en el
      >estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
      >tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
      >Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen que
      >el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
      >reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
      >200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
      >horas sin encontrar una gasolinera abierta,  es el momento de volver
      >a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
      >mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón a
      >pesar de las temperaturas bajo cero.
      >Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
      >confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura. Son
      >las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
      >sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
      >gasolina de 98 octanos....
      >El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que satisfactorio,
      >este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
      >mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
      >suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
      >que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro que
      >me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
      >tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
      >otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
      >ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
      >enredados.
      >La siguiente reparación me desvela que además del condenado
      >encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
      >alineación  no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
      >ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para mi
      >seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque en
      >un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas, si
      >el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de atrás
      >a la parte delantera antes de salir de Francia.
      >El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque sigue
      >fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo, las
      >reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
      >entre una reparación y otra.
      >Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
      >resbalan por mis mejillas,  la tensión que tengo acumulada se esfuma
      >lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme a
      >casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
      >terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras de
      >los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
      >atrás...
      >Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
      >días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
      >peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
      >canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
      >Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
      >durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la pésima
      >señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
      >desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
      >convierte a veces en una compleja tarea.  La ventaja de llevar un
      >coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un nostálgico
      >alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
      >coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin alguien
      >me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
      >Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
      >casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde estando
      >a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
      >aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
      >creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
      >Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos (no
      >quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
      >imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
      >LLEGAR!
      >No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de pronto
      >el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
      >cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los pies
      >ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
      >Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
      >llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma mis
      >sospechas.
      >Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso del
      >coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una tarea
      >fácil.  De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
      >mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
      >desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
      >movilidad.
      >Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
      >uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
      >esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
      >accionar la llave.  El motor arranca soltando una nueva nube de humo
      >que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor para
      >lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza de
      >que al menos conserve la mitad de la potencia.
      >Aunque  el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
      >haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
      >hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese ahora,
      >siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un comentario
      >gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte parecen
      >convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
      >registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad de
      >no llegar a cenar, después de tantas aventuras.  Son mas de las 7 de
      >la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
      >   No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
      >ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
      >asunto siga siendo mas o menos secreto.
      >Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de casa,
      >el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
      >ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención que
      >se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por un
      >momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
      >papeles.
      >
      >Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y olvidarme
      >de todo hasta la mañana siguiente.
      >
      >
      >
      >





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    • Montes
      Me lo he leido enterito, me ha encantado, gracias por escribir tus aventuras ;)
      Mensaje 2 de 15 , 1 ene 2006
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        Me lo he leido enterito, me ha encantado, gracias por escribir tus aventuras ;)


      • Gómez Sierra. Alejandro
        Me alegro y gracias, porque me ha tocado currar hoy y el tema estaba un poco aburrido ... Suerte con el trabant y el cocodrilo.
        Mensaje 3 de 15 , 1 ene 2006
        Ver fuente
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          Me alegro y gracias, porque me ha tocado currar hoy y el tema estaba un poco aburrido ... Suerte con el trabant y el cocodrilo.


          De: furgovw@yahoogroups.com [mailto:furgovw@yahoogroups.com] En nombre de xaffen
          Enviado el: domingo, 01 de enero de 2006 0:32
          Para: furgovw@yahoogroups.com
          Asunto: [furgovw] Una historia de mi viaje en Trabi


             Pues si,  Como ya había predicho cientos de veces sin convicción
          alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos comunistas
          y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
          de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero sepa
          que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la ultima
          semana.

          Empecemos por el principio.
          Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
          aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles que
          se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
          resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
          solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
          El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
          mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
          año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
          solución, con resignación decido darme por vencido y poner en marcha
          la maquinaria para volver a casa.  Comienzo por llamar a mi antiguo
          jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
          lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no sin
          gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos de
          todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
          quedarme).
          Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma de
          volver, pienso apurar todos los cartuchos.
            La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
          recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho las
          orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
          pienso abandonar esta vida  Berlinesa sin un ultimo acto de
          destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance, comienzo
          la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
          Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante claro
          lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al día 
          y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
            No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet, demasiados
          € invertidos en revistas, periódicos, etc.  No logro encontrar nada
          que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción comienzo
          a descartar la idea.
            Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
          un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO! Ahí
          está lo que busco.
          A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
          localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
          19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
          encontrarme.

          El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
          no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y salgo
          allí montado en mi nuevo Trabi.

          Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
          racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).

          Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde a
          preparar el equipaje .
          Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana  salgo disparado en
          dirección  Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
          encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
          primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
          radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
          instalación resulta de extrema dificultad debido a la  extraña
          constitución del vehículo.
          El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
          importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
          comenzado.
          El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
          el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
          únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
          Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
          horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
          correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la sensación
          de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
          como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
          ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente para
          este descanso.
          Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
          continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
          estoy totalmente despejado como para conducir durante prácticamente
          toda la noche.
          La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde que
          reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina parecen
          reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
          que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
          mares y las cortinas de agua que levantan  los camiones inundan todo
          el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora la
          comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por el
          asiento trasero del coche.
          La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
          A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
          haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos ridículos
          50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
          mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
          circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
          dispongo a echarle un nuevo vistazo.  ½ hora de investigación e
          intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
          conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
          no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en mi
          coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
          encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
          El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
          aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
          ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
          recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
          anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un nuevo
          cable de bujía y descartarlo.
          La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
          cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
          creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y me
          dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco está
          ahí.
          El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
          vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
          minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.  Con
          imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
          enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
          Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
          Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
          investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
          nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
          dificulta mi tarea.
          Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
          parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
          encendido de platinos que parece haberse desajustado.  Necesito
          varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
          escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
          pero permite que el coche alcance los 80km/h.
          No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún no
          he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
          intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
          estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el día
          ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en pararse
          en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy estrechas,...
          Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de 300km,
          llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
          constantes,...  Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
          la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
          desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
          invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
          sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
          muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
          En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
          apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo ni
          lugar para la depresión,  la angustia sigue ahí, el nudo en el
          estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
          tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
          Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen que
          el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
          reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
          200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
          horas sin encontrar una gasolinera abierta,  es el momento de volver
          a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
          mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón a
          pesar de las temperaturas bajo cero.
          Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
          confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura. Son
          las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
          sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
          gasolina de 98 octanos....
          El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que satisfactorio,
          este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
          mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
          suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
          que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro que
          me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
          tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
          otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
          ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
          enredados.
          La siguiente reparación me desvela que además del condenado
          encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
          alineación  no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
          ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para mi
          seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque en
          un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas, si
          el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de atrás
          a la parte delantera antes de salir de Francia.
          El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque sigue
          fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo, las
          reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
          entre una reparación y otra.
          Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
          resbalan por mis mejillas,  la tensión que tengo acumulada se esfuma
          lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme a
          casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
          terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras de
          los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
          atrás...
          Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
          días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
          peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
          canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
          Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
          durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la pésima
          señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
          desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
          convierte a veces en una compleja tarea.  La ventaja de llevar un
          coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un nostálgico
          alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
          coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin alguien
          me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
          Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
          casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde estando
          a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
          aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
          creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
          Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos (no
          quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
          imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
          LLEGAR!
          No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de pronto
          el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
          cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los pies
          ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
          Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
          llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma mis
          sospechas.
          Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso del
          coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una tarea
          fácil.  De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
          mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
          desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
          movilidad.
          Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
          uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
          esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
          accionar la llave.  El motor arranca soltando una nueva nube de humo
          que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor para
          lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza de
          que al menos conserve la mitad de la potencia.
          Aunque  el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
          haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
          hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese ahora,
          siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un comentario
          gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte parecen
          convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
          registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad de
          no llegar a cenar, después de tantas aventuras.  Son mas de las 7 de
          la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
            No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
          ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
          asunto siga siendo mas o menos secreto.
          Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de casa,
          el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
          ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención que
          se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por un
          momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
          papeles.

          Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y olvidarme
          de todo hasta la mañana siguiente.




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        • Diego
          Ante todo bienvenido y buen 2006. Supongo que es un palo irte de un sitio tan wapo como Berlin, pero bueno. La verdad es que hay que reconocer que cualquiera
          Mensaje 4 de 15 , 2 ene 2006
          Ver fuente
          • 0 archivo adjunto
            Ante todo bienvenido y buen 2006.
            Supongo que es un palo irte de un sitio tan wapo como Berlin, pero bueno.
            La verdad es que hay que reconocer que cualquiera no hubiese tenido la
            paciencia y moral para soportar los numerosos contratiempos que te ha
            hecho pasar el trabi, pero de igual manera te ha servido para darte cuenta
            que con esfuerzo y mentalidad positiva se puede llegar a cualquier lado..
            incluso con un Trabant.
            Suerte en el 2006!!!!
            Ondo izan.
          • xaffen
            Me alegro de que os haya gustado la historia, la verdad es que lo miras despues de hecho y no parece tan malo, a pesar de que en el momento se te caiga el
            Mensaje 5 de 15 , 2 ene 2006
            Ver fuente
            • 0 archivo adjunto
              Me alegro de que os haya gustado la historia, la verdad es que lo
              miras despues de hecho y no parece tan malo, a pesar de que en el
              momento se te caiga el mundo.
              Muchas gracias por los animos, a partir de ahora me vana hacer falta
              ya que hoy he reemprendido mi actividad laboral despues de 9 meses
              sabaticos y despues de tanta aventura mi futuro encadenado a un buzo
              se plantea duro.

              un saludo y suerte a todos en este nuevo ano.

              Xabi
            • Manolin
              Emocionante y muy bien contada. Bienvenido y enhorabuena por tu adquisición. ... falta
              Mensaje 6 de 15 , 2 ene 2006
              Ver fuente
              • 0 archivo adjunto
                Emocionante y muy bien contada. Bienvenido y enhorabuena por tu
                adquisición.



                --- En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                >
                >
                > Me alegro de que os haya gustado la historia, la verdad es que lo
                > miras despues de hecho y no parece tan malo, a pesar de que en el
                > momento se te caiga el mundo.
                > Muchas gracias por los animos, a partir de ahora me vana hacer
                falta
                > ya que hoy he reemprendido mi actividad laboral despues de 9 meses
                > sabaticos y despues de tanta aventura mi futuro encadenado a un buzo
                > se plantea duro.
                >
                > un saludo y suerte a todos en este nuevo ano.
                >
                > Xabi
                >
              • Oskar .
                Enhorabuena campeón. Ya se que durante la aventura pasastes momentos muy putos pero al final cuando todo acaba bien debistes flipar como nadie. Solo decirte
                Mensaje 7 de 15 , 3 ene 2006
                Ver fuente
                • 0 archivo adjunto
                  Enhorabuena campeón. Ya se que durante la aventura pasastes momentos muy putos pero al final cuando todo acaba bien debistes flipar como nadie. Solo decirte que me ha encantado tu historia y felicitarte el año par que sigas currandote Km y Kms. Un saludo
                  Murdocky

                  Enrique Carneros <chucomoledo@...> escribió:
                  Muy guapa tu aventura! , aunque ya pasaste lo tuyo, es de estas que con el tiempo  se recerda entre risas y nostagia...

                  Jose Campa Collar <pepin_cincuenta@...> escribió:
                  Bienvenido, y a por el 2006



                  >From: "xaffen" <xaffen@...>
                  >Reply-To: furgovw@yahoogroups.com
                  >To: furgovw@yahoogroups.com
                  >Subject: [furgovw] Una historia de mi viaje en Trabi
                  >Date: Sat, 31 Dec 2005 23:32:19 -0000
                  >
                  >
                  >    Pues si,  Como ya había predicho cientos de veces sin convicción
                  >alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos comunistas
                  >y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                  >de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero sepa
                  >que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la ultima
                  >semana.
                  >
                  >Empecemos por el principio.
                  >Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                  >aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles que
                  >se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                  >resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                  >solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                  >El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                  >mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                  >año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                  >solución, con resignación decido darme por vencido y poner en marcha
                  >la maquinaria para volver a casa.  Comienzo por llamar a mi antiguo
                  >jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                  >lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no sin
                  >gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos de
                  >todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                  >quedarme).
                  >Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma de
                  >volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                  >   La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                  >recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho las
                  >orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                  >pienso abandonar esta vida  Berlinesa sin un ultimo acto de
                  >destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance, comienzo
                  >la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                  >Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante claro
                  >lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al día
                  >y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                  >   No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet, demasiados
                  >€ invertidos en revistas, periódicos, etc.  No logro encontrar nada
                  >que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción comienzo
                  >a descartar la idea.
                  >   Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                  >un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO! Ahí
                  >está lo que busco.
                  >A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                  >localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                  >19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                  >encontrarme.
                  >
                  >El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                  >no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y salgo
                  >allí montado en mi nuevo Trabi.
                  >
                  >Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                  >racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                  >
                  >Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde a
                  >preparar el equipaje .
                  >Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana  salgo disparado en
                  >dirección  Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                  >encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                  >primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                  >radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                  >instalación resulta de extrema dificultad debido a la  extraña
                  >constitución del vehículo.
                  >El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                  >importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                  >comenzado.
                  >El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                  >el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                  >únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                  >Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                  >horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                  >correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la sensación
                  >de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                  >como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                  >ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente para
                  >este descanso.
                  >Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                  >continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                  >estoy totalmente despejado como para conducir durante prácticamente
                  >toda la noche.
                  >La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde que
                  >reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina parecen
                  >reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                  >que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                  >mares y las cortinas de agua que levantan  los camiones inundan todo
                  >el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora la
                  >comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por el
                  >asiento trasero del coche.
                  >La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                  >A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                  >haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos ridículos
                  >50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                  >mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                  >circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                  >dispongo a echarle un nuevo vistazo.  ½ hora de investigación e
                  >intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                  >conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                  >no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en mi
                  >coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                  >encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                  >El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                  >aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                  >ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                  >recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                  >anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un nuevo
                  >cable de bujía y descartarlo.
                  >La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                  >cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                  >creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y me
                  >dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco está
                  >ahí.
                  >El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                  >vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                  >minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.  Con
                  >imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                  >enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                  >Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                  >Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                  >investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                  >nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                  >dificulta mi tarea.
                  >Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                  >parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                  >encendido de platinos que parece haberse desajustado.  Necesito
                  >varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                  >escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                  >pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                  >No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún no
                  >he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                  >intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                  >estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el día
                  >ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en pararse
                  >en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy estrechas,...
                  >Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de 300km,
                  >llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                  >constantes,...  Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                  >la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                  >desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                  >invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                  >sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                  >muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                  >En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                  >apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo ni
                  >lugar para la depresión,  la angustia sigue ahí, el nudo en el
                  >estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                  >tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                  >Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen que
                  >el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                  >reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                  >200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                  >horas sin encontrar una gasolinera abierta,  es el momento de volver
                  >a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                  >mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón a
                  >pesar de las temperaturas bajo cero.
                  >Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                  >confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura. Son
                  >las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                  >sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                  >gasolina de 98 octanos....
                  >El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que satisfactorio,
                  >este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                  >mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                  >suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                  >que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro que
                  >me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                  >tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                  >otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                  >ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                  >enredados.
                  >La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                  >encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                  >alineación  no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                  >ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para mi
                  >seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque en
                  >un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas, si
                  >el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de atrás
                  >a la parte delantera antes de salir de Francia.
                  >El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque sigue
                  >fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo, las
                  >reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                  >entre una reparación y otra.
                  >Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                  >resbalan por mis mejillas,  la tensión que tengo acumulada se esfuma
                  >lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme a
                  >casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                  >terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras de
                  >los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                  >atrás...
                  >Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                  >días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                  >peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                  >canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                  >Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                  >durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la pésima
                  >señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                  >desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                  >convierte a veces en una compleja tarea.  La ventaja de llevar un
                  >coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un nostálgico
                  >alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                  >coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin alguien
                  >me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                  >Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                  >casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde estando
                  >a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                  >aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                  >creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                  >Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos (no
                  >quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                  >imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                  >LLEGAR!
                  >No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de pronto
                  >el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                  >cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los pies
                  >ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                  >Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                  >llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma mis
                  >sospechas.
                  >Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso del
                  >coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una tarea
                  >fácil.  De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                  >mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                  >desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                  >movilidad.
                  >Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                  >uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                  >esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                  >accionar la llave.  El motor arranca soltando una nueva nube de humo
                  >que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor para
                  >lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza de
                  >que al menos conserve la mitad de la potencia.
                  >Aunque  el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                  >haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                  >hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese ahora,
                  >siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un comentario
                  >gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte parecen
                  >convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                  >registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad de
                  >no llegar a cenar, después de tantas aventuras.  Son mas de las 7 de
                  >la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                  >   No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                  >ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                  >asunto siga siendo mas o menos secreto.
                  >Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de casa,
                  >el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                  >ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención que
                  >se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por un
                  >momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                  >papeles.
                  >
                  >Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y olvidarme
                  >de todo hasta la mañana siguiente.
                  >
                  >
                  >
                  >





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                • PITAGORIN
                  AHÍ, AHÍ, CON DOS GÜEVOS (Y DOS CILINDROS, JEJEJE) esa es la diferencia que motiva que todo el mundo no pueda tener un coche o una furgo vieja: llevar una
                  Mensaje 8 de 15 , 3 ene 2006
                  Ver fuente
                  • 0 archivo adjunto
                    AHÍ, AHÍ, CON DOS GÜEVOS (Y DOS CILINDROS, JEJEJE)

                    esa es la diferencia que motiva que todo el mundo no pueda tener un
                    coche o una furgo vieja: llevar una cajilla con herramientas, y
                    saber utilizar algunas de ellas ;-)

                    a ver si nos pones algunas fotillos, ahora que ya se puede
                    (parece.....)


                    feliz año nuevo a tod@s!!!!!!

                    --- En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                    >
                    >
                    > Pues si, Como ya había predicho cientos de veces sin
                    convicción
                    > alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos
                    comunistas
                    > y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                    > de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero
                    sepa
                    > que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la
                    ultima
                    > semana.
                    >
                    > Empecemos por el principio.
                    > Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                    > aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles
                    que
                    > se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                    > resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                    > solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                    > El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                    > mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                    > año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                    > solución, con resignación decido darme por vencido y poner en
                    marcha
                    > la maquinaria para volver a casa. Comienzo por llamar a mi
                    antiguo
                    > jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                    > lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no
                    sin
                    > gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos
                    de
                    > todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                    > quedarme).
                    > Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma
                    de
                    > volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                    > La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                    > recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho
                    las
                    > orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                    > pienso abandonar esta vida Berlinesa sin un ultimo acto de
                    > destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance,
                    comienzo
                    > la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                    > Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante
                    claro
                    > lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al
                    día
                    > y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                    > No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet,
                    demasiados
                    > € invertidos en revistas, periódicos, etc. No logro encontrar
                    nada
                    > que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción
                    comienzo
                    > a descartar la idea.
                    > Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                    > un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO!
                    Ahí
                    > está lo que busco.
                    > A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                    > localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                    > 19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                    > encontrarme.
                    >
                    > El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                    > no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y
                    salgo
                    > allí montado en mi nuevo Trabi.
                    >
                    > Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                    > racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                    >
                    > Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde
                    a
                    > preparar el equipaje .
                    > Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana salgo disparado en
                    > dirección Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                    > encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                    > primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                    > radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                    > instalación resulta de extrema dificultad debido a la extraña
                    > constitución del vehículo.
                    > El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                    > importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                    > comenzado.
                    > El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                    > el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                    > únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                    > Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                    > horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                    > correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la
                    sensación
                    > de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                    > como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                    > ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente
                    para
                    > este descanso.
                    > Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                    > continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                    > estoy totalmente despejado como para conducir durante
                    prácticamente
                    > toda la noche.
                    > La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde
                    que
                    > reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina
                    parecen
                    > reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                    > que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                    > mares y las cortinas de agua que levantan los camiones inundan
                    todo
                    > el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora
                    la
                    > comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por
                    el
                    > asiento trasero del coche.
                    > La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                    > A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                    > haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos
                    ridículos
                    > 50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                    > mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                    > circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                    > dispongo a echarle un nuevo vistazo. ½ hora de investigación e
                    > intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                    > conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                    > no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en
                    mi
                    > coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                    > encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                    > El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                    > aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                    > ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                    > recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                    > anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un
                    nuevo
                    > cable de bujía y descartarlo.
                    > La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                    > cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                    > creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y
                    me
                    > dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco
                    está
                    > ahí.
                    > El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                    > vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                    > minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.
                    Con
                    > imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                    > enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                    > Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                    > Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                    > investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                    > nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                    > dificulta mi tarea.
                    > Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                    > parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                    > encendido de platinos que parece haberse desajustado. Necesito
                    > varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                    > escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                    > pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                    > No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún
                    no
                    > he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                    > intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                    > estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el
                    día
                    > ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en
                    pararse
                    > en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy
                    estrechas,...
                    > Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de
                    300km,
                    > llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                    > constantes,... Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                    > la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                    > desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                    > invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                    > sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                    > muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                    > En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                    > apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo
                    ni
                    > lugar para la depresión, la angustia sigue ahí, el nudo en el
                    > estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                    > tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                    > Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen
                    que
                    > el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                    > reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                    > 200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                    > horas sin encontrar una gasolinera abierta, es el momento de
                    volver
                    > a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                    > mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón
                    a
                    > pesar de las temperaturas bajo cero.
                    > Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                    > confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura.
                    Son
                    > las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                    > sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                    > gasolina de 98 octanos....
                    > El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que
                    satisfactorio,
                    > este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                    > mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                    > suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                    > que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro
                    que
                    > me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                    > tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                    > otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                    > ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                    > enredados.
                    > La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                    > encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                    > alineación no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                    > ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para
                    mi
                    > seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque
                    en
                    > un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas,
                    si
                    > el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de
                    atrás
                    > a la parte delantera antes de salir de Francia.
                    > El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque
                    sigue
                    > fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo,
                    las
                    > reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                    > entre una reparación y otra.
                    > Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                    > resbalan por mis mejillas, la tensión que tengo acumulada se
                    esfuma
                    > lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme
                    a
                    > casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                    > terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras
                    de
                    > los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                    > atrás...
                    > Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                    > días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                    > peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                    > canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                    > Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                    > durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la
                    pésima
                    > señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                    > desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                    > convierte a veces en una compleja tarea. La ventaja de llevar un
                    > coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un
                    nostálgico
                    > alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                    > coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin
                    alguien
                    > me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                    > Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                    > casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde
                    estando
                    > a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                    > aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                    > creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                    > Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos
                    (no
                    > quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                    > imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                    > LLEGAR!
                    > No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de
                    pronto
                    > el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                    > cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los
                    pies
                    > ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                    > Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                    > llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma
                    mis
                    > sospechas.
                    > Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso
                    del
                    > coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una
                    tarea
                    > fácil. De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                    > mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                    > desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                    > movilidad.
                    > Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                    > uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                    > esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                    > accionar la llave. El motor arranca soltando una nueva nube de
                    humo
                    > que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor
                    para
                    > lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza
                    de
                    > que al menos conserve la mitad de la potencia.
                    > Aunque el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                    > haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                    > hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese
                    ahora,
                    > siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un
                    comentario
                    > gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte
                    parecen
                    > convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                    > registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad
                    de
                    > no llegar a cenar, después de tantas aventuras. Son mas de las 7
                    de
                    > la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                    > No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                    > ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                    > asunto siga siendo mas o menos secreto.
                    > Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de
                    casa,
                    > el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                    > ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención
                    que
                    > se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por
                    un
                    > momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                    > papeles.
                    >
                    > Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y
                    olvidarme
                    > de todo hasta la mañana siguiente.
                    >
                  • Zurbo
                    El cacharro suena como mi vespa.... es la bomba... es una vespa con cuatro ruedas.... jejejeje Fotos http://www.zurbitu.com/trabant ... AHÍ, AHÍ, CON DOS
                    Mensaje 9 de 15 , 3 ene 2006
                    Ver fuente
                    • 0 archivo adjunto
                      El cacharro suena como mi vespa.... es la bomba... es una vespa con cuatro ruedas.... jejejeje

                      Fotos
                      http://www.zurbitu.com/trabant


                      --- PITAGORIN <pepetriano@...> escribió:


                      ---------------------------------
                      AHÍ, AHÍ, CON DOS GÜEVOS (Y DOS CILINDROS, JEJEJE)

                      esa es la diferencia que motiva que todo el mundo no pueda tener un
                      coche o una furgo vieja: llevar una cajilla con herramientas, y
                      saber utilizar algunas de ellas ;-)

                      a ver si nos pones algunas fotillos, ahora que ya se puede
                      (parece.....)


                      feliz año nuevo a tod@s!!!!!!

                      --- En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                      >
                      >
                      > Pues si, Como ya había predicho cientos de veces sin
                      convicción
                      > alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos
                      comunistas
                      > y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                      > de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero
                      sepa
                      > que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la
                      ultima
                      > semana.
                      >
                      > Empecemos por el principio.
                      > Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                      > aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles
                      que
                      > se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                      > resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                      > solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                      > El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                      > mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                      > año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                      > solución, con resignación decido darme por vencido y poner en
                      marcha
                      > la maquinaria para volver a casa. Comienzo por llamar a mi
                      antiguo
                      > jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                      > lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no
                      sin
                      > gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos
                      de
                      > todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                      > quedarme).
                      > Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma
                      de
                      > volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                      > La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                      > recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho
                      las
                      > orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                      > pienso abandonar esta vida Berlinesa sin un ultimo acto de
                      > destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance,
                      comienzo
                      > la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                      > Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante
                      claro
                      > lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al
                      día
                      > y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                      > No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet,
                      demasiados
                      > € invertidos en revistas, periódicos, etc. No logro encontrar
                      nada
                      > que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción
                      comienzo
                      > a descartar la idea.
                      > Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                      > un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO!
                      Ahí
                      > está lo que busco.
                      > A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                      > localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                      > 19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                      > encontrarme.
                      >
                      > El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                      > no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y
                      salgo
                      > allí montado en mi nuevo Trabi.
                      >
                      > Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                      > racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                      >
                      > Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde
                      a
                      > preparar el equipaje .
                      > Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana salgo disparado en
                      > dirección Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                      > encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                      > primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                      > radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                      > instalación resulta de extrema dificultad debido a la extraña
                      > constitución del vehículo.
                      > El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                      > importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                      > comenzado.
                      > El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                      > el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                      > únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                      > Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                      > horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                      > correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la
                      sensación
                      > de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                      > como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                      > ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente
                      para
                      > este descanso.
                      > Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                      > continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                      > estoy totalmente despejado como para conducir durante
                      prácticamente
                      > toda la noche.
                      > La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde
                      que
                      > reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina
                      parecen
                      > reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                      > que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                      > mares y las cortinas de agua que levantan los camiones inundan
                      todo
                      > el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora
                      la
                      > comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por
                      el
                      > asiento trasero del coche.
                      > La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                      > A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                      > haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos
                      ridículos
                      > 50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                      > mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                      > circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                      > dispongo a echarle un nuevo vistazo. ½ hora de investigación e
                      > intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                      > conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                      > no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en
                      mi
                      > coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                      > encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                      > El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                      > aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                      > ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                      > recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                      > anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un
                      nuevo
                      > cable de bujía y descartarlo.
                      > La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                      > cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                      > creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y
                      me
                      > dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco
                      está
                      > ahí.
                      > El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                      > vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                      > minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.
                      Con
                      > imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                      > enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                      > Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                      > Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                      > investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                      > nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                      > dificulta mi tarea.
                      > Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                      > parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                      > encendido de platinos que parece haberse desajustado. Necesito
                      > varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                      > escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                      > pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                      > No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún
                      no
                      > he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                      > intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                      > estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el
                      día
                      > ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en
                      pararse
                      > en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy
                      estrechas,...
                      > Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de
                      300km,
                      > llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                      > constantes,... Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                      > la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                      > desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                      > invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                      > sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                      > muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                      > En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                      > apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo
                      ni
                      > lugar para la depresión, la angustia sigue ahí, el nudo en el
                      > estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                      > tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                      > Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen
                      que
                      > el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                      > reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                      > 200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                      > horas sin encontrar una gasolinera abierta, es el momento de
                      volver
                      > a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                      > mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón
                      a
                      > pesar de las temperaturas bajo cero.
                      > Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                      > confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura.
                      Son
                      > las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                      > sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                      > gasolina de 98 octanos....
                      > El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que
                      satisfactorio,
                      > este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                      > mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                      > suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                      > que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro
                      que
                      > me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                      > tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                      > otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                      > ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                      > enredados.
                      > La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                      > encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                      > alineación no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                      > ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para
                      mi
                      > seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque
                      en
                      > un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas,
                      si
                      > el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de
                      atrás
                      > a la parte delantera antes de salir de Francia.
                      > El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque
                      sigue
                      > fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo,
                      las
                      > reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                      > entre una reparación y otra.
                      > Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                      > resbalan por mis mejillas, la tensión que tengo acumulada se
                      esfuma
                      > lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme
                      a
                      > casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                      > terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras
                      de
                      > los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                      > atrás...
                      > Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                      > días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                      > peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                      > canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                      > Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                      > durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la
                      pésima
                      > señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                      > desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                      > convierte a veces en una compleja tarea. La ventaja de llevar un
                      > coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un
                      nostálgico
                      > alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                      > coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin
                      alguien
                      > me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                      > Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                      > casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde
                      estando
                      > a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                      > aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                      > creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                      > Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos
                      (no
                      > quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                      > imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                      > LLEGAR!
                      > No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de
                      pronto
                      > el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                      > cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los
                      pies
                      > ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                      > Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                      > llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma
                      mis
                      > sospechas.
                      > Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso
                      del
                      > coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una
                      tarea
                      > fácil. De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                      > mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                      > desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                      > movilidad.
                      > Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                      > uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                      > esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                      > accionar la llave. El motor arranca soltando una nueva nube de
                      humo
                      > que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor
                      para
                      > lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza
                      de
                      > que al menos conserve la mitad de la potencia.
                      > Aunque el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                      > haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                      > hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese
                      ahora,
                      > siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un
                      comentario
                      > gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte
                      parecen
                      > convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                      > registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad
                      de
                      > no llegar a cenar, después de tantas aventuras. Son mas de las 7
                      de
                      > la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                      > No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                      > ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                      > asunto siga siendo mas o menos secreto.
                      > Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de
                      casa,
                      > el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                      > ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención
                      que
                      > se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por
                      un
                      > momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                      > papeles.
                      >
                      > Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y
                      olvidarme
                      > de todo hasta la mañana siguiente.
                      >






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                    • ioserra
                      Mendudo viajecito,con un par!! un relato muy entretenido,a ver si en la proxima nos lo enseñas.... joserra ... convicción ... comunistas ... sepa ... ultima
                      Mensaje 10 de 15 , 3 ene 2006
                      Ver fuente
                      • 0 archivo adjunto
                        Mendudo viajecito,con un par!! un relato muy entretenido,a ver si
                        en la proxima nos lo enseñas....
                        joserra

                        En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                        >
                        >
                        > Pues si, Como ya había predicho cientos de veces sin
                        convicción
                        > alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos
                        comunistas
                        > y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                        > de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero
                        sepa
                        > que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la
                        ultima
                        > semana.
                        >
                        > Empecemos por el principio.
                        > Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                        > aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles
                        que
                        > se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                        > resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                        > solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                        > El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                        > mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                        > año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                        > solución, con resignación decido darme por vencido y poner en
                        marcha
                        > la maquinaria para volver a casa. Comienzo por llamar a mi
                        antiguo
                        > jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                        > lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no
                        sin
                        > gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos
                        de
                        > todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                        > quedarme).
                        > Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma
                        de
                        > volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                        > La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                        > recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho
                        las
                        > orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                        > pienso abandonar esta vida Berlinesa sin un ultimo acto de
                        > destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance,
                        comienzo
                        > la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                        > Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante
                        claro
                        > lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al
                        día
                        > y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                        > No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet,
                        demasiados
                        > € invertidos en revistas, periódicos, etc. No logro encontrar
                        nada
                        > que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción
                        comienzo
                        > a descartar la idea.
                        > Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                        > un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO!
                        Ahí
                        > está lo que busco.
                        > A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                        > localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                        > 19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                        > encontrarme.
                        >
                        > El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                        > no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y
                        salgo
                        > allí montado en mi nuevo Trabi.
                        >
                        > Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                        > racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                        >
                        > Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde
                        a
                        > preparar el equipaje .
                        > Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana salgo disparado en
                        > dirección Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                        > encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                        > primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                        > radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                        > instalación resulta de extrema dificultad debido a la extraña
                        > constitución del vehículo.
                        > El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                        > importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                        > comenzado.
                        > El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                        > el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                        > únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                        > Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                        > horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                        > correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la
                        sensación
                        > de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                        > como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                        > ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente
                        para
                        > este descanso.
                        > Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                        > continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                        > estoy totalmente despejado como para conducir durante
                        prácticamente
                        > toda la noche.
                        > La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde
                        que
                        > reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina
                        parecen
                        > reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                        > que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                        > mares y las cortinas de agua que levantan los camiones inundan
                        todo
                        > el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora
                        la
                        > comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por
                        el
                        > asiento trasero del coche.
                        > La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                        > A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                        > haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos
                        ridículos
                        > 50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                        > mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                        > circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                        > dispongo a echarle un nuevo vistazo. ½ hora de investigación e
                        > intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                        > conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                        > no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en
                        mi
                        > coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                        > encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                        > El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                        > aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                        > ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                        > recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                        > anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un
                        nuevo
                        > cable de bujía y descartarlo.
                        > La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                        > cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                        > creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y
                        me
                        > dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco
                        está
                        > ahí.
                        > El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                        > vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                        > minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.
                        Con
                        > imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                        > enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                        > Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                        > Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                        > investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                        > nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                        > dificulta mi tarea.
                        > Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                        > parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                        > encendido de platinos que parece haberse desajustado. Necesito
                        > varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                        > escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                        > pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                        > No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún
                        no
                        > he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                        > intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                        > estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el
                        día
                        > ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en
                        pararse
                        > en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy
                        estrechas,...
                        > Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de
                        300km,
                        > llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                        > constantes,... Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                        > la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                        > desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                        > invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                        > sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                        > muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                        > En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                        > apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo
                        ni
                        > lugar para la depresión, la angustia sigue ahí, el nudo en el
                        > estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                        > tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                        > Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen
                        que
                        > el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                        > reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                        > 200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                        > horas sin encontrar una gasolinera abierta, es el momento de
                        volver
                        > a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                        > mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón
                        a
                        > pesar de las temperaturas bajo cero.
                        > Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                        > confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura.
                        Son
                        > las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                        > sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                        > gasolina de 98 octanos....
                        > El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que
                        satisfactorio,
                        > este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                        > mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                        > suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                        > que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro
                        que
                        > me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                        > tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                        > otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                        > ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                        > enredados.
                        > La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                        > encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                        > alineación no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                        > ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para
                        mi
                        > seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque
                        en
                        > un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas,
                        si
                        > el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de
                        atrás
                        > a la parte delantera antes de salir de Francia.
                        > El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque
                        sigue
                        > fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo,
                        las
                        > reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                        > entre una reparación y otra.
                        > Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                        > resbalan por mis mejillas, la tensión que tengo acumulada se
                        esfuma
                        > lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme
                        a
                        > casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                        > terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras
                        de
                        > los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                        > atrás...
                        > Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                        > días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                        > peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                        > canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                        > Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                        > durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la
                        pésima
                        > señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                        > desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                        > convierte a veces en una compleja tarea. La ventaja de llevar un
                        > coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un
                        nostálgico
                        > alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                        > coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin
                        alguien
                        > me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                        > Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                        > casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde
                        estando
                        > a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                        > aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                        > creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                        > Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos
                        (no
                        > quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                        > imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                        > LLEGAR!
                        > No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de
                        pronto
                        > el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                        > cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los
                        pies
                        > ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                        > Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                        > llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma
                        mis
                        > sospechas.
                        > Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso
                        del
                        > coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una
                        tarea
                        > fácil. De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                        > mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                        > desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                        > movilidad.
                        > Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                        > uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                        > esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                        > accionar la llave. El motor arranca soltando una nueva nube de
                        humo
                        > que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor
                        para
                        > lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza
                        de
                        > que al menos conserve la mitad de la potencia.
                        > Aunque el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                        > haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                        > hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese
                        ahora,
                        > siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un
                        comentario
                        > gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte
                        parecen
                        > convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                        > registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad
                        de
                        > no llegar a cenar, después de tantas aventuras. Son mas de las 7
                        de
                        > la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                        > No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                        > ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                        > asunto siga siendo mas o menos secreto.
                        > Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de
                        casa,
                        > el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                        > ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención
                        que
                        > se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por
                        un
                        > momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                        > papeles.
                        >
                        > Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y
                        olvidarme
                        > de todo hasta la mañana siguiente.
                        >
                      • Coke
                        ...vaya historia d miedo con final feliz........m ha molado un monton leer la batallita...ya hay q tenerlos bien puestos para meterse en esa
                        Mensaje 11 de 15 , 5 ene 2006
                        Ver fuente
                        • 0 archivo adjunto
                          ...vaya historia d miedo con final feliz........m ha molado un monton
                          leer la batallita...ya hay q tenerlos bien puestos para meterse en
                          esa aventura...Enhorabuena.....en una casa q dormi en Zotemieer en
                          Holanda estos dias tenian una miniatura d Trabant blanco y le hice
                          unas fotos..ahora llego y leo esto...mola...gracias y saludos Xaffen..


                          --- En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                          >
                          >
                          > Pues si, Como ya había predicho cientos de veces sin convicción
                          > alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos comunistas
                          > y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                          > de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero sepa
                          > que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la ultima
                          > semana.
                          >
                          > Empecemos por el principio.
                          > Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                          > aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles que
                          > se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                          > resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                          > solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                          > El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                          > mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                          > año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                          > solución, con resignación decido darme por vencido y poner en
                          marcha
                          > la maquinaria para volver a casa. Comienzo por llamar a mi antiguo
                          > jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                          > lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no sin
                          > gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos de
                          > todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                          > quedarme).
                          > Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma de
                          > volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                          > La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                          > recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho
                          las
                          > orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                          > pienso abandonar esta vida Berlinesa sin un ultimo acto de
                          > destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance,
                          comienzo
                          > la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                          > Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante
                          claro
                          > lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al
                          día
                          > y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                          > No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet, demasiados
                          > € invertidos en revistas, periódicos, etc. No logro encontrar nada
                          > que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción comienzo
                          > a descartar la idea.
                          > Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                          > un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO!
                          Ahí
                          > está lo que busco.
                          > A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                          > localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                          > 19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                          > encontrarme.
                          >
                          > El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                          > no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y
                          salgo
                          > allí montado en mi nuevo Trabi.
                          >
                          > Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                          > racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                          >
                          > Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde
                          a
                          > preparar el equipaje .
                          > Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana salgo disparado en
                          > dirección Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                          > encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                          > primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                          > radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                          > instalación resulta de extrema dificultad debido a la extraña
                          > constitución del vehículo.
                          > El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                          > importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                          > comenzado.
                          > El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                          > el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                          > únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                          > Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                          > horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                          > correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la sensación
                          > de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                          > como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                          > ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente para
                          > este descanso.
                          > Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                          > continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                          > estoy totalmente despejado como para conducir durante prácticamente
                          > toda la noche.
                          > La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde
                          que
                          > reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina parecen
                          > reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                          > que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                          > mares y las cortinas de agua que levantan los camiones inundan
                          todo
                          > el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora la
                          > comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por el
                          > asiento trasero del coche.
                          > La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                          > A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                          > haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos ridículos
                          > 50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                          > mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                          > circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                          > dispongo a echarle un nuevo vistazo. ½ hora de investigación e
                          > intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                          > conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                          > no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en mi
                          > coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                          > encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                          > El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                          > aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                          > ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                          > recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                          > anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un
                          nuevo
                          > cable de bujía y descartarlo.
                          > La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                          > cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                          > creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y
                          me
                          > dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco
                          está
                          > ahí.
                          > El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                          > vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                          > minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.
                          Con
                          > imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                          > enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                          > Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                          > Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                          > investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                          > nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                          > dificulta mi tarea.
                          > Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                          > parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                          > encendido de platinos que parece haberse desajustado. Necesito
                          > varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                          > escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                          > pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                          > No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún no
                          > he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                          > intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                          > estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el
                          día
                          > ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en
                          pararse
                          > en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy estrechas,...
                          > Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de 300km,
                          > llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                          > constantes,... Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                          > la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                          > desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                          > invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                          > sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                          > muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                          > En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                          > apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo
                          ni
                          > lugar para la depresión, la angustia sigue ahí, el nudo en el
                          > estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                          > tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                          > Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen
                          que
                          > el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                          > reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                          > 200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                          > horas sin encontrar una gasolinera abierta, es el momento de
                          volver
                          > a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                          > mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón
                          a
                          > pesar de las temperaturas bajo cero.
                          > Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                          > confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura. Son
                          > las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                          > sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                          > gasolina de 98 octanos....
                          > El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que
                          satisfactorio,
                          > este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                          > mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                          > suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                          > que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro
                          que
                          > me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                          > tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                          > otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                          > ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                          > enredados.
                          > La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                          > encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                          > alineación no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                          > ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para mi
                          > seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque
                          en
                          > un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas, si
                          > el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de atrás
                          > a la parte delantera antes de salir de Francia.
                          > El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque
                          sigue
                          > fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo,
                          las
                          > reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                          > entre una reparación y otra.
                          > Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                          > resbalan por mis mejillas, la tensión que tengo acumulada se
                          esfuma
                          > lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme a
                          > casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                          > terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras de
                          > los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                          > atrás...
                          > Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                          > días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                          > peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                          > canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                          > Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                          > durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la pésima
                          > señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                          > desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                          > convierte a veces en una compleja tarea. La ventaja de llevar un
                          > coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un nostálgico
                          > alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                          > coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin alguien
                          > me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                          > Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                          > casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde
                          estando
                          > a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                          > aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                          > creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                          > Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos (no
                          > quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                          > imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                          > LLEGAR!
                          > No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de pronto
                          > el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                          > cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los
                          pies
                          > ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                          > Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                          > llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma mis
                          > sospechas.
                          > Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso
                          del
                          > coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una
                          tarea
                          > fácil. De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                          > mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                          > desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                          > movilidad.
                          > Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                          > uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                          > esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                          > accionar la llave. El motor arranca soltando una nueva nube de
                          humo
                          > que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor para
                          > lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza de
                          > que al menos conserve la mitad de la potencia.
                          > Aunque el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                          > haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                          > hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese ahora,
                          > siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un
                          comentario
                          > gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte parecen
                          > convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                          > registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad
                          de
                          > no llegar a cenar, después de tantas aventuras. Son mas de las 7
                          de
                          > la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                          > No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                          > ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                          > asunto siga siendo mas o menos secreto.
                          > Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de
                          casa,
                          > el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                          > ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención que
                          > se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por un
                          > momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                          > papeles.
                          >
                          > Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y olvidarme
                          > de todo hasta la mañana siguiente.
                          >
                        • Bruno Murillo
                          Gracias Xaffen por compartir tu aventura, casi he pasado frio por esas carreteras............., y felicidades por tu nuevo caprichito . Saludos, bruno ...
                          Mensaje 12 de 15 , 8 ene 2006
                          Ver fuente
                          • 0 archivo adjunto
                            Gracias Xaffen por compartir tu aventura, casi he pasado frio por esas carreteras............., y felicidades por tu nuevo "caprichito ". Saludos, bruno
                            ----- Original Message -----
                            From: Coke
                            Sent: Thursday, January 05, 2006 1:24 PM
                            Subject: [furgovw] RE: Una historia de mi viaje en Trabi

                            ...vaya historia d miedo con final feliz........m ha molado un monton
                            leer la batallita...ya hay q tenerlos bien puestos para meterse en
                            esa aventura...Enhorabuena.....en una casa q dormi en Zotemieer en
                            Holanda estos dias tenian una miniatura d Trabant blanco y le hice
                            unas fotos..ahora llego y leo esto...mola...gracias y saludos Xaffen..


                            --- En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                            >
                            >
                            >    Pues si,  Como ya había predicho cientos de veces sin convicción
                            > alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos comunistas
                            > y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                            > de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero sepa
                            > que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la ultima
                            > semana.
                            >
                            > Empecemos por el principio.
                            > Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                            > aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles que
                            > se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                            > resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                            > solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                            > El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                            > mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                            > año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                            > solución, con resignación decido darme por vencido y poner en
                            marcha
                            > la maquinaria para volver a casa.  Comienzo por llamar a mi antiguo
                            > jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                            > lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no sin
                            > gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos de
                            > todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                            > quedarme).
                            > Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma de
                            > volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                            >   La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                            > recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho
                            las
                            > orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                            > pienso abandonar esta vida  Berlinesa sin un ultimo acto de
                            > destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance,
                            comienzo
                            > la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                            > Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante
                            claro
                            > lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al
                            día 
                            > y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                            >   No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet, demasiados
                            > &#8364; invertidos en revistas, periódicos, etc.  No logro encontrar nada
                            > que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción comienzo
                            > a descartar la idea.
                            >   Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                            > un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO!
                            Ahí
                            > está lo que busco.
                            > A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                            > localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                            > 19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                            > encontrarme.
                            >
                            > El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                            > no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y
                            salgo
                            > allí montado en mi nuevo Trabi.
                            >
                            > Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                            > racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                            >
                            > Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde
                            a
                            > preparar el equipaje .
                            > Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana  salgo disparado en
                            > dirección  Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                            > encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                            > primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                            > radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                            > instalación resulta de extrema dificultad debido a la  extraña
                            > constitución del vehículo.
                            > El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                            > importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                            > comenzado.
                            > El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                            > el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                            > únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                            > Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                            > horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                            > correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la sensación
                            > de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                            > como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                            > ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente para
                            > este descanso.
                            > Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                            > continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                            > estoy totalmente despejado como para conducir durante prácticamente
                            > toda la noche.
                            > La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde
                            que
                            > reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina parecen
                            > reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                            > que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                            > mares y las cortinas de agua que levantan  los camiones inundan
                            todo
                            > el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora la
                            > comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por el
                            > asiento trasero del coche.
                            > La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                            > A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                            > haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos ridículos
                            > 50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                            > mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                            > circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                            > dispongo a echarle un nuevo vistazo.  ½ hora de investigación e
                            > intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                            > conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                            > no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en mi
                            > coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                            > encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                            > El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                            > aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                            > ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                            > recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                            > anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un
                            nuevo
                            > cable de bujía y descartarlo.
                            > La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                            > cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                            > creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y
                            me
                            > dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco
                            está
                            > ahí.
                            > El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                            > vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                            > minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios. 
                            Con
                            > imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                            > enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                            > Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                            > Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                            > investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                            > nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                            > dificulta mi tarea.
                            > Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                            > parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                            > encendido de platinos que parece haberse desajustado.  Necesito
                            > varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                            > escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                            > pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                            > No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún no
                            > he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                            > intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                            > estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el
                            día
                            > ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en
                            pararse
                            > en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy estrechas,...
                            > Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de 300km,
                            > llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                            > constantes,...  Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                            > la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                            > desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                            > invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                            > sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                            > muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                            > En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                            > apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo
                            ni
                            > lugar para la depresión,  la angustia sigue ahí, el nudo en el
                            > estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                            > tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                            > Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen
                            que
                            > el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                            > reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                            > 200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                            > horas sin encontrar una gasolinera abierta,  es el momento de
                            volver
                            > a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                            > mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón
                            a
                            > pesar de las temperaturas bajo cero.
                            > Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                            > confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura. Son
                            > las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                            > sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                            > gasolina de 98 octanos....
                            > El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que
                            satisfactorio,
                            > este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                            > mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                            > suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                            > que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro
                            que
                            > me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                            > tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                            > otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                            > ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                            > enredados.
                            > La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                            > encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                            > alineación  no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                            > ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para mi
                            > seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque
                            en
                            > un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas, si
                            > el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de atrás
                            > a la parte delantera antes de salir de Francia.
                            > El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque
                            sigue
                            > fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo,
                            las
                            > reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                            > entre una reparación y otra.
                            > Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                            > resbalan por mis mejillas,  la tensión que tengo acumulada se
                            esfuma
                            > lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme a
                            > casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                            > terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras de
                            > los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                            > atrás...
                            > Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                            > días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                            > peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                            > canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                            > Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                            > durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la pésima
                            > señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                            > desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                            > convierte a veces en una compleja tarea.  La ventaja de llevar un
                            > coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un nostálgico
                            > alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                            > coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin alguien
                            > me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                            > Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                            > casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde
                            estando
                            > a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                            > aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                            > creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                            > Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos (no
                            > quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                            > imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                            > LLEGAR!
                            > No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de pronto
                            > el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                            > cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los
                            pies
                            > ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                            > Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                            > llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma mis
                            > sospechas.
                            > Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso
                            del
                            > coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una
                            tarea
                            > fácil.  De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                            > mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                            > desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                            > movilidad.
                            > Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                            > uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                            > esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                            > accionar la llave.  El motor arranca soltando una nueva nube de
                            humo
                            > que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor para
                            > lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza de
                            > que al menos conserve la mitad de la potencia.
                            > Aunque  el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                            > haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                            > hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese ahora,
                            > siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un
                            comentario
                            > gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte parecen
                            > convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                            > registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad
                            de
                            > no llegar a cenar, después de tantas aventuras.  Son mas de las 7
                            de
                            > la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                            >   No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                            > ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                            > asunto siga siendo mas o menos secreto.
                            > Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de
                            casa,
                            > el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                            > ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención que
                            > se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por un
                            > momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                            > papeles.
                            >
                            > Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y olvidarme
                            > de todo hasta la mañana siguiente.
                            >




                          • toni
                            Hola xabi, he leído tu relato y primero, felicitarte por la redacción, ha estado muy emocionante. Lo he leído justo el día después de venir del cabo de
                            Mensaje 13 de 15 , 10 ene 2006
                            Ver fuente
                            • 0 archivo adjunto
                              Hola xabi, he leído tu relato y primero, felicitarte por la
                              redacción, ha estado muy emocionante.
                              Lo he leído justo el día después de venir del cabo de gata y tener
                              una experiencia parecida.
                              Pues nada, salí de valencia hacia allí, justo el día después de que,
                              pensando que era otra cosa, el mecánico me hubiera cambiado un
                              manguito, lo típico, su inexperiencia de no saber ni donde esta el
                              radiador en estos bixos (t3)… pues nada después de entre los dos
                              sangrar el radiador y poner todo en orbita… salida hacia cabo de
                              gata en solitario. A 200 Km., del destino, pasada Murcia, empieza a
                              subir la aguja de la temperatura Socorro!!! No puede ser!!!! Pues
                              si, y paro antes de que pase nada, después de indagar un rato y con
                              el inconveniente de no poder abrir el portón trasero por llevar dos
                              bicis en el porta bicis, candadas y tapadas con un toldo (me negaba
                              a desmontar tal montaje) pues decido por dentro poner el asiento en
                              posición cama y quitar la tapa del motor y averiguar. En efecto algo
                              no estaba bien, el mecánico se había dejado abierto el tapón del
                              vaso de expansión del anticongelante… se había salido todo. .compro
                              la garrafa correspondiente, se la bebe toda, compro otra por si y se
                              apaña la cosa, todo perfecto, lego… seis días por allí y a la vuelta.
                              Son 400 y pico Km. de cabo de gata (San José) a mi casa, calculo
                              unas 6 horas como máximo, apuro hasta la tarde y me decido a salir a
                              las cinco pensando en estar a las once en casa, quedo en ir a casa
                              de mami a cenar, siempre se agradece después de un viaje, y
                              emprendo, todo perfecto hasta que cuando llevo 150 km. Empieza de
                              muevo a subir la temperatura como si fuera una pesadilla, en efecto,
                              algo pasa, paro y observo que se ha roto un manguito y se ha salido
                              toda el agua del circuito, suerte estoy al lado d una gasolinera.
                              Compro la garrafa y pienso como arreglo esto? Se ha roto por la
                              abrazadera, pero ya me paso una vez con este mismo y le había
                              cortado un trozo y metido a dentro, vuelvo a hacer la operación,
                              pero ya no quedaba bien, pero pruebo, lleno de anticongelante y
                              sigo. El invento dura un rato, vuelve a mirar todo, sacos de dormir,
                              ropa, la no ducha de seis días, las ganas de llegar a casa, las
                              inhóspitas y poco motivadoras tierras de los bordes de la n 340 por
                              Murcia… y en solitario. Si, llevaba dos bicis porque esperaba a una
                              amiga, pero fue que no y pensando que paseaba una bici me sirvió
                              para hacer alguna excursión con nico, un holandés que conocí que iba
                              con su camión mercedes camper, si, esos grandes que llevan los
                              guiris que llevan de todo, hasta estufa de leña, pues estuve los
                              últimos cuatro días conviviendo con ellos, iba nico y su compañera
                              mar, un encanto los dos. Bueno que eso que las reparaciones seguían
                              siendo desde dentro de la furgo, en concreto era el manguito de
                              salida de la bomba del agua, ya se había vuelto a romper y era
                              imposible reemparmarlo, había perdido su tramo de curva y había que
                              improvisar algo, pensé en que el que había cambiado antes de venir…
                              tal vez estaba por la furgo, el viejo, pero no lo encontraba… pienso
                              ya!!! El que tengo para llenado del depósito de aguas limpias!!!
                              Pero es mas grande de diámetro… da igual, lo cojo y poniéndole
                              dentro un trozo del roto, por una lado y con alambre lo tenia, pero
                              por el otro… era un manguito que entraba dentro de otro… con cinta
                              aislante!!! No pintaba muy bien era la reina de las chapuzas, pero
                              no me quedaba otra y lo hago, refuerzo con alambre… vuelvo a
                              rellenar el circuito, a sangrar radiador (cada vez son casi seis
                              litros de líquido) menos mal que di con la gasolinera porque si no
                              no tenia mucho agua, el deposito de limpias apurado, el de sucias
                              abierta y las reservas de aguas de beber y aguas limpias, se las
                              había cedido a nico par aligerar peso y volver más ligero…
                              Parece que aguanta, 30 km. Y empieza a subir ligeramente la temp…
                              paro de inmediato, me salgo de la autovía y me exprimo a poner en
                              practica todo mi potencial McGiver… después de rato, con una goma de
                              esas de atar cosas en la baca y portabultos de las bicis, de esas
                              negras de goma hago una especie de torniquete con vueltas que se
                              aprietan unas sobre si mismas, reforzado con alambre y ah! Se me
                              olvidaba, desmontando un manguito que entorpecía para el arreglo, y
                              por lo caliente que estaba el líquido, me salta a toda presión y
                              temperatura un chorro de agua hirviendo a la cara que por suerte no
                              me la desgracia por estar un poco rato ya parado. Bueno, ha de ser
                              el definitivo, la furgo por dentro es un campo de combate, la
                              rejilla delantera que ya no monto porque a cada operación hay que
                              sangrar el radiador, garrafas mil de agua por dentro, sacos de
                              dormir, ropa… la reparación sigue siendo desde dentro…
                              Al fin fue la definitiva, con un ruido infernal dentro, sin música,
                              pendiente de la temperatura y del ruido del motor que no era poco
                              porque al final ya ni fijaba la tapa del motor ni ponía el colchón…
                              y se estabiliza la cosa… ya no se calienta… al fin llego a casa a la
                              1 de la madrugada…
                              Nada en comparación con lo de xabi, pero mientras hacia las
                              reparaciones me acordé mucho de su historia con el trabant, me sentí
                              totalmente identificado i me dio fuerzas para seguir…

                              saludos




















                              --- En furgovw@yahoogroups.com, "xaffen" <xaffen@y...> escribió:
                              >
                              >
                              > Pues si, Como ya había predicho cientos de veces sin
                              convicción
                              > alguna, acabe comprando uno de esos enrevesados aparatos
                              comunistas
                              > y el resultado difícilmente se podría resumir en unas pocas frases
                              > de manera que quien tenga intención de leer este e-mail entero
                              sepa
                              > que se expone a un laaargo relato de mis andanzas durante la
                              ultima
                              > semana.
                              >
                              > Empecemos por el principio.
                              > Mi situación económica no permitía grandes planes de futuro en
                              > aquella adictiva urbe, mi cabeza desbordaba de ideas imposibles
                              que
                              > se mezclaban con grandes sueños, esperanzas e incluso algún
                              > resquicio de obra maestra en un vano intento por encontrar una
                              > solución plausible para alargar mi estancia. No pudo ser.
                              > El retorno a la cruda realidad se acercaba de forma irremediable y
                              > mis esperanzas se iban diluyendo al compás de los últimos días del
                              > año que parecían amontonarse pasando de dos en dos. No hay mas
                              > solución, con resignación decido darme por vencido y poner en
                              marcha
                              > la maquinaria para volver a casa. Comienzo por llamar a mi
                              antiguo
                              > jefe y aceptar la jugosa oferta que unas semanas antes me había
                              > lanzado, empiezo a dar a conocer mis intenciones de volver y no
                              sin
                              > gran trabajo logro mostrarme firme antes las suplicas e intentos
                              de
                              > todos por lograr que me quede (Gracias a todos, yo también quería
                              > quedarme).
                              > Por el momento me resisto a poner una fecha y a buscar una forma
                              de
                              > volver, pienso apurar todos los cartuchos.
                              > La realidad acaba por atizarme un nuevo golpe de cordura
                              > recordándome que el tiempo se me acaba, esta bien, lo sé, agacho
                              las
                              > orejas ante la falta de razones que alegar en mi defensa. Pero no
                              > pienso abandonar esta vida Berlinesa sin un ultimo acto de
                              > destreza. Haciendo acopio de todos los medios a mi alcance,
                              comienzo
                              > la búsqueda de lo que será mi forma de volver. Un Trabant.
                              > Es viernes 16 de diciembre y comienzo a buscar, tengo bastante
                              claro
                              > lo que quiero, un Trabant 601 de al menos 25 años, Tüv (Itv) al
                              día
                              > y a un precio accesible para mi más que degradada economía.
                              > No hay suerte, tras largas horas buscando en Internet,
                              demasiados
                              > € invertidos en revistas, periódicos, etc. No logro encontrar
                              nada
                              > que se acerque en absoluto a mis exigencias, con decepción
                              comienzo
                              > a descartar la idea.
                              > Por una vez, la providencia juega a mi favor y deja caer ante mi
                              > un italiano despistado con una revista bajo el brazo y... BINGO!
                              Ahí
                              > está lo que busco.
                              > A partir de ese momento todo adopta un ritmo frenético, tras
                              > localizar al dueño consigo quedar al día siguiente (lunes) a las
                              > 19:00 horas, el anuncio no tiene foto así que no sé lo que voy a
                              > encontrarme.
                              >
                              > El coche resulta estar en perfecto estado, el precio es bueno pero
                              > no tiene Tüv. La buena apariencia del coche merece el riesgo y
                              salgo
                              > allí montado en mi nuevo Trabi.
                              >
                              > Paso el martes preparando un poco el coche y pasando el Tüv (la
                              > racha de suerte sigue imparable y lo pasa a la primera).
                              >
                              > Dedico toda la mañana del miércoles a hacer los papeles y la tarde
                              a
                              > preparar el equipaje .
                              > Es jueves 23 y a las 7:30 de la mañana salgo disparado en
                              > dirección Frankfurt, llevo a Andrea hasta su pueblo que se
                              > encuentra a 600km de Berlín, Tener compañía al menos durante el
                              > primer cuarto del viaje es de agradecer debido a la ausencia de
                              > radio, cassete o cualquier otro dispositivo de sonido, cuya
                              > instalación resulta de extrema dificultad debido a la extraña
                              > constitución del vehículo.
                              > El coche va como un rayo y a excepción de un par de detalles sin
                              > importancia parece que va a estar a la altura del viaje que hemos
                              > comenzado.
                              > El cansancio acumulado de los últimos días se hace notable durante
                              > el primer día de viaje, las ultimas noches de despedidas con sus
                              > únicamente 2 horas de cama pasan factura. Al llegar a su destino,
                              > Andrea y su familia me invitan a comer, lógicamente tras mas de 7
                              > horas de viaje, acepto de muy buena gana. La exquisita comida y su
                              > correspondiente digestión, no hace mas que incrementar la
                              sensación
                              > de fatiga que se ha vuelto ya casi insoportable. Con la seguridad
                              > como razón, acepto la propuesta y me quedo a dormir unas horas, al
                              > ritmo de viaje de esta jornada tengo tiempo mas que suficiente
                              para
                              > este descanso.
                              > Tras una reconfortante siesta de unas 5 horas me despido para
                              > continuar mi ruta a través de Francia, son las 12:30 de la noche y
                              > estoy totalmente despejado como para conducir durante
                              prácticamente
                              > toda la noche.
                              > La alegría dura poco y tras cruzar la frontera, unos 200km desde
                              que
                              > reemprendiese la marcha, los ya escasos 26 Cv de mi maquina
                              parecen
                              > reducirse a la mitad, paro a echar un vistazo y decido rápidamente
                              > que se debe a que las bobinas se han humedecido, está lloviendo a
                              > mares y las cortinas de agua que levantan los camiones inundan
                              todo
                              > el motor. Las aíslo con una bolsa de plástico, a partir de ahora
                              la
                              > comida que había comprado para el viaje campara a sus anchas por
                              el
                              > asiento trasero del coche.
                              > La reparación parece efectiva, el coche marcha a la perfección.
                              > A la perfección.... si, pero solo durante 70km. El Trabi parece
                              > haber perdido la ilusión por avanzar y me desplaza a unos
                              ridículos
                              > 50km/h, la seguridad de que el solo recuperara la fuerza si me
                              > mantengo alejado del agua que levantan los camiones me hacen
                              > circular en ese estado durante casi 2 horas, tras la cuales me
                              > dispongo a echarle un nuevo vistazo. ½ hora de investigación e
                              > intentos de devolverle los caballos perdidos me hacen llegar a la
                              > conclusión de que el problema es que el cable de una de las bujías
                              > no funciona correctamente. Paso las siguientes horas apostado en
                              mi
                              > coche delante de una tienda de repuestos que casualmente he
                              > encontrado, abren a las 8 así que tengo 2 horas para descansar.
                              > El intento de dormir en pleno diciembre en un coche de tan escaso
                              > aislamiento térmico solo me sirve para despertarme tiritando, el
                              > ligero entresueño en el que he logrado sumirme me ha hecho
                              > recapacitar y ya no tengo tan claro el diagnostico de la noche
                              > anterior, no obstante decido entrar a la tienda para buscar un
                              nuevo
                              > cable de bujía y descartarlo.
                              > La tienda resulta tener únicamente repuestos de camión, así que
                              > cuando salgo, echo mano de la poca herramienta que tengo (no
                              > creeríais que iba a bajar sin comprar una caja de herramientas) y
                              me
                              > dedico a soltar repetidas veces el carburador. El fallo tampoco
                              está
                              > ahí.
                              > El coche parece fallar más esta mañana, a trompicones me dedico a
                              > vagar por la ciudad en busca de un taller. Finalmente encuentro un
                              > minúsculo taller con una también minúscula tienda de recambios.
                              Con
                              > imaginación, consigo encontrar un cable que puedo adaptar a mi
                              > enfermo coche (obviamente nadie vende recambios de Trabant en
                              > Francia) tal y como sospechaba, el coche apenas mejora.
                              > Es imposible seguir viajando así, me dedico durante varias horas a
                              > investigar y descartar todo cuanto se me ocurre que puede fallar,
                              > nunca he tenido entre manos un engendro semejante, razón esta que
                              > dificulta mi tarea.
                              > Cuando casi estoy al borde de la desesperación, descubro el que
                              > parece ser el origen del problema. Monta un arcaico sistema de
                              > encendido de platinos que parece haberse desajustado. Necesito
                              > varias horas para descubrir su funcionamiento y lograr con mis
                              > escasos medios un ajuste impreciso, el motor no va totalmente bien
                              > pero permite que el coche alcance los 80km/h.
                              > No podía ser tan fácil la cosa, por alguna extraña razón que aún
                              no
                              > he logrado comprender, el encendido se desajusta constantemente a
                              > intervalos entre los 30 y los 50km. Empiezo a perder la paciencia,
                              > estoy perdido en medio de Francia, son las 19:00 y llevo todo el
                              día
                              > ajustando una y otra vez el encendido, el coche se empeña en
                              pararse
                              > en los peores sitios autovías, cruces, carreteras muy
                              estrechas,...
                              > Es día 23 de diciembre y solo he logrado hacer algo menos de
                              300km,
                              > llevo 2 días en el coche, sin calefacción, sin música, con averías
                              > constantes,... Mi moral esta por los suelos, apenas he comido por
                              > la angustia y los nervios y me siento totalmente agotado y
                              > desilusionado. Parece ser que tras no haber aceptado varias
                              > invitaciones para pasar la Nochebuena en Berlin, bayern y algún
                              > sitio mas finalmente voy a pasarla solo en carreteras francesas
                              > muerto de frío y cenando bocadillos de mortadela.
                              > En estas situaciones, cuando sabes que solo tu puedes sacarte del
                              > apuro, es cuando realmente sacas todo tu potencial, no hay tiempo
                              ni
                              > lugar para la depresión, la angustia sigue ahí, el nudo en el
                              > estomago y las lagrimas en los ojos, la sensación de desamparo
                              > tampoco te abandonan, pero sigues luchando.
                              > Tal vez la suerte, la casualidad o la mayor concentración, hacen
                              que
                              > el coche comience a responder de forma mas duradera tras la ultima
                              > reparación, cuando estaba pensando en tirar la toalla. Llevo casi
                              > 200km seguidos y son las 2 de la mañana, el coche anda, pero llevo
                              > horas sin encontrar una gasolinera abierta, es el momento de
                              volver
                              > a acampar, pero esta vez frente a una gasolinera. El frío hoy es
                              > mayor, pero mi cansancio extremo me permiten dormir casi del tirón
                              a
                              > pesar de las temperaturas bajo cero.
                              > Es ya día 24, me quedan aún aproximadamente 1000km y no tengo gran
                              > confianza en la respuesta de mi travieso compañero de aventura.
                              Son
                              > las 7 de la mañana y la gasolinera acaba de abrir, el reparador
                              > sueño me ha despejado y la lucidez llega a mi cabeza, tal vez con
                              > gasolina de 98 octanos....
                              > El precio es algo mayor, pero el resultado es mas que
                              satisfactorio,
                              > este combustible con una mezcla algo mas alta de aceite parece ser
                              > mucho mas estable, las explosiones son mas controladas, el motor
                              > suena mas fino y llega a alcanzar los 100km/h. Lo mejor de todo es
                              > que recorre otros 200km antes de fallar de nuevo, Cada kilómetro
                              que
                              > me acerco a casa es como una pastilla de valium a pesar de la
                              > tensión acumulada y el estrés de tener un ojo en la carretera y el
                              > otro en el mapa, un oído en el ruido del motor y el otro en los
                              > ruidos exteriores y la cabeza congestionada por mil pensamientos
                              > enredados.
                              > La siguiente reparación me desvela que además del condenado
                              > encendido, también la dirección esta haciendo de las suyas, la
                              > alineación no es buena y en menos de 1500km me he merendado las
                              > ruedas delanteras hasta el punto de suponer un grave riesgo para
                              mi
                              > seguridad. Por suerte, llevo en el maletero dos ruedas que aunque
                              en
                              > un estado bastante malo, están mejor que las que llevo montadas,
                              si
                              > el desgaste sigue a este ritmo tendré que pasar las ruedas de
                              atrás
                              > a la parte delantera antes de salir de Francia.
                              > El asunto mejora y mi estado de animo lo hace a su vez, aunque
                              sigue
                              > fallando esporádicamente y elige los peores sitios para hacerlo,
                              las
                              > reparaciones duran mas tiempo y el rendimiento es casi perfecto
                              > entre una reparación y otra.
                              > Estoy llegando a Burdeos y con sorpresa descubro que las lagrimas
                              > resbalan por mis mejillas, la tensión que tengo acumulada se
                              esfuma
                              > lentamente y comienza a aflorar junto con la alegría de acercarme
                              a
                              > casa la inmensa pena de saber que mi aventura en Berlín ha
                              > terminado. Los recuerdos de todo lo vivido me asaltan, las caras
                              de
                              > los amigos que quedan allí, todos los proyectos que han quedado
                              > atrás...
                              > Las largas horas de soledad y extraños pensamientos de los últimos
                              > días han derivado en complejas conversaciones con el cocodrilo de
                              > peluche que me acompaña, ya incluso le oigo hacer los coros de las
                              > canciones que canto constantemente para vencer al aburrimiento.
                              > Como en casi la totalidad de los pueblos y ciudades que he cruzado
                              > durante estos últimos días, también en Burdeos me pierdo, la
                              pésima
                              > señalización de las carreteras Francesas resulta a veces
                              > desquiciante, el encontrar una salida en la dirección deseada se
                              > convierte a veces en una compleja tarea. La ventaja de llevar un
                              > coche como este, se me muestra en esta ciudad, cuando un
                              nostálgico
                              > alemán de la DDR me para para hacerme algún comentario sobre el
                              > coche, aprovecho la ocasión y le pido indicaciones, por fin
                              alguien
                              > me habla en un idioma en el que puedo entender algo.
                              > Consigo encontrar la salida, pero el tiempo se me echa encima, ya
                              > casi huelo el turrón y seria una pena llegar demasiado tarde
                              estando
                              > a tan relativamente pocos kilómetros. Opto por tomar la autopista,
                              > aunque mi presupuesto para el viaje ya ha sido sobrepasado con
                              > creces no puedo vencer las ganas de llegar cuanto antes.
                              > Con frecuentes paradas para revisar el estado de los neumáticos
                              (no
                              > quiero matarme a estas alturas del viaje) el avance continua
                              > imparable, ya solo me quedan 100km para cruzar la frontera, VOY A
                              > LLEGAR!
                              > No podía ser tan bueno, el corazón me da un vuelco cuando de
                              pronto
                              > el motor de mi vehículo se queda totalmente bloqueado, como a
                              > cualquier persona que entienda un poco, se me cae el alma a los
                              pies
                              > ya que inmediatamente comprendo lo que ese ruido significa.
                              > Aunque tengo claro que no va a hacer ni mención, insisto con la
                              > llave en el arranque, efectivamente, un ahogado Klack! Confirma
                              mis
                              > sospechas.
                              > Empujo el coche unos 10 metros sin gran esfuerzo, el escaso peso
                              del
                              > coche y la practica adquirida en los últimos días lo hacen una
                              tarea
                              > fácil. De un solo gesto salto del coche con la herramienta en la
                              > mano y suelto las bujías llenando los cilindros de aceite en un
                              > desesperado intento por lograr enfriarlos y que recuperen la
                              > movilidad.
                              > Cuando la nube de humo se hace menos densa, descubro que tan solo
                              > uno de los 2 cilindros se ha quedado gripado y un resquicio de
                              > esperanza aparece cuando descubro que el motor gira de nuevo al
                              > accionar la llave. El motor arranca soltando una nueva nube de
                              humo
                              > que hace desaparecer la carretera, manipulo el hueco del motor
                              para
                              > lograr una mayor ventilación y me pongo en ruta con la esperanza
                              de
                              > que al menos conserve la mitad de la potencia.
                              > Aunque el rendimiento es ligeramente inferior, el coche parece
                              > haber sobrevivido y a una velocidad cercana a los 100km/h me lleva
                              > hasta la frontera. Lo he logrado, aunque la cosa se torciese
                              ahora,
                              > siempre podría llamar a alguien para que me recogiese. Un
                              comentario
                              > gracioso sobre mi coche y una amable respuesta por mi parte
                              parecen
                              > convencer a la policía fronteriza de que no vale la pena
                              > registrarme. Un registro metódico hubiese supuesto la posibilidad
                              de
                              > no llegar a cenar, después de tantas aventuras. Son mas de las 7
                              de
                              > la tarde y tengo el tiempo justo para llegar al pueblo.
                              > No puedo evitar hacer algunas llamadas para avisar de mi llegada
                              > ya que nadie sabia de mi vuelta, aún así, me encargo de que el
                              > asunto siga siendo mas o menos secreto.
                              > Son casi las diez de la noche cuando por fin aparco delante de
                              casa,
                              > el Olentzero está a punto de venir con sus habituales harapientos
                              > ropajes pero mi llegada casi eclipsa su aparición y la atención
                              que
                              > se centra en mi extraño coche casi hace a la gente olvidarse por
                              un
                              > momento de sus materialistas adquisiciones envueltas en coloridos
                              > papeles.
                              >
                              > Lo he logrado, por fin estoy en casa. Solo quiero cenar y
                              olvidarme
                              > de todo hasta la mañana siguiente.
                              >
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