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Mis ideas sobre el kalim o simi (era: Io necesita un traduktion de iste propositiones re le kalime).

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           Hola a todos.        Dado que este mensaje no va a ser enviado solamente a la lista Kalim sino a otras listas de lingüística, os pondré en
    Mensaje 1 de 1 , 4 jun 2004
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             Hola a todos.

             Dado que este mensaje no va a ser enviado solamente a la lista Kalim sino a otras listas de lingüística, os pondré en antecedentes. En la lista Kalim voy a poner este mismo mensaje como fichero de texto (sin tablas ni gráficos), con el nombre "Mis ideas sobre el kalim o simi.doc". Usaré un lenguaje lo más llano posible, sin tecnicismos inútiles y sin abreviaturas crípticas.

             La lista Kalim (dirección: http://groups.yahoo.com/group/kalim/) está dedicada a la construcción de una lengua planificada universal no eurocéntrica y no occidental, sino neutral y mundial.

             En principio, muy bien. Pero, en la práctica, los componentes del grupo recaen en el viejo y completamente estéril monolingüismo en inglés como lengua de trabajo. Esto implica que a todo interesado por construir el nuevo idioma se le supone un conocimiento básico de inglés, tanto pasivo como activo. Todo el examen del material, las discusiones, las votaciones, etcétera, se hacen exclusivamente en inglés. Si alguien (como en mi caso) no conoce inglés y así lo manifiesta, obtendrá alguna traducción de material en inglés, pero el malestar por su "insolidaria" actitud y hasta las dudas sobre su sinceridad no faltarán.

             Lo que pasa, sencillamente, es que tiene mucha dificultad progresar de las lenguas planificadas auxiliares como "hobby" o pasatiempo sin interés comunicativo real a usarlas como alternativa de verdad al enorme esfuerzo de aprender bien una lengua étnica para la comunicación internacional; eso tiene mucha más dificultad de lo que creen los cándidos.

             La gente tiene intereses. Yo también, por supuesto. A pesar de la moderna demagogia sobre "lo fácil y deseable que es el bilingüismo", el aprendizaje a fondo de dos o más lenguas muy diferentes entre sí es un esfuerzo tan grande que todo el que puede evitarlo huye de él.

             Una lengua internacional auxiliar en serio no está para complementar al inglés, sino para sustituirlo. A mí, que no sé inglés y que me niego sistemáticamente a aprenderlo, una lengua así me viene muy bien, pero viene muy mal a los que de verdad han aprendido con gran esfuerzo el inglés como segunda lengua.

             El círculo vicioso en todos estos intentos comienza cuando "por cortesía" se sugiere a todos los miembros que se expresen en inglés, se refuerza cuando esa "cortesía" se convierte en obligación (incluso bajo amenaza de violencia o expulsión) y se cierra cuando quien no sabe inglés observa que sin el inglés no puede entrar eficazmente en el grupo, mientras que los que son ya miembros del grupo o entran en él apenas tienen necesidad de una lengua auxiliar, porque todos se comunican entre sí en inglés. ¿Cómo podría yo escribir en inglés este largo mensaje? De ninguna manera; para presentarlo en inglés tendría que atreverme yo mismo a traducirlo o pedir a otro colega (soy traductor profesional) que por dinero o compañerismo me lo pusiera en buen inglés.

             Así, lo que había comenzado como un intento de superar el caos babélico se ha convertido en una pandilla de eruditos que divagan en inglés, sin ningún calendario ni deseo serio de sustituir el inglés por algo mucho más fácil de hablar. He participado (y sigo participando) en muchos grupos de ésos. Siempre la misma canción.

             En plan fino como Donald Harlow o en plan gamberro como Javier Barrio Fernández, el resultado es éste: ¡nada!

             El círculo vicioso se rompe solamente cuando entran en el proceso algunos individuos decididos a no aprender jamás el inglés y a aprender, en su lugar, una lengua planificada auxiliar mucho más fácil, flexible y científica en vez del infame dogmatismo esperantista.

             Como a menudo los que podemos romper el círculo vicioso no tendremos ninguna lengua común, recurriremos con frecuencia a traducciones, y sobre todo al uso incipiente de la lengua que construyamos. No hay otro camino. Una lengua auxiliar viable se crea hablándola, no divagando sobre ella en inglés. Al revés: se trata de sustituir progresivamente el inglés (la lengua étnica dominante de turno) por esa lengua planificada auxiliar. Con las ideas claras sí que se avanza.

       

       

             En fin, ahora que ya he expuesto mi filosofía sobre el asunto, paso a desarrollar esa lengua auxiliar neutral, como me pide Alberto Colombo.

             Provisionalmente, no la llamaré "kalim" (demasiado difícil de pronunciar) sino "simi" (o sea, "lengua" en quechua).

             ¿Cómo debe ser el simi? Haré unos apartados.

       

       

             Uno: el simi como lengua real: oralidad social y cambio continuo.

             Éste es el punto fundamental, un punto olvidado por los numerosos planlingüistas aficionados que han sido y serán; un olvido nada casual. De Schleyer a George Boeree, estos aficionados han concebido las lenguas planificadas auxiliares como un hecho escrito cuya estructura no debe cambiar. En realidad, cualquier lengua real es un fenómeno social esencialmente oral y en continuo cambio bajo la ley del mínimo esfuerzo. Los académicos no crean lenguas ni las mejoran; eso solamente lo hace el pueblo que habla. Si por los académicos y eruditos fuera, el pueblo haitiano todavía soportaría la infame ortografía del francés e incluso las penosas declinaciones del latín. Pero el pueblo haitiano simplificó la ortografía, la fonética y la morfología del francés, profundizando la racionalización que el francés consiguió sobre el latín. Hoy, el haitiano es bastante más fácil de aprender y usar que el francés o el latín. Lo hizo el pueblo. No los académicos ni los eruditos.

             Así que no importa mucho si el diseño de partida es mediocre o seriamente defectuoso; ya se encargarán los hablantes de pulirlo según sus intereses.

             Lo llamemos simi o lo llamemos kalim, lo fundamental es que los hablantes lo usen y modifiquen a su conveniencia.

       

             Dos: fonética y ortografía.

             El alfabeto latino sin signos diacríticos es hoy un estándar de hecho universalmente aceptado y conocido. No existen en general situaciones en que este alfabeto no pueda ser escrito y leído con los medios habituales de escritura. Y no hay ningún otro sistema de escritura con estas buenas cualidades en la práctica. Por tanto, el alfabeto latino sin signos diacríticos, en su conjunto de letras "a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z", es la mejor elección. No debe haber diferencias semánticas entre mayúsculas y minúsculas, pues eso provoca serios  problemas tipográficos y confusión al hablar. Puede surgir una pregunta: ¿no es demasiado reducido este alfabeto? No, porque fonológicamente los experimentos muestran que en toda lengua real con más de veinte o veinticuatro fonemas se producen numerosos fenómenos de asimilación y confusión fonémica. De modo que es posible y conveniente usar el alfabeto latino, con la seguridad de que no habrá más fonemas que letras disponibles. Claro está, la asignación de valores fonéticos debe ser lo más "natural" posible, una "t" será una consonante dental sorda, no una consonante nasal bilabial como la "m". Algunas letras tienen históricamente un valor fonémico muy variable; esto afecta sobre todo a las letras "c j q w x y z". Para estas pocas letras "dudosas" se usará una asignación fonémica ampliamente representada ya en la práctica; la elección siempre será arbitraria, pero se puede evitar que sea antihistórica y confundente; algunas lenguas planificadas auxiliares han atribuido a la letra "q" un valor nasal gutural, algo así como "ng". Esto no es aceptable, claro.

             Mi propuesta de asignación fonémica a cada letra es como sigue. Las letras "a b d e f g h i k l m n o p r s t u v" tendrán el valor fonémico predominante y central de hecho en las lenguas que usan alfabeto latino. Por eso este grupo de letras necesita pocos comentarios. Matizaré que la letra "h" debe pronunciarse muy fuerte, permitiendo un rango de pronunciaciones entre la "h" del Alfabeto Fonético Internacional y la "x" de ese mismo alfabeto (que equivale fonéticamente a la "j" del castellano); una pronunciación muy floja, inaudible o casi inaudible como pasa en alemán, inglés, vascuence, maltés y otras muchas lenguas, es inadmisible en una lengua planificada auxiliar. La "r", por su parte, tendrá un amplio rango de realización, desde la variante lateral vibrante (sencilla o múltiple) típica del castellano o el italiano, hasta la variante gutural típica del alemán o el francés, y también frecuente en portugués o en brasileño; cualquiera de estas variantes o una forma intermedia entre ellas es admisible, siempre que no produzca una "r" muy floja, una "r" aproximante escasamente audible como en inglés. La "s" siempre será una sibilante sorda, nunca una sibilante zumbante (sonora). La sibilante zumbante sonora siempre se escribiría como "z", según veremos a continuación. Para el grupo de letras "c j q w x y z" propongo la siguiente asignación fonémica. La "c" siempre como "ch" del castellano o como africadas dentosibilantes contiguas (uólofo, mandinga, parcialmente el italiano y parcial o totalmente otras lenguas). La "j" como una palatal sonora fuerte, semejante a una "ll" muy fuerte del castellano (francés, rumano, portugués, brasileño y otras lenguas). La "q" como una "k" retrofleja, con la lengua muy hacia atrás (quechua, aimará y otras lenguas). La "w" como una "u" semivocal (inglés, suajelí, indonesio, maltés y otras muchas lenguas). La "x" como la "s" estirada del Alfabeto Fonético Internacional: es una consonante sibilante palatal, parecida a la "s" pero con la lengua muy hacia atrás, como se da en la "ch" del castellano de Cádiz, en la "ch" del francés y en la "sh" del inglés ("x" siempre en maltés, parcialmente en luso y balcavarés, y total o parcialmente en otras lenguas). La "y" como una "i" semivocal (inglés, castellano, quechua y otras lenguas). La "z" como una "s" sonora, muy fuerte y zumbante (inglés, francés, portugués, brasileño y muchas otras lenguas). La experiencia desaconseja usar dífonos como "x" (ks) o dígrafos como "ch", por  muy frecuentes que sean en castellano y otras lenguas; los dígrafos y los dífonos  son una fuente constante de confusión, tanto en la teoría como  en la práctica. Y su eliminación no causa notables problemas; formas como "sekso" (sexo), "fetixe" (fetiche) y "cokolate" (chocolate) mantienen en general un fácil reconocimiento gráfico y oral.

             Esto nos da un total de veintiséis fonemas. Son demasiados para una lengua internacional, obviamente. ¿Cuáles descartar? En principio, los más próximos mutuamente: sugiero descartar las dos semivocales "w", "y", sustituyéndolas sistemáticamente por "u", "i" respectivamente. La "z" se parece mucho a la "s", así que también se puede suprimir y sustituir por la "s" (que, así, puede pronunciarse más o menos zumbante). La "q" se parece mucho en sonido a la "k", y se sustituiría siempre por la "k". Pero ya otras situaciones como la pareja "c-x", la pareja "x-j" o la pareja "b-v" son más delicadas. Aunque también se trate de sonidos no muy diferentes mutuamente, el alto rendimiento semántico de esas oposiciones en las lenguas reales aconseja ir, de entrada, con cautela a la hora de suprimir más fonemas. De momento, sugiero veintidós fonemas: "a b c d e f g h i j k l m n o p r s t u v x".

             El tono musical silábico, la longitud silábica y el acento tónico deben descartarse de entrada ya como elementos semánticamente distintivos; su uso en las lenguas reales es esporádico y frecuentemente falible, cambiante o en regresión. Por tanto, no se representarán nunca gráficamente.

             ¿Qué fonotaxis o estilo de pronunciación utilizar? En principio, el fondo común a las lenguas neolatinas y a las lenguas malayopolinesias ha demostrado una gran claridad fonética y una importante estabilidad de pronunciación. Además, quienes no usan esta fonotaxis (como los hablantes de inglés, de georgiano o de chino) alcanzan rápidamente su uso activo y pasivo, cosa que no puede decirse a la inversa; un hablante de castellano difícilmente coge las vocales del inglés, y un hablante de indonesio difícilmente coge los tonos del chino y sus numerosas consonantes palatales. O los largos grupos policonsonánticos del georgiano.

             Así que es recomendable usar los veintidós fonemas que he sugerido, con predominio abrumador de la sílaba acabada en vocal, sea formada por una sola vocal, sea formada por una sola vocal más una sola consonante. Las demás combinaciones silábicas deben ser raras. Se deben evitar los fonemas dobles o geminados ("tt", "ee", etcétera) porque frecuentemente no se distinguen bien de los simples. No debe haber más de tres consonantes juntas o de tres vocales juntas. Se debe evitar que una sílaba termine en dos consonantes, especialmente a final absoluto de palabra. Palabras como "astr" (astro) y "fundament" (fundamento) resultan inviables en pronunciación relajada (que tiene que ser la pronunciación habitual en toda buena lengua internacional). Una simple vocal de apoyo soluciona el problema sin hacer oscuras las raíces semánticas: "astro", "fundamento".

             El acento tónico principal, en las palabras polisílabas, debería recaer en la penúltima vocal.

             Y, en general, se deben evitar las combinaciones fonéticas que se pueden escribir pero difícilmente se pueden pronunciar. Así, una diferencia como la que en esperanto existe entre "manpremo" (apretón de manos) y "mampremo" (apretón de mamas) es totalmente rechazable, primero porque a final de sílaba difícilmente se distingue una "m" de una "n", y segundo porque ante consonante labial (b, p, f, v) toda consonante nasal se labializa intensamente. Lo recomendable es no hacer nunca distinciones semánticas entre "m" y "f" a final de sílaba, y escribir siempre "n" antes de consonante (dejando al hablante que pronuncie ese sonido nasal de modo más o menos dental, palatal, gutural o labial según su comodidad).

       

             Tres: Vocabulario.

             Como sabemos, éste es el punto central que diferencia al simi (o kalim) de la mayoría de las lenguas planificadas auxiliares anteriores. El simi pretende utilizar un vocabulario neutral (no eurocéntrico) pero viable.

             Esto implica que las raíces tienen que ser fácilmente reconocibles a primera vista y a primera escucha. Un caso como el del volapuque (volapük) es totalmente inviable. Raíces semánticas deformadas e irreconocibles, raíces semánticas inútiles.

             Pero si queremos hacer una lengua auxiliar viable, no una lengua de juguete, es forzoso que el vocabulario esté tomado principalmente de las lenguas más habladas. Podemos, por ejemplo, tomar el noventa por ciento de vocabulario del irlandés o del quechua, o del turco; pero, aunque son tres lenguas con un importante número de hablantes, una elección así haría irreconocible la lengua para la gran mayoría, y se rompería la neutralidad fundamental en este tipo de proyectos. Ya el uso del alfabeto latino es una (imprescindible, eso sí) concesión a las lenguas europeas occidentales, así que no desequilibremos todavía más la balanza por parcialidad hacia pocos hablantes. El que no hable lenguas túrquicas, por ejemplo, tendría que aprender de memoria casi todo el vocabulario de una lengua planificada auxiliar basada reconociblemente en el vocabulario del turco común en Turquía. Del mismo modo que quien no habla lenguas neolatinas ni inglés tiene que aprender de memoria la mayoría del vocabulario de la interlingua, el occidental, el esperanto, el ido o el novial.

             Para empezar y simplificar, lo cierto es que hay unas dos mil raíces semánticas simples internacionales sin competencia posible, que por eso suelen aparecer en todas las lenguas planificadas auxiliares. Las raíces de "chocolate", "internet", "democracia", "taoísmo", "orangután", "teléfono", "sauna", "bumerán", "perestroika", "cacarear", "gong" y muchas otras no tienen rival. Penetran hoy en todas las lenguas nacionales, incluso (como citas, carteles, emisiones radiotelevisivas, etcétera) en lenguas muy reacias al extranjerismo fonético, como el chino. Y las onomatopeyas más frecuentes, obviamente, entran en este grupo.

             Así que lo primero es establecer una lista de estas dos mil raíces internacionales. Y matizo que internacionales, no meramente occidentales. Una raíz como la de "democracia" es inequívocamente internacional y mundial, pero contra lo que pueda parecer a un ingenuo, la raíz de "parlamento" como cámara de representantes políticos no lo es. Los parlamentos han existido desde hace mucho entre pueblos de lengua no neolatina ni inglesa, por consiguiente con muchas denominaciones autóctonas que fonéticamente no se parecen en nada a "parlamento". La palabra "parlamento" es solamente occidental.

             El mínimo para hablar desde el principio en una lengua planificada auxiliar está en unas seis mil raíces semánticas simples. Así que hacen falta otras cuatro mil. El problema es que esas cuatro mil raíces difieren fuertemente entre las lenguas más habladas.

             Como la mayoría de las raíces internacionales tiene origen occidental, un primer criterio neutralizante es añadir muy pocas raíces occidentales en el grupo de las cuatro mil raíces "disputadas". Sugiero unas quinientas raíces occidentales más, principalmente para términos técnicos como "universidad" o "petróleo". Estas quinientas raíces occidentales se escogerían por su amplia difusión y su fácil pronunciación.

             Pero todavía quedan tres mil quinientas raíces sobre las que no es fácil el acuerdo. Añadir más raíces occidentales arruinaría el simi o kalim. Volcarse en unos pocos grupos levantaría el resentimiento de millones de hablantes. En particular, no es viable la exclusión de amplias áreas geográficas por el hecho de que en ellas se suela hablar la lengua de un colonizador; por ejemplo, excluir las lenguas nativas americanas porque la gran mayoría de los americanos hable hoy alguna lengua europea, arruinaría nuestro proyecto con toda seguridad.

             En la práctica, parece que el doble criterio de mayoría demográfica y mayoría geográfica de zonas asegura la neutralidad.

           En su etapa inicial, el simi ha tomado como cantera semántica las siguientes lenguas: chino mandarín, inglés, hindí, castellano, ruso, árabe estándar, malayoindonesio y japonés. Son ocho lenguas en total. Pero esta cantera excluye totalmente las lenguas autóctonas de América, África y Australia. No es aceptable, porque no es neutral. En cambio, si incluimos al menos una lengua nativa (de las más habladas, claro) americana, africana o australiana, mantenemos la neutralidad. Por su carácter internacional, sugiero el quechua para América del sur, el esquimal (inuí) para América del norte y el suajelí para África. En Australia, el carácter local y poco numeroso de todas las lenguas autóctonas hace más dudosa la elección, pero incluso aquí podemos tomar alguna de las más habladas y que sea hablada en un vasto territorio australiano. El carduchara sirve para eso. La lista completa sería pues: chino mandarín, inglés, hindí, castellano, ruso, árabe estándar, malayoindonesio, japonés, quechua, esquimal (inuí), suajelí y carduchara. Doce lenguas en total.

             Hablamos de unas cuatro mil raíces semánticas simples que extraer de esas doce lenguas. Quinientas de ellas se repartirán entre inglés y castellano, digamos que trescientas para el inglés y doscientas para el castellano. Quedan tres mil quinientas raíces para repartir entre diez lenguas. Como el chino, el hindí, el ruso, el árabe, el malayoindonesio y el japonés tienen más hablantes o más peso internacional que el quechua, el esquimal, el suajelí o el carduchara, hay que primarlas ligeramente. Por tanto, para el chino, el hindí, el ruso, el árabe, el malayoindonesio y el japonés habrá cuatrocientas raíces semánticas en cada una de estas seis lenguas, lo que añade dos mil cuatrocientas raíces más. Con esto tenemos cuatro mil novecientas raíces cubiertas, casi cinco mil. Así que las mil o mil cien raíces semánticas se repartirían entre el quechua, el esquimal, el suajelí y el carduchara. Dando trescientas raíces al quechua y otras trescientas al suajelí, porque se hablan mucho más que el esquimal o el carduchara, quedan quinientas raíces por repartir, doscientas cincuenta para el esquimal y otras doscientas cincuenta para el carduchara. Y así se consiguen seis mil raíces semánticas simples, en total.

             Si aceptamos estos criterios sociogeográficos generales, cualquier elección de vocabulario es aceptable. Y no hay una sola posible, sino muchas. Por ejemplo, podemos tomar la raíz para "sol" del inglés (sun) del quechua (inti) o del indonesio (matahari). Las tres raíces son fácilmente pronunciables y no muy largas, así que cualquiera de ellas vale. Y también la forma "taiango" de origen chino mandarín. Incluso con la pérdida de los dos caracteres chinos, de los dos tonos, de una "i" semivocálica y de la consonante nasal gutural (emulada con dos consonantes seguidas, una nasal dental más una gutural sonora) e incluso con la adición de una vocal de apoyo, la forma "taiango" sigue siendo reconocible oral y gráficamente para un hablante de chino. En trascripción pinyín habitual de la República Popular China, "sol" se escribe "tàiyáng". La "à" indica tono descendente y la "á" indica tono ascendente. Tanto la "i" latina como la "y" griega son semivocales (silabeo tài-yáng). El grupo "ng" indica un solo fonema nasal gutural. Para la adaptación de palabras chinas se pueden tomar como base los numerosos píchines, criollos y sabires de base china hablados en el Sudeste Asiático y el Océano Pacífico, que suelen omitir los tonos y simplificar las consonantes. La forma "taiango" se pronunciará silábicamente con la división silábica de "ta-i-an-go", de "tai-an-go" o de "ta-ian-go", según preferencia del hablante, sin cambio ortográfico ni semántico.

             Lo esencial es, sencillamente, establecer un calendario a partir del cual ya queden disponibles las seis mil raíces semánticas simples. Y a partir de ese día hablar en simi utilizando esas seis mil raíces y la enorme cantidad de palabras compuestas que generarán. Luego se podrán discutir y cambiar las raíces semánticas simples, pero esa discusión y ese análisis se tienen que hacer en simi (kalim). No vale de nada discutir eso en inglés o cualquier otra lengua que no sea el propio kalim.

       

             Cuatro: Morfología y sintaxis.

             La abundante experiencia en lenguas territoriales y en lenguas construidas auxiliares ha dejado las cosas bastante claras: la morfosintaxis más recomendable es la morfosintaxis analítica posicional, como en inglés, chino o malayoindonesio. Es una sintaxis fácilmente reconocible y fácilmente aprendible desde otras tradiciones (como la morfosintaxis fuertemente declinativa y con flexión verbal que hay en el finlandés). Al revés, en cambio, hay un montón de problemas, como se ve en los estudiantes de lengua inglesa nativa que intentan hablar el castellano o el hindí.

             El orden recomendable para la frase simple, un orden frecuente en las lenguas reales y poco problemático, es el siguiente: sujeto, verbo y complementos del verbo. Los modificadores del sujeto pueden ir inmediatamente antes o después del propio sujeto. Las frases simples se enlazarán por conjunciones, preposiciones y posposiciones, evitándose las frases muy largas y complejas, de difícil comprensión incluso para el que las emite. Sin marcas que expliciten las funciones de sustantivo, adjetivo, artículo, verbo, modos o tiempos verbales, acusativo, vocativo, plural, etcétera y otros matices, se producirían frecuentes ambigüedades que ni el contexto ni la situación podrían aclarar. Por eso harán falta abundantes partículas separables o inseparables (preposiciones, prefijos, posposiciones y sufijos) para marcar los matices de la frase cuando haga falta, de modo ágil y claramente audible. Estas partículas nunca deformarán ni modificarán las raíces semánticas a las que se apliquen; cosas como "responder, responsabilidad, respuesta" (tres variantes fonéticas para la misma raíz, "respond", "respons" y "respues") son totalmente inadmisibles.

             El principio analítico y posicional no es un dogma y no debe tomarse como una "prohibición" del hipérbaton (cambio de orden en la frase) y de las formas sintéticas; de hecho, toda lengua suele incorporar sin problemas algunos rasgos de hipérbaton y de sintetismo morfológico. Por ejemplo, quizás los hablantes prefieran el plural por sufijo inseparable en "s" al plural con sufijo separable en "pela" (propio de píchines del Océano Pacífico). O pueden optar por una solución intermedia, un sufijo separable, en realidad una posposición. De este modo, "kitabo" sería "libro", mientras que "kitabo pela", "plura kitabo", "kitabos", "kitaboes", "kitabo es" o "kitabi" sería "libros", en plural. Una proposición específica de acusativo puede permitir colocar el objeto directo a principio de frase, si así se lo quiere destacar.

             Los idiotismos morfosintácticos, como atribuir género gramatical a las cosas asexuadas ("el" rubí, pero "la" esmeralda), las irregularidades en la conjugación verbal o en el plural del sustantivo, las contradicciones como "no veo nada" (en teoría, igual a "veo algo"), etcétera, se evitarán tajantemente. Puede parecer una perogrullada lo que acabo de decir, pero con casos como la interlingua o el occidental merece la pena repetir algo obvio: que los destinatarios reales de lenguas planificadas auxiliares son en general gente de mediocre o pobre destreza lingüística, incapaz de manejarse con irregularidades sutiles que hay que aprender de memoria y además frecuentemente matizar caso por caso. Y reconozco sin disimulos que estoy entre esos mediocres a la hora de aprender lenguas extranjeras. Un superdotado en lenguas no necesita hoy otra cosa que aprender inglés.

             En fin, en morfología y sintaxis lo esencial es preparar un cuadro de entrada sencillito y fácil de usar, que ya se ocuparán los hablantes de modificarlo a su conveniencia.

       

             Cinco: el típico texto de Alexander Gode, bilingüe en castellano y en simi.

             Este texto de Alexander Gode es frecuente al comparar y traducir lenguas planificadas auxiliares, porque es corto y claro pero con cierta dificultad estilística y semántica, poniendo así a prueba la capacidad expresiva de la lengua planificada en cuestión.

       

       

             En mi traducción al castellano (un poco literal, intencionadamente literal):

             El sol dice:

             Me llamo sol. Soy muy brillante. Me levanto al este, y cuando me levanto, es de día. Miro por tu ventana con mi ojo brillante como el oro, y te digo cuándo es tiempo de levantarte. Y te digo:  Perezoso, levántate. No brillo a fin de que te quedes en el lecho a dormir, sino para que te levantes y trabajes, para que leas, y para que te pasees.

             En el original (escrito en interlingua):

             Le sol dice:

             Io me appella sol. Io es multo brillante. Io me leva al est, e quando io me leva, il es die. Io reguarda per tu fenestra con mi oculo brillante como le auro, e io te dice quando il es tempore a levar te. E io te dice:  Pigro, leva te. Io non brilla a fin que tu resta al lecto a dormir, sed que tu te leva e labora, que tu lege, e que tu te promena.

             En la traducción paródica que el propio Alexander Gode hace a una hipótetica lengua auxiliar semánticamente neutral:

             Mata-hari yu:

             Wo-ti nama mata-hari. Wo taihen brillante. Wo leva wo a est, dan toki wo leva wo, ada hari. Wo mira per ni-ti fenestra sama wo-ti mata brillante como kin, dan wo yu ni toki ada tempo a lavar ni. Dan wo yu ni: Sust, leva ni. Wo non brilla sam-rap ni tomaru a toko a nemuru, sed wo brilla sam-rap ni leva ni, dan que ni saru kam, ni yomu, dan ni aruku.

             En mi traducción al kalim:

             inti iuar:

             mio namar inti. mio taihen brijante. mio levar mio desde iste, dan toki mio levar mio, esar hari. mio lukar akros tua fenestra sama mia mata brijante komo kin, dan mio iuar ta tuo toki esar tenpo para levar tuo. dan mio iuar ta tuo: susto, tuo leven tuo. mio non brijar sanrape tuo tomarar en toko para nemurar, isda sanrape tuo levar tuo dan sanrape tuo sarkamar, sanrape tuo yomar dan sanrape tuo arukar.

       

             Obviamente me inspiro en la traducción hecha por Alexander Gode, convirtiendo su sarcasmo (Gode sólo acepta auxilenguas de tipo occidental) en algo aprovechable. Pero introduzco algunos cambios. Asi, pongo un sufijo de infinitivo, que sirve para formar el infinitivo verbal y cualquier otro tiempo o modo verbal si (como casi siempre) no hace falta precisar más. El sufijo de infinitivo es "ar", y se pone tras la raíz que verbalizar. El sufijo de imperativo es "en", y lo uso en una frase donde el mero infinitivo podría ser ambiguo. Utilizo pronombres y adjetivos posesivos de raíz neolatina. Sustituyo el indonesismo "mata-hari" por el quechuismo "inti", que es más breve y evita la algo oscura metáfora (mata-hari significa "ojo del día"). Pongo vocales de apoyo en las palabras terminadas en consonante que pueden necesitarlo. Uso la conjunción conjunción maltesa "isda", suprimiendo el carácter sonoro de la "z" maltesa con puntito encima. Uso el verbo inglés "lukar" (de "to look") en vez de "mirar", que es más confuso (puede significar "admirar" en lenguas occidentales) e introduzco algún otro vocablo (reconocible) de lenguas realmente habladas. No utilizo mayúsculas, pues pienso que escribir siempre en minúsculas no resta claridad a la lectura, y es lo más cómodo. La sintaxis es indoeuropea occidental, pero muy poco flexiva o conjugativa (como en inglés o en haitiano). La pronunciación del texto redactado por Alexander Gode (si su ortografía es fonética) es un buen punto de partida, que simplemente he regularizado ortográficamente y he suavizado evitando terminaciones consonánticas difíciles como "sust" y "sam-rap". He tomado de una página en portugués sobre interlingua los dos textos de Gode; puede haber erratas en esa página, cuyos textos me he limitado a copiar.

       

            Seis: calendario.

             En seis meses desde hoy a más tardar, el simi debe estar completo, o sea con los temas secundarios ya resueltos (pronunciación fácil, ortografía fonética, morfosintaxis regular predominantemente analiticoposicional, etcétera) y sobre todo con el gran tema nada secundario ya resuelto: las seis mil raíces semánticas simples reconocibles desde lenguas realmente habladas, y elegidas con criterio no eurocéntrico. Y desde ese día los interesados en el kalim (simi) deben hablar entre sí casi siempre en kalim, sólo secundariamente en inglés u otras lenguas.

       

             Cordialmente, de Alejandro Javier Casanova Domingo, mayo del año 2004.

       

       

       

       

             ----- Mensajes originales, por orden de aparición -------

       

             (Mensaje de Alejandro Javier Casanova Domingo, escrito originalmente en interlingua).

             Salute.

             Io necesita un traduktion de iste propositiones re le kalime.

             Io non konprenda le anglese, ma io konprenda le linguas neolatino plus usate e le linguas planifikate plus usate: kastiliano (espaniol), luso (galeko, portugese, brasiliano), balkavarese (balearik, katalan, valencian), francese, italiano, romaniano, volapuk, esperanto, ido, interlingua, okcidental, novial, ikuso, ulango, ecetera.

             Le tekstos apara infra, in anglese.

             Multe gratias, de Alexandre Xavier Kasanova Domingo.

       

             (Mensaje de Alberto Colombo, traducido por él mismo del inglés al italiano).

             non per fare polemiche, ma invece di far finta di non capire l'inglese, perchè non ci dai una mano a sviluppare kalim?

             non ti credo. Non credo che tu parli tutte quelle lingue senza sapere l'inglese.

             i dittonghi ai e au sono ammessi, ma i gruppi di consonanti no

             kalim non è tonale

             per dimostrare la derivazione del vocabolario, iniziamo con "acqua". Prima, esaminiamo la traslitterazione IPA delle parole nelle lingue-sorgente

             Ora procediamo di lingua in lingua, cominciando dal più popoloso. La parola mandarina dovrebbe essere mutata seriamente per rientrare nella fonologia kalim,

      così come la parola inglese. Ma la parola indi rientra bene. Quindi pani è la parola per acqua.

             Nota: quando nessuna fonte offre una parola che possa essere accettata in kalim senza doverla mutare oltre la riconoscibilità, cerchiamo in altre lingue

      popolose come bengali, portoghese, francese, tedesco o coreano. 

             L'ordine delle parole in kalim è strettamente SVO (Soggetto Verbo Oggetto) ...

             Tecnicamente, gli aggettivi non esistono e invece si usano i verbi. Il altre parole, invece di dire "l'uomo buono" o "il buon uomo", si dice "uomo è-buono", in cui il verbo è una sola parola. Questa è un'estensione di una tecnica usata dal cinese e da molte lingue africane.

             Non ci sono articoli, casi nè generi (sessi) in kalim

             come molte lingue asiatiche, marcare la pluralità nei nomi e il tempo o il modo nei verbi è possibile, ma non obbligatorio. Quindi non serve specificare se si stia parlando di un cavallo o più cavalli, o se abbiano mangiato, stiano mangiando o mangeranno.

             al contrario delle lingue asiatiche, kalim non ha classificatori, una caratteristica della grammatica cinese e giapponese che gli occidentali trovano molto difficile. 

            La struttura base di kalim è isolante, come il cinese, il vietnamese e, limitatamente, molte delle principali lingue europee come lo spagnolo e il francese, ma diversamente dal coreano, dal giapponese e dal turco. Questo significa che invece di decodificare lunghe parole con moltitudini di affissi, ogni unità di significato è separata (confronta l'esperanto "mi mangxis", in cui il verbo mangxi è modificato dal tempo-passato -- is --, col mandarino "wo chi le", in cui il marcatore di tempo perfetto "le" è separato dal verbo "chi").

           le domande si fanno aggiungendo la particella interrogativa "ma" (presa dal mandarino) alla fine della frase. Non serve nè cambiare l'intonazione nè la punteggiatura nè l'ordine delle parole (come in inglese)

             siccome i verbi hanno un "essere" incluso, non serve il verbo "essere". Per dire "sono intelligente", basta usare il pronome di prima persona singolare e poi il

      verbo per intelligenza.

             ci sono altre questioni da pensare, visto che creare una lingua è un compito spropositato. Per ora, queste idee presentano la mia visione di kalim, e come io penso che possa diventare la lingua più semplice ed efficace.

              il nome Kalim non è iscritto nella roccia. L'ho pensato perchè significa "lingua" in arabo, ma altri nomi sono decisamente possibili e forse persino

      preferibili.

       

              (Mensaje de Nathaniel, traducido automáticamente del inglés al castellano).

              Yo puedo traducirlo probablemente en español con un poco la ayuda, y quizá portugués y francés, pero yo no deseo tenerlo en todos los idiomas usted listó. Ellos no tienen nada que hacer con el alcance de este idioma, más mí complacer a los portavoces del Romance no quieren. Cualquiera de ellos debe poder entender español, portugués o francés con la dificultad pequeña. Y yo no me siento ciertamente como dar el tratamiento especial a los Esperantistas, Idists, Interlinguists, Volapukists ...that tonto, en mi opinión.  

            Si nosotros vamos a traducirlo, nosotros debemos hacerlo en los idiomas más mayores del mundo, no sólo idiomas del Romance. Y yo lo siento, pero cualquiera que habla Interlingua puede entender español o portugués o francés. Nosotros necesitamos estar hablando sobre un alcance más ancho aquí: nosotros necesitamos traducir esto en los idiomas como chino, hindi, el árabe, japonés, ruso, bengalí, malayo, coreano, el vietnamés, el etc. Nosotros no necesitamos hacer

             Nathaniel

       

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