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16034Elecciones británicas/ Derrota de Clegg/ Escocia: arrasan los separatistas

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  • ANALISIS GLOBAL
    6 may 2011
      ANALISIS GLOBAL
       
      Columnas que examinan las principales notas de la coyuntura mundial por Isaac Bigio, articulista de varios diarios iberoamericanos quien proviene de la London School of Economics
      Londres, 07 Mayo-2011
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      Londres. Año 16. Número 29. 100,000 EJEMPLARES
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      Súper jueves británico: súper-paliza a Clegg

      Independentistas arrasan en Escocia

       ¿Choque entre los parlamentos británicos?

       

       

      Súper jueves británico: súper-paliza a Clegg

       

      El jueves 5 de mayo se dieron varias votaciones en el Reino Unido. En todo el país se debía sufragar sí o no por la introducción de un orden de preferencias en el sistema electoral parlamentario. En la mayoría de los municipios ingleses fuera de Londres se elegían a sus concejos. Gales e Irlanda del Norte nominan a sus asambleas y Escocia a su parlamento. Además algunas pocas circunscripciones votaban por primera vez directamente por su alcalde o para remplazar a un parlamentario.

      Los dos grandes ganadores han sido el conservador primer ministro británico David Cameron y el nacionalista ministro primero escocés Alex Salmond.

      Cameron puso todo su peso en derrotar la reforma electoral garantizando la supervivencia del sistema de ‘quien gana se queda con todo’ que garantizó que su partido domine a Gran Bretaña durante el siglo XX.  El nivel de participación ha sido relativamente alto para un referendo (más del 40%) y el margen de triunfo ha sido de dos a uno. Por el momento los resultados muestran que solo Cambridge y algunos distritos de Londres y Glasgow votaron sí en un mar dominado por un contundente no.

      Además, los conservadores ganaron la mayoría de concejales y municipios en Inglaterra, aumentando levemente el número de éstos que conquistaron así como de asambleístas en Gales (país donde quedaron segundos por primera vez). Esto es algo significativo pues durante los 13 años de gobiernos laboristas el oficialismo perdía en las municipales.

      Otro punto a favor de los tories es que los pequeños partidos que están a su derecha (como el antieuropeo UKIP o los neonazis del BNP) quedaron casi sin concejales en Inglaterra.  

      Esta vez los laboristas no ganaron las distritales de Inglaterra, aunque sí crecieron su cantidad de concejales y concejos en un 50%. Encima, han ganado la mitad de la Asamblea de Gales con la mayor bancada que haya conocido ese país. En Escocia, donde inicialmente lideraban por 10 puntos en las encuestas, quedaron más de 10 puntos debajo de los nacionalistas.

      El nuevo líder laborista Ed Milliband, pese a que encabeza las encuestas, no logró una gran victoria. Una buena parte de las figuras históricas de su partido se opusieron a sus planteos por el sí a la reforma electoral. Hoy varios comentaristas postulan que la nueva estrategia laborista no funciona pues con Milliband los rojos se inclinaron a la izquierda llamando a oponerse a los recortes, cuando lo que ellos postulan es el retorno a la ‘tercera vía’ de Blair, lo cual les permitiría progresos en las zonas de capas medias en el sur de Inglaterra. Los partidarios de Milliband pueden retrucar que han logrado eliminar al centro laborista y que hoy el país a punta a retornar a la antigua polarización azul-rojo.

      Los liberales, en cambio, solo han acumulado desastres. Hace un año su líder Nick Clegg fue el triunfador de los primeros debates de candidatos al premierato británico en la historia e incluso llegó a disputar el primer puesto en las encuestas superando un 30%.    

      Sin embargo, hoy su impopularidad hizo que la gente rechazara la reforma electoral que ‘el tanto demandaba. El liberalismo ha perdido en todo el país. En Inglaterra han perdido casi la mitad de sus municipios y en Escocia a más de 2/3 de su bancada.

      En Mayo pasado Clegg se creyó muy astuto cuando hizo la primera coalición de gobierno de la historia entre los liberal-demócratas y los conservadores convirtiéndose él en el primer vice-premier de su partido.  Clegg rompió su promesa electoral de no incrementar las matriculas universitarias y fue aceptando el programa de recortes tory, todo ello ansiando que se de un referendo sobre la reforma electoral, algo que urgen para dejar de ser la cenicienta de la política británica.

      Empero, el abrazo que recibieron de los conservadores fue el del oso. Quienes recibieron el descrédito popular de los recortes fueron los liberales. Hoy los liberales han sido usados por los conservadores primero para que Cameron llega al poder, segundo para que haya apoyo al programa de recortes fiscales y tercero para que sean ellos quienes paguen la factura.  

      Tras estos resultados será inevitable que se produzcan levantamientos dentro del liberalismo pidiendo un cambio de líder y que se rompa la coalición. Cameron podrá hacer algunas concesiones para tratar de salvar a su aliado.

      De otro lado, en Escocia los nacionalistas han quitado votos a todos logrando que Salmond sea re-electo con la mayor votación que cualquier fuerza haya sacado en ese país. Tras ello él anunció que demandará más poderes para su parlamento y un referendo para separar a Escocia de Inglaterra.

      Ninguno de los partidos socialistas ha tenido un buen desempeño aunque los verdes pueden congratularse por haber crecido en sus pocos concejales y parlamentarios escoceses.

      El referendo que debía abrir paso a un sistema donde tuviesen más peso los partidos chicos ha terminado produciendo el efecto inverso. Los liberales y el Partido de Gales han perdido peso mientras que Inglaterra y Gales quedan polarizados entre tories (que ganaron en el primero) y laboristas (que vencieron en el segundo).

       

      PARTYCONSTREGNTOTAL+/-
      LAB28230+4
      CON6814+2
      PC5611-4
      LD145-1
      OTH000-1

      Resultados en Gales

       

         

       

         

      Independentistas arrasan en Escocia

       

      A menos de una semana de que el mundo estuvo pendiente de la boda del sucesor del trono del Reino Unido, el segundo país en tamaño y población que compone dicho Estado ha dado la mayor victoria electoral de la historia al Partido Nacional Escocés (SNP). Éste, por primera vez detentará la mayoría absoluta del parlamento de Edimburgo y podrá convocar a un referendo para decidir si la población les apoya en sus objetivos de independizarse y disolver el Reino Unido que Inglaterra y Escocia crearon en 1707.

      El SNP es el gran ganador de las elecciones británicas del 5 de mayo.

      Los 3 partidos tradicionales que existen en los 3 países de esa isla han sufrido distintos traspiés.

      Los conservadores ganaron en el referendo, han retenido el actual sistema de elección parlamentaria que les garantizó dominar el siglo XX de su país y han mantenido sus fuerzas, pero ahora deberán enfrentarse al ascenso del separatismo escocés.

      Los laboristas avanzaron en las elecciones a la asamblea de Gales y en las locales de Inglaterra, pero cayeron en su fortín escocés (país donde nacieron Blair y Brown). Su líder Ed Milliband, al igual que el del liberalismo Nick Clegg, perdieron en el referendo. El Partido de Gales retrocedió.

      El liberalismo se ha desplomado perdiendo cientos de concejales en Inglaterra y a la mayoría de su electorado en Escocia.

       El SNP ha crecido en un 50%  en su cantidad de votos y de curules. Ha superado los 900,000 votos (un 45% de casi 2 millones de sufragios). De las 129 bancas que componen al parlamento escocés, el SNP hoy detenta su mayoría (69, mientras que en las pasadas elecciones tuvo 47). En número de escaños los laboristas cayeron de los 46 (que obtuvieron tras las elecciones del 2007) a 37, los conservadores de 17 a 15 y los liberales de 16 a 5. Estos últimos no sacaron ni el 40% de lo que juntos obtuvieron los pequeños partidos y casi empatan con los verdes.   

      Hace 4 años el SNP llevó a su líder Alex Salmond a liderar su primer gobierno en la historia de dicha nación, pese a que solo contaba con 47 de los 129 parlamentarios escoceses. Si bien estaba 18 curules por debajo de la mayoría absoluta, le aventajaba por apenas un escaño a los 46 de los  laboristas.

      Escocia dejó de tener su propio parlamento cuando éste y su reino se integraron al que comandaba Londres en 1707. En 1999 Blair restableció un parlamento en Edimburgo con poderes amplios pero limitados. Escocia tiene su propio sistema de leyes y de educación muy distinto al de Inglaterra y Gales y también imprime sus propias libras esterlinas. Sin embargo, temas estratégicos como inmigración, defensa y política exterior siguen en manos del parlamento de Westminster.

      Los dos primeros gobiernos que emergieron del parlamento escocés fueron dominados por los laboristas (en 1999-2003 y 2003-2007), quienes, para traspasar la mayoría absoluta (que nunca tuvieron)  llegaron a aliarse a otras bancadas como la liberal. En el 2007-2011 el SNP hizo un gobierno minoritario.

      Esta es la primera vez en que el parlamento escocés dentro del Reino Unido va a tener a un partido que cuenta con la mayoría absoluta. Paradójicamente, esto se da al mismo tiempo que el parlamento de Londres es el primero de la postguerra en que nadie supera el 50% de éste y debe darse un gobierno de coalición.    

      Estuve en Escocia durante las elecciones y allí no se percibían manifestaciones separatistas. El SNP ha minimizado esa bandera y su fuerza radica en que puede reclamar ‘cosas positivas’ del resto de partidos mientras se niega a realizar los recortes tan radicales que Londres reclama.

      Por otra parte, el pro-trotskista Partido Socialista Escocés, que inicialmente tuvo un alto porcentaje, se ha dividido y desplomado. Ninguna de sus fracciones ni George Galloway, quien encabezara una escisión contra la guerra de Irak en el laborismo, han podido ganar un solo curul.

      El descrédito de éste y del anterior gobierno de Londres ha sido capitalizado por una fuerza moderada de centro nacionalista.  

      El SNP es reacio a las guerras y a elevar las matrículas, pide congelar los impuestos municipales y da prescripciones médicas gratuitas, mientras no cuestiona a la monarquía y al modelo económico.

      Para la mayoría de los escoceses hay una fuerte resistencia al conservadurismo de Thatcher y la presencia de un nuevo gobierno que promueve recortes es algo que hará que pueda crecer  el nacionalismo.

      Salmond ahora querrá que su país siga la vía de Canadá, Australia y Nueva Zelandia y se convierta en un país autónomo bajo la corona de Elizabeth II, el mismo que él sostiene tendría un modelo similar al de las monarquías escandinavas social-democratizadas con quienes comparte el mismo Mar del Norte y mucha herencia vikinga.    

       

       

       

       

       ¿Choque entre los parlamentos británicos?

       

      El Reino Unido, contrario a lo que muchos piensan, tiene dos parlamentos, los mismos que pueden adentrarse en un creciente conflicto. Mientras el nacional de Westminster va a acentuar una serie de duros recortes fiscales, el escocés de Holyrood va a presionar por una agenda más social y por encaminarse hacia la independencia.

      El parlamento de Westminster en Londres, la capital inglesa,  es uno de los más antiguos, importantes y grandes del mundo. Su cámara alta consta de casi 800 lores, ninguno de los cuales han sido jamás electos y quiénes ejercen sus cargos de por vida o por herencia. Su cámara baja tiene 650 miembros, cada uno de los cuales es electo representando a una sola circunscripción donde votan menos de 50,000 personas. Este está diseñado para que el que gane, aunque sea por poco, se quede con la mayoría absoluta y pueda gobernar sin alianzas.

      El parlamento de Hollyrood en Edimburgo, la capital escocesa, gobierna limitadamente a Escocia y no a a toda Gran Bretaña. Sus funciones se limitan a los servicios escoceses de transporte, educación, salud, agricultura, pesca, turismo, economía, justicia, etc. El gobierno central, inmigración, defensa y política exterior son potestades del parlamento y del gobierno de todo el Reino Unido.

      El parlamento escocés dejó de existir entre 1707 (cuando esta nación creó con Inglaterra el Reino Unido) y 1999 (cuando los escoceses Blair y Brown lo restablecieron). Si el parlamento de Westminster tiene siglos, el de Hollyrood recién se terminó de construir a fines del 2004.

      Ambos quedan en las inmediaciones de residencias de la reina. El de Westminster queda al frente de la abadía donde se realizó la última boda real y el de Holyrood queda en la vereda opuesta del Palacio real que tiene el mismo nombre.

      No obstante, la forma en que éstos se eligen y funcionan son muy diferentes. La cámara de los comunes en Londres consta de dos hileras de bancas que se miran frente a frente y está estructurado así para representar una constante división entre el partido de gobierno, que tiene más del 50%  de los curules, y el de la oposición, los cuales, cada X años se alternan en el poder.

      El de Holyrood se parece más a un parlamento europeo o latinoamericano pues es un hemiciclo de una sola cámara donde todos sus integrantes son electos (muchos bajo representación proporcional). Este  está diseñado para que varias minorías entren a su seno y haya gobiernos de coalición. Su edificio ultramoderno, sencillo, lleno de luz natural y ergonómico fue hecho por un arquitecto catalán.

      En las elecciones británicas del 5 de mayo, gracias al voto de Inglaterra, se ha rechazado una pequeña enmienda para reformar la manera en la cual se elige el parlamento británico (introduciendo el derecho a escoger las preferencias para que el electo gane con más del 50% de los votos) y, al mismo tiempo, Escocia ha electo a su primer gobierno con mayoría parlamentaria absoluta, el mismo que pide la independencia del país.

      Si el gobierno conservador de 1979-97 radicalizó a los escoceses contra Thatcher, el actual podría empujar a un divorcio (más significativo que los de

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