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Revista IDEELE Oct2011

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  • Fernando Yovera
    Oct 2011 Hiel de azúcar Por Gerardo Saravia El azúcar está de moda en el Perú. Por donde quiera que crezcan cañaverales se cultivan conflictos. Cada uno
    Mensaje 1 de 1 , 19 oct 2011
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      Revista IDEELE Oct2011 Oct 2011

      Hiel de azúcar
      Por Gerardo Saravia

      El azúcar está de moda en el Perú. Por donde quiera que crezcan cañaverales se cultivan conflictos. Cada uno peor que el otro. Se trata de un mercado gordo y apetitoso, en el que es preciso seguir debatiendo sobre los problemas y riesgos de los monopolios. Hace ya buen tiempo que Andahuasi atraviesa un lío mayor. Dos grupos económicos se disputan su posesión (los Wong y los Bustamante), y hay en medio un conjunto de trabajadores y dirigentes que denuncian maniobras y fraudes.

      “Lo que sucede en Andahuasi es el colmo; eso solo puede pasar en nuestro país”, se queja Manuel Valencia, asesor del Grupo Wong, y quizá no le falte razón. Hace meses que la ex Cooperativa Azucarera está enmarañada en líos judiciales y comerciales que no le permiten funcionar con regularidad. Se traba así un mercado pujante que necesita de empresas que dinamicen el negocio.

      Pero el asunto no es tan sencillo como reclama Valencia. La azucarera está en estado estanco producto de su virtud. El efecto de la miel sobre las moscas parece replicarse en la azucarera y los inversionistas. La ex Cooperativa Agraria no solo tiene la bondad de un campo privilegiado: buena tierra, buen clima, agua suficiente, sino además una fábrica buena moza. La pretendida perfecta.

      Andahuasi, seguramente por ello, se encuentra en medio de una disputa de nunca-acabar. Tres intereses, nada menudos, contienden: el Grupo Wong, el Grupo Bustamante y los trabajadores. En los últimos meses ha pasado de todo en esa zona: enfrentamientos, muertos, cambio de jueces, fallos, cambio de fallos. Pero el azúcar, la Reina de la fiesta, permaneció quietita.

      Tanto es así que se pudrió.

      Tres en raya
      El asesor del Grupo Wong se queja de la inaplicabilidad de un fallo que ordena que ellos tomen posesión de la empresa por haber adquirido más del 50% de las acciones. Sin embargo, los trabajadores-accionistas hoy a cargo de la empresa argumentan que las acciones de las que se jactan los Wong fueron mal habidas.

      “Un primer grupo de acciones fueron vendidas de manera fraudulenta por Eduardo Núñez, quien fue presidente del Directorio por doce años y lo hemos botado porque nos estafó. Otro grupo han sido vendidas ilegalmente, porque los Wong no hicieron una oferta pública de acciones (OPA) y la CONASEV se dio cuenta y los sancionó”, señala Filadelfo Coca, presidente del Sindicato de Trabajadores.

      Coca se refiere a una resolución de la CONASEV, la institución que tiene que ver con este tipo de actividades comerciales, emitida el año pasado. El documento sancionaba al Grupo Wong por no haber realizado una OPA, tal como manda la ley. Sin embargo, hace unas semanas la misma entidad autorizó que se realizara una nueva OPA, a consecuencia de lo cual el Grupo Wong publicó un comunicado informando que tienen el 54% de las acciones. Los dirigentes de Andahuasi cuestionan también este último capítulo. Sostienen que como la maniobra que hizo Núñez es ilegal y se encuentra en proceso judicial, los Wong no pueden aducir que tienen la mayoría de acciones. Los Wong, como puede suponerse, también tienen sus argumentos (ver recuadro).

      Para el Grupo Wong no existen tres en disputa sino solo dos: ellos y el Grupo Bustamante. Todas las acciones de los trabajadores las realizan, a su entender, en concertación o bajo influencia de este otro grupo que tiene la particularidad de estar integrado por personajes famosos como el ex ministro Hernán Garrido Lecca. Esta conexión es desmentida por los dirigentes de Andahuasi.

      Pero el relato del asesor de los Wong tiene fundamento en el pasado. Apenas los trabajadores se enteraron de la venta, que según ellos hizo a sus espaldas Eduardo Núñez, unieron fuerzas con el Grupo Bustamante, que corriendito buscó aprovechar la situación. La historia se repitió: este grupo también se saltó la OPA e hizo que muchos trabajadores vendieran sus acciones. Los trabajadores no niegan esa relación, pero ahora la repudian.

      “Acá han querido polarizar entre el Grupo Bustamante y el Grupo Wong, cuando ése no es el tema. Los accionistas originarios han sido birlados por estos dos grupos, primero a través de Núñez y después por Greco Quiroz, quien vino desde Trujillo diciéndole a la gente que para enfrentar a Wong había que traer a otro grupo. Los Bustamante, como los Wong, engañaron a la gente haciendo que vendan sus acciones a un precio irrisorio. ¿Por qué se pelearían los dos grupos si esto no vale nada? Ellos saben que vale mucho más que el sol cincuenta que han pagado. Todos los medios en Lima se parcializan o con los Wong o con los Bustamante”, señala Carlos Rodríguez, apoderado legal de la empresa.

      Pero los dirigentes de Andahuasi tampoco las tienen todas consigo en su pueblo. Por más que el presidente del sindicato diga que tienen el respaldo de la inmensa mayoría, la realidad no pinta así. Están divididos y, como es lógico, cada trabajador vela por su propio interés. Además de que realizan una poderosa campaña de desprestigio contra sus principales cabezas. Se les acusa de robo, de beneficiarse con el caos actual y de una serie de ataques personales de sospechosa seriedad.

      ***

      Mientras se resolvía la insoluble farfulla judicial, un juez nombró como administrador judicial al ingeniero César Chavesta, para que la empresa pudiera comercializar temporalmente los sacos de azúcar que guardaban y así pagar a sus trabajadores. Aun así, este comercio nunca pudo realizarse con regularidad, por una orden de decomiso que nunca se llegó a ejecutar. Cada vez que los camiones de Andahuasi salían, eran retenidos por la Policía.

      “Lo lógico y natural en este proceso de incautación es que se solicite un reexamen para que puedan levantar esta medida, pero cuando hemos presentado la solicitud nos han dicho que no se puede porque nunca hubo incautación; es la absoluta sinrazón”, se queja César Chavesta.

      Tuvieron así que tomar otras vías; por ejemplo, vender el azúcar de a pocos a los pueblos de la sierra. Según el asesor del Grupo Wong, esta venta es ilegal. Para Chavesta, no tienen otra alternativa.

      La versión de los Wong

      “Andahuasi era una empresa cuyo accionariado estaba dividido entre los trabajadores y el Grupo Bustamante. Ellos [los del Grupo] tenían cerca del 12%. En mayo del 2009 compramos un paquete de 50 millones de acciones que era parte de una subsidiaria llamada Industrial Andahuasi, con la idea de lanzar luego una OPA. Sin embargo, los Bustamante querían comprar ese paquete probablemente a un valor mucho más bajo. Convocaron entonces, con ese 12% que tenían, a una Junta, en la que sacaron del Directorio de Andahuasi a Eduardo Núñez y tomaron el poder. A pesar de que hubo este golpe, a él se le mantuvo como presidente del Directorio.

      “Luego de nuestra compra, el Grupo Bustamante se lanzó a adquirir acciones de Andahuasi de forma desesperada. Nosotros cometimos el mismo error. La idea era evitar que Bustamante barriera con todas las acciones del mercado. Finalmente CONASEV se dio cuenta de los errores cometidos (realizarlo sin OPA) y nos suspendió a los dos. Nosotros lo reconocimos y pedimos que se haga una OPA.

      “Es totalmente falso que nuestra empresa haya obtenido resoluciones judiciales no regulares. El Grupo Wong ha adquirido más del 54% de las acciones de la empresa Andahuasi de manera totalmente lícita, venciendo en una serie de procesos judiciales en los que se otorgaron medidas cautelares sin sustento legal y por jueces cuestionados. Lo que sí debería ser materia de investigación es cómo el juez Solano Tenorio suspendió una OPA sin fundamento alguno, cuando sabía que justo ese mismo día iba a ser suspendido por la OCMA por las irregularidades cometidas en el caso Ivcher.” (Antonio Palacios, asesor legal del Grupo Wong)

      Caña de pesar
      El azúcar nunca supo tan amarga en el cercano norte. Un pueblo tan chico y tan regalado por la naturaleza no se merece un infierno tan grande. O quizá sea por eso mismo que le ha tocado tal desventura.

      Cuando uno camina por el valle y conversa con la gente y con los dirigentes de la empresa, se les percibe asustados. Dicen que grupos armados contratados por los Wong los siguen, los buscan, los investigan y los sabotean. Temen por sus vidas, pero, al mismo tiempo, hablan de su decisión de no acatar la orden judicial así tengan que dejar sangre en el trayecto.

      “El guardaespaldas de Núñez ha baleado mi casa, han puesto una bomba simulada en mi jardín, me paran llamando, pero nada de eso me hará retroceder. Nosotros hemos sido engañados por los Wong y los Bustamante. Yo tengo un padre y un esposo que han trabajado toda su vida en Andahuasi; no la vamos a regalar. Nos vamos a defender como sea, sin armas pero como sea, así tengamos que morir”, reclama Martha Díaz, presidenta del Comité de Damas de Andahuasi.

      Lo curioso es que los Wong manejan un discurso similar. Acusan al Grupo Bustamante de que, en alianza con los trabajadores, actúan con violencia. Denuncian que en junio contrataron matones y ex delincuentes para impedir la toma de la fábrica.

      En todos los frentes
      Lo cierto es que la lucha ha llegado a frentes más candentes. Los enfrentamientos son armados y han cobrado ya varias vidas. Los Wong y los dirigentes de Andahuasi se echan la culpa entre sí.

      La denuncia de los andahuasinos con los que conversamos al menos merecen una investigación. Señalan que en el sector Ipico y Santa Rosa, actualmente a cargo de Eduardo Núñez, existen hombres armados de la empresa Thanks Security. Que una empresa azucarera contrate personal para su seguridad es normal. La acusación es que Thanks no se limita a sus labores naturales sino que participa además en el decomiso de sacos de azúcar en complicidad con la Policía. También aseguran que esa empresa posee y utiliza armas de largo alcance y que no tienen licencia para actuar en ese sector.

      La guerra está declarada. Los medios de comunicación, cómo no, también juegan su partido, y ya eligieron su tribuna. Orlando Baldeo, uno de los dirigentes de Andahuasi, nos cuenta que les abrieron la puerta a dos canales de televisión. El primero hizo un informe —en coordinación con ellos— que nunca fue propalado. Refieren que el Grupo Wong les compró a los reporteros de dicho canal todo el material fílmico. El segundo canal sí que pasó el reportaje, pero con una versión parcializada. Aquí las reivindicaciones de los trabajadores eran expuestas como la resistencia de un grupo de radicales y violentistas que quería adueñarse de una propiedad ajena. No les interesó recoger su versión de los hechos. Mejor dicho, la recogieron y la pusieron a buen recaudo. Ahora los trabajadores no quieren saber nada de algo que se parezca a una cámara.

      El estigma de Ingenio
      El recelo de los andahuasinos para con el Grupo Wong se remonta a experiencias vecinas. Ingenio era una planta azucarera similar a la de Andahuasi. Hace algunos años el Grupo Wong la compró, y dicen que prometió a los trabajadores mantener la planta y catapultar la industria azucarera en el lugar. Nada de eso pasó. La fábrica cerró y la caña pasó a potenciar la que tienen en Paramonga. Los andahuasinos temen que a los Wong se les agote otra vez el ingenio.

      Pero según Antonio Palacios, asesor legal del Grupo Wong, los planes en Andahuasi son distintos. Dice, también, que en Ingenio nunca prometieron reactivar la fábrica.

      “Paramonga tiene una capacidad de molienda que el día de hoy no puede abastecer. Es materialmente imposible llevar caña de Andahuasi de forma sostenida para poder molerla en Paramonga. Nosotros pensamos repotenciar la fábrica de Andahuasi. Lo que pasó en Ingenio fue distinto, nunca prometimos no cerrar la fábrica. Acá, en cambio, nos estamos comprometiendo a pagar a los trabajadores y a no cerrar la fábrica”.

      Carlos Rodríguez, apoderado de Andahuasi, tiene otra versión sobre Ingenio: “Yo fui director de esa empresa y puedo enseñar las memorias para demostrar cómo se mintió a la gente. Se le dijo que se iba a llevar la planta al norte, junto con la gente, para que trabaje allá, con mejores remuneraciones, pero desmontó la fábrica y se llevó toda la caña a Paramonga. Ahora Ingenio está totalmente muerto. Mucha gente profesional que botaron está tirando lampa”.

      ***

      Una instintiva desconfianza en las versiones de parte que inundan los medios periodísticos nos llevó a dirigir los micrófonos hacia los trabajadores y dirigentes de Andahuasi y contar su historia. No somos jueces y no podemos dar fe de que toda su versión sea indiscutible; más bien es polémica, como todo lo que huele a negocios y leyes en el país. Pero nos queda la sensación de que existe aún mucho por escarbar y aclarar. De ninguna manera creemos que las cosas se solucionan con el pragmatismo de las armas y la venia de discutidas resoluciones (de uno u otro lado). Desalojar a lo bruto en un contexto turbio no es lo más recomendable en una sociedad harta de autoritarismo.

      Andahuasi tiene la fábrica más dulce, la iglesia más dulce y el estadio más dulce. No es una metáfora poética sino una cachetada a la escasez. Los sacos de azúcar se derriten, cuando no se pudren, almacenados bajo llave en cualquier espacio público donde puedan guardarse. La miel hace tiempo tornó hiel en este pueblo. Ojalá no estalle la vesícula.
      Matices cañaverales

      Jaime Delgado, ex presidente de ASPEC
      “El negocio del azúcar está muy concentrado en pocas manos; peor aun con la venta de las acciones del Estado en las azucareras. Gloria, por ejemplo, tiene 60.000 hectáreas y sigue comprando. Bajo ese esquema se concentra un poder en el mercado que termina perjudicando no solo a la pequeña competencia sino también a los consumidores. Me parece igualmente peligroso que el Grupo Wong continúe acaparando tantas tierras azucareras. Durante un año hemos estado pagando prácticamente el doble por un kilo de azúcar.

      A inicios de año nosotros pusimos en evidencia que había indicios de concertación de precios. Indecopi dijo que iba a investigar, pero hasta el momento no escucho nada. En ese periodo se exportaba azúcar más barato de lo que se vendía acá, y eso está registrado en todas las estadísticas. Las utilidades han sido impresionantes en los últimos tiempos gracias a la subida del precio.

      Me consta directamente cómo se hostiga a los trabajadores en Andahuasi. Yo he estado allá y he conversado con su gente. A propósito, compré un saco de azúcar para llevarlo hasta Huacho y la Policía no me dejaba trasladarlo. Es pura corrupción.”

      Jaime Escobedo/CEPES
      “Más que un problema jurídico, lo de Andahuasi es un problema comercial. El Poder Judicial ya se ha pronunciado en el sentido de que la OPA debe continuar y por ello el Grupo Wong ha podido adquirir las acciones. Si tenemos en cuenta que el 20% del azúcar que consume la capital proviene de Andahuasi, estamos hablando de una ingente cantidad de dinero que se maneja alrededor de ese negocio. Mientras más demore una solución, mayor será el aprovechamiento de los grupos que están en pugna al comercializar el azúcar al margen de controles contables.

      A mí también me parece que ha habido cosas extrañas en el proceso y tengo observaciones, pero no cuento con las evidencias suficientes para poder afirmar que se trata de un tema de corrupción, aunque tampoco me sorprendería. Sin embargo, creo que las cuestiones procedimentales pasan a un segundo plano y se ubican detrás de los intereses comerciales.

      Cuando tres grupos económicos controlan el mercado azucarero, las posibilidades de concertación son mayores. Si Wong se hace del mercado de Andahuasi y ya tiene el control de Paramonga, su posibilidad de concertación de precios es mayor, por las características del mercado azucarero.”

      Quilish, la historia del conflicto que no termina
      Por Ybrahim Luna

      Los hilos de la madeja
      El emblemático Cerro Quilish es el origen de diversas fuentes acuíferas que tienen entre sus funciones no naturales abastecer a la planta de tratamiento “El Milagro”, que provee de agua potable a la mayor parte (70% de la población) de la ciudad de Cajamarca.

      Entre los años 1998 y 2000 se registraron las primeras protestas campesinas contra el deterioro de la calidad del agua y la desaparición de algunos manantiales en el Cerro Quilish, que señalan como responsables a la actividad minera adyacente y la anuencia de las autoridades de la Municipalidad Provincial.

      Estudios técnico-ambientales, como el informe “Términos de referencia para el establecimiento de la Zona Reservada Protegida Municipal”, determinaron que la zona del Cerro Quilish se caracterizaba por presentar un colchón o esponja natural de agua, “debido a la existencia de pastos altoandinos, cuya función es amortiguar y retener el líquido, facilitando la infiltración…”; que en su seno se ubicaban las nacientes de las subcuencas hidrográficas de los ríos Grande y Porcón”; y que “de concretarse la explotación de los yacimientos La Quinua y Cerro Quilish-Cerro Negro, se verán afectadas inevitablemente la cantidad y calidad de las aguas de los ríos Porcón y río Grande”.

      Esto motivó la emisión de la ordenanza municipal 012-2000-CMPC, del 5 de octubre del año 2000, que declara al Cerro Quilish como “Zona Reservada Protegida Municipal”; entonces era alcalde el general Jorge Hoyos Rubio. Esta ordenanza también protegía a “las microcuencas de los ríos Quilish, Porcón y Grande”.

      Pero la Minera Yanacocha no aceptó este freno a sus inversiones e impuso varios recursos de amparo que fueron declarados improcedentes, lo que la llevó a apelar la ordenanza ante el mismo Tribunal Constitucional; así, el 7 de abril del 2003 lograron que se emitiera una sentencia que autorizaba a la minera “a explorar y explotar la zona previo Estudio de Impacto Ambiental”.

      A finales del año 2003 se presentó el informe final de la Auditoría Ambiental de INGETEC, que incluía 278 recomendaciones a Minera Yanacocha y mostraba las deficiencias de su manejo en gestión ambiental. En la misma línea, “Stratus Consulting” hizo público un estudio hidrogeológico de la microcuenca de Porcón, en el que se concluye que las afectaciones de la calidad de las aguas podían causar daños severos al ecosistema; el estudio concluye que, entre otras cosas, en algunos lugares el recurso hídrico ha desaparecido por completo.

      La sentencia del TC del 7 de abril del 2003, que favoreció a Yanacocha, logró a su vez que el 16 de julio del 2004, a través del Ministerio de Energía y Minas, se promulgara la resolución directoral 361-2004-MEM/AAM, que autorizaba el reinicio de las exploraciones de “Quilish, Cuenca Porcón y Yanacocha Sur”.

      La respuesta fue una de las protestas más contundentes y nutridas que la región Cajamarca haya vivido en sus últimas décadas, y alcanzó su clímax un 15 de septiembre del 2004, cuando en la Plaza de Armas de Cajamarca, tras varios días de multitudinarias movilizaciones pacíficas en las que no se registraron daños personales ni contra la propiedad, pero también de intensos enfrentamientos entre pobladores y la Policía en las zonas periféricas, se reunieron entre 60 mil y 70 mil ciudadanos de todos los sectores para exigir la intangibilidad del Cerro Quilish. La presión logró que el jueves 16 de septiembre se emitiese la resolución 427-2004-MEM/AAM, que impedía a la Minera Yanacocha continuar con las labores de exploración.

      Pero esta paz se ha visto alterada desde abril del 2011 por las declaraciones del vicepresidente de Operaciones de Newmont, Carlos Santa Cruz Bendezú, en el Investor Day realizado en Nueva York, donde señaló: “En Cerro Quilish consideramos iniciar operaciones alrededor del año 2016. Necesitamos recordar que Cerro Quilish es uno de los mejores depósitos mundiales de oro que no está todavía desarrollado”, y que: “El proyecto depende de las aprobaciones de autoridades y la comunidad”.

      La reacción de los principales actores de la sociedad cajamarquina, inmediata o tardía, ha sido general, pues ha abarcado desde la Municipalidad Provincial, el Gobierno Regional y las ONG hasta la Universidad Nacional de Cajamarca (UNC).

      En respuesta, la Minera Yanacocha ha hecho circular una nota de prensa que, en resumen, dice: “’Solo si contamos con el apoyo de la población y las autoridades de Cajamarca iremos adelante con el proyecto Quilish’. Así lo indicó Carlos Santa Cruz, Vicepresidente Senior de Operaciones Sudamérica […] Mientras no exista viabilidad social, ningún proyecto minero puede salir adelante. […] Y esa afirmación no escapa al Proyecto Quilish, que desde el año 2004 se encuentra fuera del libro de reservas de la empresa debido a que no existió un consenso social para su explotación”.

      En el mes de septiembre, en Cajamarca, la ciudadanía y diversas organizaciones conmemoran un aniversario más de la lucha por la defensa del Cerro Quilish, lugar que se ha convertido en un icono de la lucha medioambiental.

      Voces y reacciones

      Comunicado de la Universidad Nacional de Cajamarca. Rector Carlos Tirado Soto (junio del 2011):

      “El Consejo Universitario […] en pleno, expresa su total rechazo a las pretensiones de explotación minera del Cerro Quilish y hace un llamado a las Autoridades y pueblo cajamarquino, para mantenerse vigilantes sobre el uso y manejo de sus recursos naturales en las cabeceras de cuenca”.


      Comunicado del presidente del Gobierno Regional de Cajamarca, Gregorio Santos Guerrero (junio del 2011):

      “Reserva sagrada que los cajamarquinos respetamos y defendemos. El valor del Quilish no está en el oro que contiene, sino en el agua que nos brinda desde hace siglos”.


      Reacción del alcalde provincial de Cajamarca, Ramiro Bardales:

      “No me apresuro a decir qué medidas tomaré, pero tengo el compromiso con la población cajamarquina de hacer respetar la ordenanza que declara a Quilish como intangible” (NoticiasSer.pe).


      Presidente de la Federación Universitaria de la UNC, Vladimir Ruiz:

      “Nuestro compromiso es reafirmar la defensa del Medio Ambiente y de la vida. Tenemos una Constitución que favorece a las transnacionales, y lo que buscamos es que se cree un germen social para cambiarla y que favorezca más al pueblo”.


      Una vuelta por el Cerro Quilish

      En septiembre del año 2004, el pueblo de Cajamarca hizo retroceder a la Minera Yanacocha (Laguna Negra) en su propósito de explotar el Cerro Quilish (con su estimado de 4,2 millones de onzas de oro). Yanacocha es una de las mineras más grandes del Perú y Latinoamérica. La lucha representó uno de los logros más emblemáticos de un pueblo pequeño contra una transnacional en defensa del agua.

      Domingo 11 de septiembre del 2011

      Entrevista con el padre Marco Arana Zegarra, reconocido defensor ambientalista y representante de la ONG Grufides, durante la visita programada al Cerro Quilish por la semana del aniversario de su defensa.

      “Tenemos la palabra empeñada de Humala de defender el Quilish”

      El viento, el frío y el calor arrecian por igual en las faldas del cerro. Cientos de personas llegan en buses desde la ciudad y avanzan por caminos determinados, unos flanqueando riachuelos de aguas impresionantemente claras, y otros rodeando laderas de piedra y hierbas. La tierra del suelo es negra y húmeda, y el oxígeno que ingresa por las fosas nasales, generoso.


      ¿Qué sabor le deja esta visita, a siete años de la protesta más emblemática que vivió Cajamarca en defensa del Cerro Quilish?

      Es satisfactorio ver que ha ido gente de la ciudad en un número mayor al de los años pasados, ya que muchos pensaban que el Quilish estaba perdido. Es satisfactorio ver, sobre todo, a jóvenes. Claro que también se esperaba un mayor involucramiento de la Municipalidad Provincial, ya que ellos tienen la ordenanza de Intangibilidad en sus manos, y el Gobierno Regional, con el anuncio de un plan de gestión y protección de las comunidades aledañas al Quilish.


      ¿La ordenanza municipal que defiende el Quilish es suficiente para su protección a futuro?

      La ordenanza quedó paralizada por la inacción de las autoridades, y porque el año pasado el ministro Brack dio una ley que establece que las zonas de reserva solo pueden ser inscritas por los gobiernos regionales. Entonces, si no hay una buena coordinación entre el gobierno regional y el municipal se puede generar un vacío. Hay que incluir a esto la ley que dejó Alan García, de hace un par de años, que le quita a los gobiernos locales la posibilidad de inscribir sus áreas de reserva. Es necesario que se deroguen esas normas, lo que esperamos ocurra en las próximas semanas.

      ¿La zona del Quilish se puede amparar en la recientemente aprobada Ley de Consulta Previa?

      No, porque la ley ha sido dada para las comunidades campesinas y pueblos indígenas reconocidos. Y las comunidades del Quilish no están reconocidas como tal. Además, nunca se optó por una consulta; solo se lo defendió porque era evidente que eso era necesario, por ser fuente de nuestras aguas.

      ¿Qué papel juegan el Gobierno Central y el Ministerio de Energía y Minas en esto?

      Por parte del Gobierno Central hay voces y declaraciones que podrían servir para proteger el Quilish, como las del Ministerio del Ambiente, por ejemplo. Pero por parte del Ministerio de Energía y Minas, a pesar de que ya han cambiado de ministro, su prioridad primera y segunda es promover la minería. Ante las declaraciones de Carlos Santa Cruz, el ministro no ha salido a decir una sola palabra. Y claro, nos queda la palabra empeñada del presidente Ollanta Humala, que en la primera y segunda vuelta dijo que el Quilish no se explotará.

      ¿En qué escenario social y político se dieron las declaraciones de Carlos Santa Cruz, de Newmont?

      En primer lugar, creo que tiene que ver con los precios del oro, que están en los niveles más altos en la historia de su explotación. Segundo, por un factor político, las declaraciones las hace inmediatamente después de conocidos los resultados de la primera vuelta, teniendo en cuenta que en Cajamarca los congresistas fujimoristas habían ganado con amplia mayoría. Creo que el cálculo político por el que apostaron fue que ganara Keiko Fujimori. Y en tercer lugar, por un factor técnico social, ya que si Yanacocha quisiera en un futuro explotar el Quilish prescindiendo de la cancha de lixiviación de la Quinua, que está ahí cerca, tendría que gastar muchísimo más de lo previsto, y sería técnicamente inconveniente. Además del termómetro social, que sirve para ver si la gente reacciona o no a las declaraciones.
      En el mes de septiembre, en Cajamarca, la ciudadanía y diversas organizaciones conmemoran un aniversario más de la lucha por la defensa del Cerro Quilish, lugar que se ha convertido en un icono de la lucha medioambiental.
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      Cajamarca ha crecido, pero ¿ha desarrollado y progresado por igual?

      El desarrollo es desigual. Cuando uno ve, por ejemplo, que ahora hay más frecuencias de vuelos, más hoteles, restaurantes o vehículos, uno entiende que hay un factor. ¿Pero a quién ha beneficiado ese factor? Básicamente a los que han logrado conectarse con la actividad minera. Sin embargo, no hay que olvidar que la región Cajamarca tiene el 68% de población rural, y la inversión ha sido muy poca en desarrollo social. Por ello Cajamarca está entre las primeras regiones con niveles de desnutrición infantil y mortalidad materno-infantil. Somos una de las regiones con menor inversión en infraestructura de saneamiento básico, de electrificación y de redes viales. Estamos a dieciocho años del inicio de las actividades mineras, y uno se pregunta qué beneficios sustantivos ha tenido Cajamarca. Y se responde, solo para un pequeño segmento de la población.

      ¿El nuevo gravamen a la actividad minera es el adecuado?

      Los estudios previos mostraban que el impuesto a las sobreganancias, sin hablar de gravamen, podía ser aproximadamente de diez mil millones de nuevos soles. Uno se pregunta cómo calcularon tres mil millones y no cinco mil, por ejemplo, o por qué no diez mil, como se había establecido en determinados cálculos. Efectivamente, el gravamen va a dar mucho más dinero que el óbolo minero, pero será muchísimo menos que las ganancias que van a obtener las mineras, que en cálculos para este año son por encima de los veinticinco mil millones de nuevos soles.

      ¿La Ley de Consulta Previa, como dicen muchos, es la muerte de la política del perro del hortelano?

      La Ley de Consulta por sí sola no basta para acabar con la política del perro del hortelano. Porque uno de los temas que está en juego en los conflictos socioambientales es sin duda el tema de la consulta. Pero no solo la consulta a los pueblos indígenas y comunidades campesinas, sino a todos los ciudadanos que podrían ser afectados por un proyecto minero. Ahí está Majaz, Tambogrande, Islay o Ancón. Allí la gente pide que se le consulte, y no hay mecanismos legales para hacerlo. Es cierto que se ha avanzado, pero el avance debe ser para todos los ciudadanos por igual; además existe la necesidad de la Ley de Ordenamiento Territorial en este país. Hay que poner zonas de exclusión minera. Ese proceso aún está pendiente, además de mejorar los mecanismos de fiscalización ambiental y reconocer la prioridad de desarrollo de otras actividades económicas como la agricultura y el turismo. De lo contrario, la política del perro del hortelano podría resurgir igual, quizá con otro pelaje.

      ¿Qué piensa de los que se burlan del concepto de “Apu sagrado” del Cerro Quilish?

      Para los “mayores” de Porcón, en el inicio de los años noventa, el Qulish era un lugar para llevar ofrendas, velas, alimentos, y un centro adonde iban a rezar, además de un lugar para recoger plantas medicinales. Para ellos ha sido un cerro tutelar, protector. Hay una relación de carácter espiritual de los habitantes de la zona con el Apu Quilish.

      Preocupante

      Lunes 12 de septiembre del 2011

      Según denuncia de los visitantes al Cerro Quilish, el domingo 11 de septiembre, incluyendo al congresista nacionalista Jorge Rimarachín, aguas “tratadas” de Yanacocha irían a dar al río Grande, que abastece a la planta de tratamiento El Milagro, y que termina en los hogares cajamarquinos.

      Martes 13 de septiembre

      El ciudadano Roberto Portal Silva, de 48 años de edad, se encadena a las rejas de la Catedral en la Plaza de Armas, protestando en defensa del Cerro Quilish, y ante las pruebas que evidenciarían que Cajamarca está tomando “aguas tratadas” de Yanacocha.

      Se inician las vigilias con voces de “paro regional” y “revocatoria” para las principales autoridades.

      Miércoles 14 de septiembre

      Yanacocha impide que una comisión de funcionarios del Gobierno Regional realice inspecciones de aguas en “sus propiedades”, por “no darse las condiciones de seguridad necesarias”.

      Jueves 15 de septiembre

      Yanacocha emite un comunicado en relación con río Grande, que, en resumen, dice: “[…] la existencia del punto de entrega de agua (DCP3) hacia el Río Grande, fueron aprobados [sic] en su momento por las autoridades competentes (MEM, con opinión favorable del INRENA) y socializados [sic], entre otros, a las autoridades regionales y locales, a partir del año 2001”. Que: “La entrega de agua en este punto es de conocimiento, desde hace varios años, de diferentes actores, como la Autoridad Local del Agua, población de las zonas aledañas, entre otros”.

      Verificación de DATOS

      1. Libro Quilish, hora cero: Cajamarca, la lucha de un pueblo que defiende su vida y dignidad, 2006, del sociólogo Iván Salas Rodríguez. Disponible en: http://www.rebelion.org/docs/27178.pdf

      2. Libro Crónica de la presencia de Minera Yanacocha en Cajamarca. Lima: FEDEPAZ, 2002.

      3. Declaraciones de Carlos Santa Cruz, de Newmont. Disponible en: http://www.larepublica.pe/impresa/yanacocha-actualiza-posibilidad-de-explotar-el-cerro-quilish-2011-04-14

      4. Comunicado de prensa de Yanacocha. Disponible en: http://www.radiodoblen.com/noticias.php?subaction=showfull&id=1302717326&archive=&start_from=&ucat=1&

      5. “La crisis del Quilish”, y “Cronología de la defensa del Cerro Quilish y del agua en Cajamarca”, de Marco Arana Zegarra. Disponibles en:
      http://es.scribd.com/doc/64070088/La-Crisis-Del-Quilish

      6. Informe INGETEG, diciembre del 2003. Disponible en: http://www.cajamarca.de/mine/informe-ingetec.pdf

      7. Estudio “Stratus Consulting” Cajamarca- Agua, 2003. Disponible en:

      http://intranet2.minem.gob.pe/web/archivos/dgm/publicaciones/expedientes/yanacocha/justificacion/2.8.1-R5%20Informe%20Stratus%20Consulting%20Inc%20(Comit%C3%A9%20de%20Mesa%20de%20Di%C3%A1logo%20CAO-Cajamarca).pdf

      8. Comunicado del Gobierno Regional. Disponible en: http://www.regioncajamarca.gob.pe/node/4109  

      9. Reacción del alcalde Ramiro Bardales. Disponible en: http://www.noticiasser.pe/31/08/2011/cajamarca/opiniones-dos-dias-del-aniversario-del-cerro-quilish

      10. Audio entrevista con Marco Arana Zegarra.

      11. Fotos.

      12. Aguas tratadas de Yanacocha a río Grande. Disponible en: http://www.mercuriocajamarca.com/index.php?option=com_content&view=article&id=3818:aguas-acidas-para-cajamarca&catid=41:news&Itemid=92
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