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    Celia Cruz La Guarachera del Siglo Parte I Figura estelar de la música afrocubana, ella ya tiene un lugar asegurado en la historia del género. Su carrera de
    Mensaje 1 de 1 , 8 sep 2004
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      Celia Cruz
      La Guarachera del Siglo
      Parte I

      Figura estelar de la música afrocubana, ella ya tiene un lugar
      asegurado en la historia del género. Su carrera de más de cinco
      décadas fue reconocida en todo el mundo. Y no se trata de una frase
      hecha: Celia es admirada en todos los continentes, desde el Japón
      hasta Zaire, desde Canadá a Francia su obra ha merecido el favor
      popular.

      Se va a cumplir un año de su partida física, pues su presencia en la
      historia musical mundial se mantiene indeleble. Cierto es que antes
      y después de la misma, ella ha sido motivo de merecidos homenajes y
      reseñas dedicadas a su trayectoria, llevadas a cabo por personas con
      más autoridad y conocimiento que quien esto escribe.

      Aunque en algún momento parezca serlo (reseñar su extensa carrera
      parece hacerlo inevitable) estas notas solo son, desde la
      perspectiva de un aficionado peruano que sólo la vió en tarima dos
      veces, un recuento de hechos y sensaciones alrededor de su persona.

      En mi país, más de tres generaciones oyeron y bailaron sus
      canciones. De ella me hablaba mi abuelo cuando me veía comprar mis
      primeros LPs de Salsa y también lo hacía mi mamá, cuando me
      encontraba solo en la sala de mi casa oyendo su música, tanto los
      viejos LPs con la Sonora como los nuevos de la Salsa de entonces,
      sin ocultar su admiración por quien también alegró su niñez.

      No se sabe con exactitud cuando la historia empezó. Es algo que
      Celia, muy cuidadosa, siempre trató de mantener en secreto. Sin
      embargo estimamos que el año de su nacimiento está entre 1924 y 1927.

      La fecha y el lugar, por el contrario, la misma Cruz las ha
      mencionado incluso en algunas de sus canciones. Ella nació un 21 de
      Octubre (el mismo día del panameño Cristo de Portobelo, como le dice
      a Ismael Rivera en la versión en vivo de Cúcala con la Fania All
      Stars) en el 47 de la calle Serrano, entre Enamorados y Santos
      Suárez (como ella canta en el Trátame como soy del Homenaje a Benny
      Moré II de Tito Puente), en La Habana, Cuba.

      Ella era la segunda de cuatro hermanos, pero vivía juntos a otros
      trece niños, entre hermanos, primos y sobrinos criado por Simón Cruz
      y Catalina Alfonso, sus padres que la bautizaron como Celia Caridad.
      Siendo una de las mayores, Celia ayudaba a hacer dormir a los
      menores cantándoles, haciendo los primeros usos a esa voz, que ya
      creaba comentarios. Sin embargo, nada hacía presagiar una futura
      carrera musical, ya que como ella recuerda, su aspiración era ser
      maestra.

      Pero nadie escapa a su destino y, alentada por su primo Serafín, se
      inscribe y gana el popular concurso "La Hora del Té", que la emisora
      Radio Mil Diez - García Serra (administrada por el Partido
      Socialista Popular, que con el tiempo se convertiría en el Partido
      Comunista de Cuba) organizaba buscando nuevos talentos para la
      música. Celia cantó el tango "Nostalgia"

      Orientada por su padre, y tras terminar sus estudios en la escuela
      pública República de México, se inscribió en la Escuela Normal para
      Maestros, cantando en esporádicos shows amateurs que le permitían
      solventar dichos estudios. Al graduarse busca consejo entre sus
      profesores y uno de ellos, con mucha razón la insta a abandonar su
      carrera de maestra, al darse cuenta del talento de la joven
      alumna: "Como cantante ganarás en un día, lo que como maestra podrás
      ganar en todo un mes". Celia se inscribe en el Conservatorio de
      Música de La Habana y apoyada por su madre, vence la resistencia
      paterna, y perfecciona sus condiciones vocales.

      Su ídolo de aquel entonces era la Emperatriz del Danzonete Paulina
      Alvarez, también negra y de timbre vocal impresionante como la joven
      Celia, quien empieza a presentarse en diferentes emisoras radiales
      como Radio Progreso Cubana, acompañada por pianistas como Candito
      Ruiz e Isolina Carrillo (la autora del recordado "Dos Gardenias").
      En la radio CMQ, ubicada en Monte y Prado, canta con la orquesta
      dirigida por David Rendón y en la radio Mil Diez vocaliza sus
      primeros temas afros como "El cabildo de la Mercé", "Pa'congrí", "Mi
      yalé", "Tuñaré" y "Ruego a Changó".

      Alterna en el famoso espacio "La Suprema Corte del Arte" con Elsa
      Valladares y Aurora Linchetti y en otros escenarios (como el Teatro
      Martí y la emisora Unión Radio) con figuras ya consagradas como Rita
      Montaner, Zoraida Marrero, Ester Borja, Ignacio Villa "Bola de
      Nieve" y los maestros Gonzalo Roig y Ernesto Lecuona.

      Su primer pago profesional lo recibe en el Teatro Fausto donde se
      integra a la revista Las Mulatas de Fuego, junto a las vocalistas
      Elena Burke y Vilma Valle, además de un grupo de bailarinas. En
      Radio Cadena Suaritos alterna con Obdulio Morales, Xiomara Alfaro,
      Mercedita Valdés y con la orquesta dirigida por Leonardo Timor. Se
      dice que de aquel entonces son sus primeras grabaciones.

      Su repertorio se basaba en cantos afros y románticos, sintiendo
      predilección por el bolero hasta que actúa en Radio Cadena Azul
      donde recuerda que Isolina Carrillo le aconseja: "Muchacha, tú eres
      de color y nosotros no tenemos mucho campo con lo romántico. Tienes
      que cantar afros y guarachas. Me montó Que vengan los rumberos, de
      Eliseo Grenet, y otros temas parecidos''.

      Su primera gira internacional ocurre en 1948 con Las Mulatas de
      Fuego, producida por Roderico Neyra "Rodney" y abarca México y
      Venezuela donde actúa en el Festival de Maracaibo y canta con
      Leonard Melody y su orquesta los temas "Se acerca la comparsa"
      y "Comparsa barracón" y con la gran banda de Luis Alfonso Larraín
      las melodías "La mazucamba" y "Quédate negra".

      De regreso, siempre con Las Mulatas de Fuego llega al afamado
      cabaret Tropicana y es acompañada por la Gloria Matancera, volviendo
      a la Cadena Radial Suaritos interpretando temas como "El cangrejo y
      la langosta", "Cosas mejicanas" y "Whispering".

      El gran salto en su naciente carrera profesional ocurre en 1950
      cuando Rogelio Martínez, director de la reputada Sonora Matancera,
      la contrata para reemplazar a la boricua Mirta Silva. Celia debuta
      con el grupo el 3 de Agosto cantando "En el tiempo de la colonia"
      y "No queremos chaperona". Al principio el cambio fue resistido por
      los productores de la disquera Seeco, quienes no entendían como
      Rogelio cubría la vacante de la muy popular Silva con una novata,
      pero Martínez la brinda toda su confianza, la cual Cruz no
      decepciona con sus grabaciones debut con el grupo: "Cao Cao Maní
      Picao" y "Mata Siguaraya", realizadas en Enero 1951, que causan
      grata impresión entre los fanáticos de la, ya por entonces, más
      popular Sonora en toda Cuba


      Celia se adaptó con facilidad al simple pero efectivo esquema que la
      Matancera le brindaba, ya que hasta entonces estaba acostumbrada a
      ser acompañada por orquestaciones con mayores matices musicales y de
      más posibilidades armónicas. Debuta en la televisión de la isla en
      el popular espacio Cascabeles Candado y es contratada para poner su
      voz en varios comerciales tanto radiales como televisivos.

      Paralelamente, Cruz participa en espacios como Noche Cubana y El
      Show de Arau alternando con El Cuarteto de Aída y con la orquesta de
      Julio Gutiérrez. Es invitada para actuar en una radionovela en Radio
      Progreso, dirigida por Bernardo Pascual, esposo de la recordada
      Delia Fiallo, y gana el premio a la mejor actriz radial del año.

      Celia y la Matancera obtienen fama no solo en la isla, en especial
      por sus actuaciones en Radio Progreso, sino en América Latina y los
      Estados Unidos. A comienzos de 1953, apenas retirado Bienvenido
      Granda, visitan Venezuela, Costa Rica, Panamá y Colombia, con un
      gran suceso.

      El cine también les abre las puertas (aparecen en cinco películas:
      Una Gallega en La Habana, Olé Cuba, Salón Mexico, Affair in Havana,
      Rincón Criollo, Piel Canela y Amorcito Corazón) y los éxitos durante
      todos los 50s son numerosos. Considero que mencionarlos sería más
      que redundante, puesto que forman parte del colectivo musical desde
      esa década hacia delante. Se dice que a Perú empiezan a llegar esos
      discos de Celia con la Sonora y a ser difundidos por personajes como
      Augusto Ferrando, ocasionando la primera llegada del grupo a Lima y,
      por separado, la primera visita de Celia a Perú, donde es acompañada
      por la Sonora de Ñiko Estrada.

      Ese mismo año Celia visita México donde la identifican con el
      bolero "Tu Voz" y también llega con la Sonora a Estados Unidos en el
      mes de Abril a recibir su primer Disco de Oro. En New York la
      Matancera y Celia alternan por primera vez en el antiguo Saint
      Nicholas Arena con el timbalero boricua Tito Puente con quien
      cantaba por entonces Vicentico Valdés (que también había grabado con
      el conjunto)

      Siendo la principal voz femenina de la Sonora, Celia sale de Cuba
      con el conjunto el 15 Julio de 1960, un año después que Fidel Castro
      toma el poder, para nunca más volver. La gira era hacia México y se
      cuenta que Rogelio, ya estando todos en el avión, les dijo "Este
      viaje no tiene regreso".

      Es conocido por todos que, con el tiempo, ella se volvió anti-
      castrista declarada, aprovechando cualquier ocasión o entrevista
      para mencionarlo con orgullo y convicción. Su postura tuvo como
      respuesta el veto o "desconocimiento intencionado" del régimen
      gubernamental de la isla hacia ella y su carrera, incluyendo el tema
      personal ya que fue negada a volver a la isla incluso a la muerte de
      su madre el 7 Abril 1962.

      Tras establecerse un año en dicho país, viajan a Los Angeles (donde
      actúa con la Sonora regularmente en el Hollywood Palladium y
      adquiere la ciudadanía norteamericana) y luego a New York, donde el
      interés por la Sonora decae. En general la atención por lo latino en
      Estados Unidos había mermado, motivado especialmente por el furor
      del rock and roll.

      En lo personal, Celia da un paso trascendental al contraer
      matrimonio, el 14 Julio de 1962, con el trompetista de la Sonora,
      Pedro Knight, quien se convertiría en su manager y director musical.
      Para saber la importancia del rol de Knight en la carrera de su
      esposa, recordemos lo que alguna vez comentó Louie Ramírez: "Cuando
      la discusión acerca de cómo cantar ó tocar mejor una parte aumenta,
      todos volteamos hacia Pedro. El, tranquilo en una esquina y con los
      brazos cruzados, escucha la discusión y cada punto de vista y
      entonces dice sí o no". La unión con Knight coincide con la
      separación de ambos de la Sonora Matancera, ocurrida en 1965 tras
      grabar sus últimas producciones.

      Celia firma contrato con Tico en 1966, año de su segunda visita a
      Perú, empezando a trabajar con Tito Puente, con quien graba una
      serie de valiosos LPs, poco aceptados comercialmente. Son tiempos
      difíciles para la cantante, quien permanece lejos de las grandes
      preferencias. En realidad, era un fenómeno general para la música
      latina, ya que la juventud prefería masivamente el rock and roll.
      Establecida en la Gran Manzana, Celia viaja esporádicamente a México
      donde graba algunos LPs con las bandas de Memo Salamanca y Juan
      Bruno Tarraza.



      Puente recuerda como conoció a Celia músicalmente: "Yo estaba
      escuchando la radio en Cuba, cuando oí su voz por primera vez. No lo
      podía creer. Su voz era tan poderosa y llena de energía, que juraría
      estar oyendo a un hombre. Nunca había escuchado cantar así a una
      mujer". Ciertamente, esa era la cualidad principal de Cruz. La
      potencia de su voz unida a una especial forma de enfrentar el son,
      la guaracha y el guaguancó. Famosa también por su solvencia al
      cantar letras santeras, Celia tampoco desentonaba con el bolero.

      En resumen, se trataba de una valiosa cantante, que se encontró de
      nuevo con una masiva audiencia cuando fue reclutada por Jerry
      Massucci para la Fania. Era 1973 y Celia había retornado a radicar a
      México, algo decepcionada de la pobre aceptación que sus grabaciones
      recientes habían obtenido en New York.


      Estar en Fania (o Vaya, la división del sello principal) era estar
      en el centro del imperante movimiento salsero. Celia empieza su
      relación con la disquera grabando con Larry Harlow el tema "Gracia
      Divina" de la ópera Hommy, presentada en el Carnegie Hall el 29
      Marzo de ese año. Se cuenta que en aquella sesión de grabación la
      cubana dió una muestra de su gran calidad interpretativa al grabar
      su número sin ensayo previo alguno, quedando esa versión en
      definitiva en el LP, sin necesidad de repetirse.

      En 1974 empieza su asociación con el dominicano Johnny Pacheco,
      grabando seis discos de gran resultado en ventas, el primero de los
      cuales incluía el Toro Mata, del peruano Carlos "Caítro" Soto de la
      Colina, tema que la cubana había aprendido en su tercera visita a
      Lima, ocurrida un año antes.

      A propósito, recuerdo que una noche de hace pocos años, saliendo de
      una presentación de Dave Valentin en Lima conocí al maestro Caitro
      Soto, quien al saber que nos ocupábamos de difundir el género, se
      quejó y nos pidió apoyo para reclamar una supuesta falta de pago de
      regalías de Fania, por las ventas de la versión salsosa de su tema
      en la voz de Celia.

      Volviendo a la historia, la Cruz pega con
      Pacheco "Quimbara", "Cúcala", "Canto a La Habana", "Tres días de
      carnaval", "Lo tuyo es mental", "La vara y la moneda", entre otros,
      y el "biográfico" "La dicha mía".

      Es la atracción principal de la Fania All Stars, con la cual graba
      en el Roberto Clemente de Puerto Rico el inmortal "Bemba colorá" y
      visita no solo el continente americano, sino que llega a Europa,
      Asia y Africa. Ataviada de estrambótica vestimentas, llamaba la
      atención la emergía que ponía en el escenario, causando verdadero
      furor entre el público que la hizo su favorita. La maquinaria
      publicitaria del sello de Massucci relanza su carrera y la convierte
      en la "Reina de la Salsa" o "Reina de la Música Latina".

      Los 70s marcaron la época de oro de Celia en la SALSA, que la volvió
      una de sus figuras más representativas, sin haber tomado parte en el
      nacimiento del movimiento. La crítica especializada también se
      rindió hacia la "Guarachera de Cuba", siendo nombrada sucesivamente
      como la mejor cantante femenina. Por entonces, graba su primer LP
      con Willie Colón (destaca el super hit "Usted abusó"), un disco
      marcado por la innovación y el estilo "panamericano" de los arreglos
      del trombonista, bien complementados por la voz de la guarachera.

      Es un hecho que, a diferencia de otros intérpretes contemporáneos
      suyos que nunca se adaptaron al nuevo estilo musical de dicha década
      (ejemplo Daniel Santos o Celio González sólo para mencionar un par
      de nombres), Celia supo aprovechar el apoyo publicitario con que
      contó y tuvo el talento necesario para convertirse en la voz
      femenina salsera por excelencia.

      Dicho en otras palabras: un nuevo aficionado que escuchara por
      entonces sus discos con Willie, Pacheco o la Fania, aceptaría de
      inmediato que se trata de una "cantante salsera", sin distinguirla
      de otros vocalistas como Héctor Lavoe, Ismael Miranda, Andy Montañez
      o Frankie Hernández y nunca imaginaría que esa misma voz ofreció dos
      décadas atrás una serie larga de éxitos con un sonido como el de la
      Matancera, con una solvencia y propiedad propios también para el
      estilo de aquel entonces en Cuba.



      En una actuación con la Fania en 1977, se une por única vez en la
      tarima con el Sonero Mayor Ismael Rivera, haciendo un sensacional
      contrapunto en el tema "Cúcala". Se reencuentra con Tito Puente en
      los dos homenajes a Benny Moré (años 77 y 78), el primero de los
      cuales recibe un premio Grammy. El New York Daily New la nombra
      Mejor Vocalista Femenina en el 77 y 79, lo mismo que lo hace la
      prestigiosa revista Billboard en 1978.

      Con el All Stars nos regalaría por entonces la deliciosa versión en
      estudio del tema "Isadora" y en 1979 graba un LP con la Sonora
      Ponceña, que incluye el peruano "Fina Estampa" de Chabuca Granda y
      el "Soy Antillana" de la boricua Marilyn Pupo, que se convierte en
      éxito significativo en el Caribe, al proclamar que ella no solo es
      cubana, sino también puertorriqueña y en general antillana. La
      realidad nos diría que Celia no sólo era antillana, ya que, como
      dijimos al comienzo, su arte desbordó fronteras.

      En los 80s, Celia mantenía su lugar privilegiado en el mundo
      salsoso. En 1981 el colombiano Umberto Valverde le dedica su libro
      Reina Rumba, evidencia del aporte importante de la sonera a la
      cultura popular latinoamericana. Sigue grabando con el All Stars y
      con Colón hace un nuevo disco que incluye temas como "Apaga la
      luz", "Dos jueyes", "Mi caso" y "Latinos en Estados Unidos".

      En 1982, se reencuentra con la Sonora Matancera en el disco Feliz
      Encuentro, donde nostálgica y emocionada sonea: "está tocando
      Papaíto/ también cantando Rogelio/ y está cantando Caíto/ miren qué
      bonito sueño". Un año después graba con Ray Barretto y Adalberto
      Santiago el Tremendo Trío que trae "Nadie se salva de la
      rumba", "Debes callar", "Así empezó el son montuno" y "Derrepente",
      mientras que en 1985 participa en el último Homenaje al Beny de
      Puente y graba el último de sus seis LPs con Pacheco.

      Ese mismo año hace un concierto con Tito Puente en el Centro de
      Bellas Artes de San Juan Puerto Rico y en 1986 graba el Viva la
      Charanga con Fania All Stars y es invitada por la dominicana Angela
      Carrasco para el tema "La Candela". Ese año recibe la Medalla de
      honor Ellis Island, otorgada por la National Ethnic Coalition.

      En 1982 Celia Cruz actúa por vez primera en la Feria del Hogar de
      Lima, Perú. Repite la Feria en 1984 (año en el que también actuaron
      Rubén Blades con los Seis del Solar y José "Cheo" Feliciano con
      Louis García), primera vez que la veo en una tarima, acompañada de
      Aníbal López y la Unica.

      Sin embargo mi recuerdo principal con Celia ocurre en Agosto 1987,
      cuando recibe el New York Music Award a la mejor artista latina y
      llega a Lima con la orquesta de Tito Puente. Acababan de realizar
      una recordada presentación en el teatro Apollo de New York y se
      habián presentado en el show de entrega de los Grammys americanos
      cuando los peruanos pudimos apreciar en tres noches consecutivas a
      Celia y Tito, pareja musical que recorrió el mundo como los mejores
      exponentes del ritmo afrocaribeño.



      Ese mismo año, la "Gracia Divina" convoca a 250,000 personal en el
      Carnaval de Tenerife, España, nueva plaza importante para la Salsa,
      principalmente debido al nuevo estilo de la Salsa romántica y graba
      The Winners, su último disco con Willie Colón, con quien aparece
      cantando (de esa placa) el tema "Son Matamoros" en la película Salsa
      It's Hot.

      Ya era motivo de interés a nivel mundial y Celia es protagonista en
      1988 de un documental de la BBC de Londres titulado Mi Nombre es
      Celia Cruz. Artistas de otros géneros empiezan a reconocer su
      talento y la invitan a grabar. Es así que participa en el original
      Rei Momo del escocés David Byrne, junto a otros músicos latinos,
      cantando "Loco de amor". El escocés todavía recuerda
      impresionado: "Celia cantaba a un metro del micro y aún tapaba mi
      voz". Mientras siguen los discos y presentaciones con la Fania All
      Stars (¿recuerdan "Bamboleo"?), Celia logra ganar su primer Grammy
      (americano) en 1989 por su disco Ritmo en el Corazón, con Barretto.

      Ese mismo año le dedican (junto a Quique Lucca, fundador de la
      Ponceña) la edición del Día Nacional de la Salsa en Puerto Rico y
      participa en Junio de la celebración de los 65 años de la Sonora
      Matancera en New York y recibe el doctorado en música de la
      Universidad de Yale. Los reconocimientos continúan y en 1990 la
      principal calle de la Pequeña Habana en Miami recibe el nombre de
      Calle Celia Cruz. El 90 también, ella recibe una Estrella en el
      Paseo de la Fama de Hollywood

      Es precisamente Hollywood quien la convoca para un papel en la
      adaptación cinematográfica de la novela Los Reyes del Mambo cantan
      Canciones de Amor de Oscar Hijuelos. Su otra experiencia fílmica
      sería años después en The Perez Family.

      Es 1991 y Celia graba nuevamente con Tito en el famoso LP 100 de El
      Rey del Timbal para el sello RMM del dominicano Ralph Mercado. Ese
      año la Reina repite visita a Perú, contando siempre con una gran
      acogida por parte de sus seguidores.

      Un año después graba su último disco en Fania titulado Tributo a
      Ismael Rivera, bajo la producción de Louie Ramírez, para ingresar
      formalmente, en 1993, al catálogo de RMM. Ese año participa en la
      Combinación Perfecta, jam session de soneros de la disquera donde
      alterna con el venezolano Oscar D'León entre otros y se edita su CD
      Azúcar Negra, donde participa la cubana Gloria Estefan.

      Al año siguiente recibe en la Casa Blanca la Medalla Nacional de las
      Artes de parte del presidente de los Estados Unidos Bill Clinton.
      Cantautor importante y fanático confeso de Celia, el también cubano
      Willy Chirino le produce ese mismo año el CD Irrepetible, mientras
      ella también forma parte de la producción Familia RMM en Vivo.

      En 1995 Bárbaro Records, división de Música Latina Internacional
      (exFania) edita cinco CDs conteniendo grabaciones radiales de los
      50s, en las que Celia es acompañada por la Matancera, Ernesto
      Duarte, Senén Suárez, Carlos Ansa y la Riverside.

      A la vez que sus presentaciones en distintos escenarios se mantienen
      (para entonces era acompañada regularmente por la banda de José
      Alberto "El Canario"), Celia incursiona en México en el mundo de las
      telenovelas y aparece en los CDs Viva Colombia (del 96 pero grabado
      en Cali el 95) y Bravo (del 97) del Fania All Stars. Perú la recibe
      a finales de 1996 y en 1998 es la atracción principal de la segunda
      edición del Festival Chimpun Callao, acompañada por El Canario y su
      orquesta.

      Celia alternó con los grupos de rock y pop Los Fabulosos Cadillac,
      Jarabe de Palo y los intérpretes Wyclef Jean, Dionne Warwick, Patti
      Labelle, Dyango, Caetano Veloso, Lola Flores y los caribeños India,
      Johnny Ventura y Kinito Méndez. Algunas de estas asociaciones se
      incluyen en una recopilación titulada Celia's Duets, editada en
      1997. Para entonces ya es evidente cierta merma en sus cualidades
      vocales que provoca que los arreglos de sus temas deban bajar de
      tono para lograr el acompañamiento adecuado.

      El 25 de Octubre de 1997 la ciudad de San Francisco, California,
      instituye el Día de Celia Cruz. En 1998 es invitada por Chirino a
      interpretar a dúo el tema "Cuba qué lindos son tus paisajes", que
      nos hace recordar el sensacional "Canto a La Habana" de su disco del
      74 con Pacheco. Ese año aparece Mi vida es cantar, con arreglos de
      Isidro Infante. La carrera de Celia reverdece y coge un nuevo
      impulso gracias al hit "La vida es un Canaval", escrito por Víctor
      Daniel. Esto ya que, según la propia cubana, ella seguía grabando
      nuevas producciones pero sentía que a lo mejor no debía continuar en
      eso, ya que el público masivo le seguía pidiendo los temas que hizo
      con la Sonora y los salseros de los 70s.

      La recepción a la composición del argentino Víctor Daniel fue
      estimulante para ella y le permitió ofrecer, después de muchos años,
      un nuevo impacto para sus seguidores, los antiguos y los nuevos. Así
      como en los 70s se adaptó eficientemente al nuevo estilo de la salsa
      newyorquina, Cruz, a punto de llegar un nuevo siglo, fusiona su
      estilo haciéndolo menos tradicional y más contemporáneo.

      A nuestro juicio, las concesiones fueron demasiadas (desde ese hasta
      su último disco, la oferta de Celia no se limita al sonido clásico
      salsero, sino que apela al pop y otras variantes musicales) pero las
      ventas respondieron nuevamente, como en la época de los Discos de
      Oro de antaño. Podría decirse que, así como en los 70s Celia se
      adaptó la "naciente" Salsa de New York, a fines del siglo XX ella
      busca integrarse a los nuevos tiempos sin insistir en
      lo "tradicional" (que no le estaba aportando resultados, desde el
      punto de vista comercial) y buscando mantener su personalidad
      artística.

      Por ese entonces, participa también en el documental Yo Soy del Son
      a la Salsa del cubano Rigoberto López, donde aparece al lado del Rey
      Tito Puente en una amena charla, ocurrida en el restaurante de éste
      último en New York.

      La última vez que Celia Cruz llega a Perú se da en Junio 1999, para
      presentarse en el festival musical de la Feria de San Pedrito en la
      ciudad de Chimbote. Ese año recibe el Premio a la Herencia Latina de
      la Sociedad Americana de Compositores.


      Pedro Knight, Tito Puente y Celia Cruz


      Espere la segunda parte de este articulo en nuestra próxima entrega
      la cual toca temas como los Grammy, sus ultimos dias y su paso por
      Peru.



      Eduardo Livia
      LaConga.org
      P E R U
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